Colombia: avanza el cese al fuego con el ELN y la ONU pide a Duque consolidar la paz

234

Santos busca lograr en tiempo récord un acuerdo de paz con ELN

El presidente de la República, Juan Manuel Santos dio instrucciones a los negociadores de paz del Gobierno para que aceleren las negociaciones que permitan a la mayor brevedad, un posible acuerdo base de paz con la guerrilla del ELN.

Fuentes cercanas le contaron a RCN Radio que una de las prioridades que tiene el jefe de Estado es avanzar en la negociación con el ELN y dar a conocer antes del 7 de agosto una importante noticia sobre los diálogos con esa guerrilla.

El comisionado de paz, Rodrigo Rivera, aseguró que es optimista sobre los avances en el proceso de negociación, tras indicar que “los partidos de fútbol se juegan hasta el último minuto. Nosotros estamos jugando este partido de la negociación con el ELN hasta el último minuto de este Gobierno y esperamos que sea exitoso porque todavía nos quedan 12 días”.

Cese al fuego con el ELN

En medio del discurso que ofreció la semana pasada, el presidente Santos reveló que el equipo de negociadores del Gobierno que está en La Habana (Cuba) intenta consolidar un cese el fuego verificable y un acuerdo marco sobre los temas de la agenda.

El primer mandatario aseguró que se han tratado de ajustar algunos aspectos de la negociación con la guerrilla del ELN, con miras a dar una buena noticia a los colombianos antes del 7 de agosto, cuando termina su mandato.

“El proceso con el ELN por su parte, con el que buscamos una paz completa, queda andando en La Habana. Aún hoy estamos haciendo los últimos intentos para poder entregar al próximo Gobierno un cese el fuego verificable y un acuerdo marco sobre los demás temas de la agenda, si no logramos formarlos antes del 7 de agosto, estarán muy adelantados”, sostuvo.

El jefe de Estado le pidió a la guerrilla del ELN que prime la voluntad para lograr el objetivo final de una paz sólida.

“Esperamos, Dios quiera, que la buena voluntad prime en el Gobierno y en los miembros de este último reducto guerrillero, para que se erradique totalmente esta larga, larguísima etapa de violencia con raíces políticas en nuestro país”, puntualizó Santos.

RCNRadio


Nuevo cese al fuego debe incluir alivios humanitarios

El jefe de la Delegación de Diálogos del Ejército de Liberación Nacional (ELN), Pablo Beltrán, anuncia que se está avanzando en un nuevo cese al fuego con el Gobierno que incorpore acuerdos humanitarios con el propósito de neutralizar la masacre de líderes sociales en Colombia.

“Queremos que en este cese queden incorporados unos alivios humanitarios, unos acuerdos humanitarios, porque estamos preocupados por la matanza de líderes. Eso tiene que tener una acción de neutralización desde el Estado mucho más efectiva”, explica Beltrán.

El jefe de la Delegación de Diálogos del ELN, dijo que la guerrilla ha venido resolviendo esos “puntos rojos” del cese que en los últimos días ha señalado el mandatario Juan Manuel Santos, que se refieren a la suspensión de operaciones y a la circulación sin restricciones de las fuerzas militares y policiales por los territorios.

Beltrán recuerda que en el cese anterior se cumplieron esas condiciones y que en el nuevo cese se haría igual.

“La vez pasada a ninguna zona se le restringió el acceso a las fuerzas policiales y militares del estado, en esta ocasión es igual”, dice Beltrán desde La Habana.

A pocos días que asuma el gobierno Iván Duque, Beltrán le dice al país que el ELN está dispuesto a continuar en la Mesa de Diálogos para buscar una salida política al conflicto.

ELN Paz


Declaración al Consejo de Seguridad del jefe de la Misión de la Verificación de la ONU en Colombia, Jean Arnault

Señor Presidente,

Distinguidos miembros del Consejo,

Gracias por esta oportunidad de presentarles el informe del Secretario General sobre el proceso de paz en Colombia, el cual abarca los últimos cuatro meses y que coincide con la conclusión del mandato del Presidente Juan Manuel Santos.

Es un honor estar una vez más aquí con el Vicepresidente Oscar Naranjo quien, a lo largo de este período, junto con el Alto Comisionado para la Paz, Rodrigo Rivera, y otros miembros del Gobierno, ha estado al frente de los esfuerzos para avanzar con la implementación del Acuerdo de Paz y sentar las bases más firmes posibles para que el próximo Gobierno pueda seguir construyendo.

El vicepresidente y la Misión hemos desarrollado juntos un buen método de trabajo: establecer prioridades trimestrales comunes con respecto a los asuntos bajo verificación de la ONU, y aplicar nuestros respectivos recursos e influencia para alcanzar esos objetivos. Puede que los avances hayan sido parciales y se hayan producido retrasos, pero hemos tenido más éxito a la hora de impulsar la implementación trabajando juntos de lo que habríamos tenido por separado. En el último trimestre, hicimos hincapié en la importancia de aplicar más enérgicamente un enfoque de género a la reincorporación de los excombatientes y las garantías de seguridad para las comunidades, con algunos resultados positivos que se reflejan en el informe del Secretario General.

Estamos preparados para utilizar el mismo enfoque colaborativo con la administración entrante del presidente electo Iván Duque.

Señor Presidente,

Distinguidos miembros del Consejo,

Desde que finalizamos el informe del Secretario General, el 20 de julio, el Día de la Independencia de Colombia, se inauguró el nuevo Congreso. El mismo incluye representantes del partido político FARC y sus procedimientos están alineados con el Estatuto de la Oposición, una pieza clave de la legislación relacionada con la paz adoptada este año que establece una mayor igualdad de condiciones entre la mayoría y la oposición en todas las asambleas electas. El Estatuto garantiza, entre otras disposiciones, la presencia de la oposición en las mesas directivas de ambas Cámaras.

La presencia del partido político FARC cumple con uno de los objetivos centrales del Acuerdo de Paz. Cabe resaltar que este Congreso se encuentra entre los más diversos, plurales y representativos de la historia legislativa del país. Estamos listos y dispuestos a cooperar con todos sus miembros dentro de nuestro mandato.

Este no es el único logro del mes pasado. Se debe dar un reconocimiento especial al trabajo de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). El Acuerdo de Paz reconoció la profunda aspiración de la sociedad colombiana a la verdad y a la justicia junto con la terminación del conflicto. Desafortunadamente, las largas demoras en el establecimiento de la Jurisdicción y en la adopción de su marco normativo crearon en la opinión pública una sensación persistente de que la verdad y la justicia estaban siendo eclipsadas por el proceso político. Las primeras audiencias llevadas a cabo por la JEP, los días 10 y 13 de julio, en las que participaron un ex General del Ejército y el antiguo Comando General de las FARC-EP, fueron extremadamente importantes para comenzar a despejar la percepción de impunidad. La búsqueda de la rendición de cuentas a través de la JEP y la Comisión de la Verdad seguirá siendo fundamental para la legitimidad del proceso de paz.

El tiempo lo dirá, pero la respuesta positiva de las víctimas y la reciente decisión de oficiales superiores de las Fuerzas Armadas de aceptar voluntariamente la jurisdicción de la JEP es un indicio de que el proceso de paz colombiano puede estar cerca de alcanzar el equilibrio adecuado entre las exigencias de la paz y la justicia – un equilibrio que ha sido difícil de alcanzar, la mayoría de las veces, en la solución negociada de los conflictos armados. Por lo tanto, es importante que la comunidad internacional continúe apoyando a la JEP, a la Comisión de la Verdad, y a la Unidad para la Búsqueda de Personas Desaparecidas.

Entre los logros de las últimas semanas, también quiero destacar el “Pacto de Rechazo a la Violencia contra Líderes Sociales” firmado por el Presidente Santos y el presidente electo Duque, entre otros. Es la primera vez que la violencia contra los y las líderes sociales es recibida con una reacción tan amplia de indignación, que se manifestó en las calles de Colombia y en ciudades alrededor del mundo, en los pasillos de las instituciones nacionales y a través de todo el espectro político. En el contexto polarizado de una campaña electoral prolongada, en una sociedad a veces indiferente a los acontecimientos en las antiguas zonas de conflicto, este consenso nacional en contra de los ataques contra líderes sociales es muy significativo.

Como se menciona en el informe del Secretario General, las medidas más importantes previstas en el Acuerdo de Paz para mejorar la seguridad de las comunidades se han comenzado a implementar, aunque su impacto hasta la fecha ha sido claramente insuficiente. Un amplio consenso y un sentido de urgencia por parte de la sociedad colombiana puede ser lo que se necesita para dar impulso a la implementación de estas medidas y para estimular los esfuerzos del sistema judicial para procesar a las personas responsables de estos ataques. En este sentido, seguirá siendo una de las principales prioridades de la Misión continuar apoyando, de acuerdo con su mandato, a las instituciones colombianas en sus esfuerzos por poner fin a la violencia en los territorios.

Esperamos sinceramente que se pueda forjar un consenso similar en torno al desafío central para la consolidación de la paz, que es abordar la combinación de pobreza, violencia y economías ilegales a la que siguen sometidos los y las habitantes de las antiguas zonas de conflicto. Se requiere un esfuerzo estrechamente coordinado y debidamente financiado de las instituciones estatales, en cooperación con las comunidades afectadas y sus organizaciones, para lograr llevar el estado de derecho, la seguridad y oportunidades productivas legales a zonas que durante mucho tiempo han sido presa de violencia por grupos ilegales y de la negligencia del Estado. Por lo tanto, me gustaría hacer eco del informe del Secretario General y hacer un llamado al diálogo y a la cooperación entre el nuevo gobierno nacional, las autoridades territoriales, las organizaciones sociales y la sociedad civil en los territorios. Creemos que ese diálogo y esa cooperación son un requisito necesario para el éxito.

Señor Presidente,

Distinguidos miembros del Consejo,

Si bien la participación de representantes de las FARC en el Congreso es un importante paso, la reincorporación a la vida civil de los y las ex combatientes de las FARC-EP sigue siendo una tarea pendiente.

El Secretario General ha subrayado en sus informes anteriores el difícil entorno en el que se está produciendo esta reincorporación. La conclusión de la labor iniciada por el actual Gobierno requerirá, sin duda, de mucha dedicación y recursos. Lograr cumplir con las garantías dadas a quienes han dejado las armas y han emprendido la difícil transición a la vida civil es esencial para Colombia y para que Colombia siga siendo una fuente de motivación para las partes en conflictos armados en otras partes del mundo.

En conclusión, permítanme reiterar nuestro agradecimiento al Gobierno del Presidente Santos, a los líderes de las FARC, a las instituciones colombianas y a la sociedad civil colombiana que nos han recibido y han cooperado generosamente con nuestro trabajo durante los últimos dos años. A medida que el nuevo gobierno asuma sus funciones, podrá contar con el compromiso de la Misión para apoyarlos en la difícil tarea de consolidar la paz y lograr la reconciliación.

Muchas gracias.

UN Colombia


VOLVER
Más notas sobre el tema