¿Qué esperar hoy del Diálogo? – La Prensa, Nicaragua

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) convocó para este viernes 15 de junio a la reanudación del Diálogo Nacional, que ella misma suspendió el 31 de mayo.

Los obispos suspendieron el Diálogo después de la matanza perpetrada el día anterior por las fuerzas represivas de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, durante la manifestación cívica y pacífica del Día de la Madre, que dejó el saldo horroroso de 18 personas muertas y decenas de heridos.

Con justa razón, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) anunció el jueves 31 de mayo que no reanudaría el Diálogo Nacional mientras el Gobierno siguiera asesinando al pueblo que se manifiesta pacíficamente. Por nuestra parte, el viernes 1 de junio expresamos editorialmente que continuar en la Mesa del Diálogo después de la espantosa masacre del Día de la Madre, hubiera significado ponerse de rodillas ante la dictadura orteguista.

Sin embargo, los obispos han decidido convocar a la Mesa Plenaria del Diálogo Nacional, después que el jueves 7 de junio se reunieron con Ortega y le entregaron una propuesta escrita, la cual “recoge los sentimientos de muchos sectores de la sociedad nicaragüense y expresa el anhelo de la inmensa mayoría de la población”, según dijeron en un comunicado. El martes de esta semana Ortega respondió a la Conferencia Episcopal, también por escrito y este viernes en la reanudación del Diálogo se conocerán tanto la propuesta de los obispos como la respuesta de Ortega.

Se supone que la propuesta de los obispos fue que Ortega debe renunciar de inmediato, pues tal es el sentimiento y el anhelo de la inmensa mayoría de los nicaragüenses. En tanto que la respuesta de Ortega sería que está dispuesto a considerar la anticipación de las elecciones, pero sin mencionar fecha ni hablar de su renuncia al cargo presidencial. Así lo anticipó el funcionario del Senado de los EE.UU., Caleb McCarry, a los miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

Sin embargo, la Alianza Cívica ha sostenido hasta ahora con firmeza y de manera unánime, la posición de que Daniel Ortega y Rosario Murillo deben dejar de inmediato el poder y a continuación determinar en el Diálogo Nacional la fecha de las elecciones anticipadas, previa reestructuración y saneamiento del Consejo Supremo Electoral.

A pesar de la brutal represión Ortega no está ganando la lucha contra la población que se ha insurreccionado cívica y pacíficamente para poner fin a la dictadura. Por el contrario, la realización exitosa del paro nacional de 24 horas ha fortalecido al movimiento social y político por la libertad y la democracia, de manera que no hay ninguna razón para que la Alianza acepte el adelanto de las elecciones manteniéndose Ortega y Murillo en el poder.

Lo que quiere la gente y por lo cual ha aportado hasta ahora una impresionante cuota de sangre de más de 150 muertos, es que los Ortega Murillo se vayan del poder. En esto los autoconvocados democráticos no están dispuestos a dar ni un solo paso hacia atrás.

La Prensa


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