Explotación del litio en Argentina: preguntas sobre el impacto en el ciclo del agua

Por Vera Mignaqui* y Miguel Lacabana**

El litio juega un papel fundamental en la nueva revolución tecnológica basada en energías renovables. Si bien se estima que las aplicaciones tecnológicas tendrán un impacto ambiental positivo a nivel global, no está tan claro cómo afectará a los territorios y al ambiente en las áreas de extracción.

El fuerte incremento de gases efecto invernadero en la atmósfera y consecuente calentamiento global están dando lugar a un marco institucional global que impulsa transformaciones sociotécnicas para revertir o al menos desacelerar estos efectos negativos. El litio juega un papel fundamental en la nueva revolución tecnológica basada en el cambio de la matriz energética de utilización de combustibles fósiles a energías renovables (solar, eólica) y medios masivos de almacenamiento con utilización de litio. La creciente demanda de litio para estos usos se estima que tenga un impacto ambiental positivo a nivel global pero no está tan claro cómo afecta los territorios y el ambiente en las áreas de extracción.

Los salares son ecosistemas complejos, dinámicos y frágiles de donde se extraen recursos líquidos que pueden afectar no sólo el salar mismo sino su entorno ambiental, las actividades económicas que realizan las comunidades que allí habitan y las propias condiciones de vida de estas poblaciones. La extracción de agua es una de las cuestiones más importantes y estratégicas debido a su escasez en las áreas de extracción, a la competencia por el uso para distintas actividades incluyendo el uso doméstico y, también, debido a que no se conoce con exactitud el funcionamiento de los salares y el impacto que puede tener en el ciclo del agua dicha extracción y la evaporación que se lleva a cabo en las piscinas a cielo abierto. Los salares y los humedales asociados son clave para el funcionamiento del ecosistema. La importancia de los humedales radica en que son hábitat de miles de especies y desempeñan funciones biológicas necesarias para la preservación del ambiente y la mitigación de los efectos del cambio climático. Dentro de la Puna andina sudamericana hay varios humedales que fueron declarados sitios Ramsar, que son humedales de importancia internacional. En este sentido, se trata de una región árida que presenta estrés hídrico considerable, esto es que la disponibilidad de agua renovable no siempre llega a satisfacer la demanda para su uso local (IPCC 2014).

En este contexto, estudiar la dinámica del agua en los salares y del impacto de la extracción de agua, tanto salobre como dulce, como de la evaporación forzada a través de las piletas de concentración de litio se hace muy relevante a modo de garantizar que exista información adecuada para la toma de decisión tanto para el sector privado como para el sector público.

Realizando una estimación preliminar, por ejemplo, se puede decir que la población de los departamentos de la Puna argentina podría tener un consumo de agua para uso municipal de cerca de 1 millón de m3 por año. Las empresas extractivas declaran en sus informes de sostenibilidad datos de consumo anual de agua. Por un lado, FMC declara un consumo de agua de 3 millones de m3 para el mismo año (FMC 2017). Por el otro, Orocobre declara haber consumido 485 mil m3 de agua durante el año 2016 (Orocobre 2017). En ningún caso se aclara cuánto de esta agua proviene de fuentes superficiales, subterráneas, de los salares, ni cuánto de fuentes renovables o no renovables. A pesar que pueden ser criticados estos datos desde varios aspectos, es relevante comparar el orden de magnitud de extracción de agua para la actividad extractiva del litio con la necesaria para las poblaciones (sin mencionar las tasas de renovación anual de agua, dato que sería relevante para evaluar la sostenibilidad de estos niveles de extracción). Se trata de analizar el impacto que estos niveles de extracción no despreciables van a tener en la dinámica hídrica de la cuenca.

La cantidad de agua anual disponible en una región de modo natural es constante. Esta puede ser renovable o no, pero bajo condiciones naturales no hay un aumento de agua para una región dada. Se puede observar cómo la extracción minera del litio probablemente contribuye a aumentar la frecuencia de meses con estrés hídrico, siendo esta la relación entre las necesidades de uso sobre la disponibilidad de agua en la región. Si bien estos datos no son suficientes para hacer ninguna aseveración categórica, sí para reforzar la necesidad de estudiar en detalle la dinámica hídrica de la región y los impactos de las nuevas actividades extractivas en el equilibrio ecológico y en las comunidades locales, principalmente si llega a materializarse las expectativas de crecimiento de la producción nacional de litio bajo escenarios de tecnologías de extracción similares a las actuales, con mismos requerimientos de agua y evaporación.

*Vera Mignaqui: Ingeniera Química por la Universidad Nacional de Mar del Plata, Magister en Estudios de Desarrollo con Especialización en Gestión y Políticas Públicas en Erasmus University Rotterdam, Holanda. Actualmente, doctoranda de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ).

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**Miguel Lacabana: Director PIIdISA, Profesor de Economía Ecológica, Departamento de Economía y Administración, Universidad Nacional de Quilmes.

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