Reforma militar en Argentina: la ministra Bullrich asegura que “es mentira que va a haber militares en las calles”

Reforma militar: “Es mentira que va a haber militares en las calles”, insistió Bullrich

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, defendió los cambios en el rol de las Fuerzas Armadas y rechazó las críticas de la oposición y organismos de derechos humanos, al afirmar que “es un invento que va a haber militares en las calles”.

“El objetivo del decreto es lograr que las Fuerzas Armadas sean una institución que tengan un lugar en la democracia y un quehacer”, sostuvo la funcionaria nacional.

En diálogo con Radio Nacional, la integrante del Gabinete consideró que el kirchnerismo logró “pauperizar, desarmar y llevar a una indefensión” a las instituciones castrenses.

Asimismo, se refirió a la movilización que realizaron organismos de derechos humanos y fuerzas de la oposición: “Esto que dicen que va a haber militares en las calles es todo un invento, una mentira”.

La exdiputada nacional indicó que “el objetivo en la frontera norte es que haya un apoyo logístico sustantivo e importante de las Fuerzas Armadas a las de seguridad: esto significa helicópteros, drones y una cantidad de elementos que hoy en día no se utilizan lo suficiente, o nada, porque no tienen ninguna participación en las fronteras”.

“La frontera norte es una hipótesis más ligada a un problema de crimen trasnacional y la sur tiene más que ver con la hipótesis de conflicto del Atlántico Sur, que es una hipótesis que la Argentina sostiene o tiene”, añadió.

En ese sentido, la ministra de Seguridad advirtió que “en la frontera hay una cantidad de delitos importantes y uno de ellos es la trata de personas”.

“Si las Fuerza Armadas tiene una presencia importante en zonas de cruces donde pueda haber ciudadanos de otros países traídos por redes internacionales, tendrían una acción disuasiva. La intención es que hagan una tarea de escudo”, manifestó.

Por otra parte, Patricia Bullrich subrayó que “de ninguna manera” va a haber intervención militar en el conflicto mapuche.

“Aunque la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) fuera un grupo terrorista tampoco podrían actuar porque no es un ataque externo”, aclaró.

La Lupa 24


Multitudinaria marcha en repudio a la reforma militar

De las protestas participaron organizaciones de derechos humanos, agrupaciones políticas de izquierda y asociaciones sindicales, que se manifestaron primero en la Plaza de Mayo, frente a la sede del Ejecutivo argentino, y luego ante el Ministerio de Defensa.

Bajo una persistente lluvia, la concentración coincidió con las tradicionales marchas de los jueves de las Madres de Plaza de Mayo alrededor de la pirámide que domina el paseo público frente a la Casa Rosada.

La reforma

El pasado lunes (23.07.2018) el presidente anunció un “proceso de modernización” de las fuerzas militares.La reforma quedó plasmada en un decreto de Macri y que también lleva la firma del ministro de Defensa, Oscar Aguad, publicado este martes en el Boletín Oficial. La reforma del sistema de defensa nacional habilita a los militares a participar en operaciones de seguridad interior y en la custodia de objetivos estratégicos, cuando antes sólo podían actuar ante amenazas desde el exterior por parte de otros Estados.

El presidente Mauricio Macri junto al ministro de defensa, Oscar Aguad.

El presidente aclaró que su objetivo es modernizar las Fuerzas Armadas para enfrentar las nuevas amenazas, pero no actuarán en caso de delitos comunes. “Lo que van a hacer es complementar a las fuerzas de seguridad en la lucha contra el narcotráfico, con apoyo logístico”, explicó.

“En el siglo XXI no hay posibilidad de un conflicto bélico con Brasil o Chile, lo que hace falta es que los miembros de las Fuerzas Armadas estén listos para defendernos del terrorismo, el narcotráfico, del cibercrimen”, declaró Macri a una radio de la ciudad de Rosario.

La exministra de Defensa Nilda Garré, actualmente diputada del kirchnerista Frente para la Victoria, señaló que asignarles a los militares una tarea para la que no tienen “ni entrenamiento, ni equipamiento”, como es el combate al crimen organizado, es “muy peligroso”. “Las vamos a desplegar en el territorio nacional y van a terminar haciendo inteligencia interna sobre los ciudadanos”, advirtió.

Por su parte, la titular de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, María Elena Naddeo, manifestó la preocupación de los organismos humanitarios por un decreto que, a su juicio, “violenta toda una construcción política que se elaboró en los 30 años de democracia”.

Diario el Zonda


Qué pasó en otros países cuando las Fuerzas Armadas salieron a combatir el “terrorismo” y el narcotráfico

“Estamos planteando aggiornar las Fuerzas Armadas a las amenazas que podemos llegar a tener: el terrorismo, los ciberataques y el narcotráfico”, enumeró en ese orden el presidente Macri, en comunicación con radio Seis de Bariloche.

Resulta difícil de imaginar que la principal amenaza que deba enfrentar los militares en el país sea el “terrorismo”, en medio de un continente declarado “zona de paz” por parte de los principales jefes de Estado de América Latina. Sin embargo, a pesar de la falta de consistencia en sus argumentos, Macri insiste.

El nuevo decreto 683/18 que firmó el presidente, habilita a que las Fuerzas Armadas puedan dar “apoyo” a las Fuerzas de Seguridad en las fronteras, así como para combatir las denominadas “nuevas amenazas”, como el “terrorismo” y el narcotráfico.

Al desconcierto y el riesgo de lo que los militares puedan interpretar como “terrorismo”, se le suma las preocupantes experiencias de la intervención militar para combatir el narcotráfico en el continente.

En México, país asediado en una guerra entre bandas narcos, la decisión de incorporar a las Fuerzas Armadas para frenar la escalada de violencia, terminó multiplicando la sangre derramada.

Según estiman organizaciones civiles y también medios de comunicación como El País, diez años después de que el ex presidente mexicano, Felipe Calderón, abriera paso a la “guerra contra los narcos” desde las Fuerzas Armadas de su país en 2006, la cifra de muertos se disparó a 174 mil, mientras que las desapariciones rondan hoy los 30 mil casos.

Es que en México, las FFAA terminaron involucrándose en el narcotráfico, e incluso conformando parte de alguna de sus bandas.

Por su parte, en Colombia, un escenario parecido marcado por el narcotráfico y también por la lucha armada entre guerrillas y militares, ha dejado más de 200 mil muertos en 50 años.

En ese país, las denuncias por violación de los Derechos Humanos por parte de las Fuerzas Armadas son alarmantes: hace poco se pudo conocer que miembros militares asesinaron a al menos 10 mil civiles, haciéndolos pasar por “guerrilleros”, en lo que se conoce en la jerga local como “falsos positivos”.

Según una denuncia de Omar Rojas Bolaños y Fabián Leonardo Benavides, ambos ex miembros de la policía colombiana, “aproximadamente 10.000 civiles fueron ejecutados por el Ejército entre 2002 y 2010, más del triple que la cifra calculada por los grupos de derechos humanos”, informaron en medios del país.

Pero, si bien México y Colombia representan una realidad un tanto alejada en cuanto al nivel de narcotráfico y violencia que puede existir en Argentina, existe el caso de Brasil, país que se asemeja a lo sucedido en Argentina y el cual su presidente de facto, Michel Temer, decidió sacar recientemente los militares a las calles.

Las consecuencias no tardaron en llegar. En marzo pasado, la concejala de Río de Janeiro, Mairelle Franco, fue asesinada a tiros luego de que denunciara casos de gatillo fácil en las favelas donde habían empezado a operar las Fuerzas Armadas.

Un día antes del crimen, había publicado en sus redes sociales el caso de un joven asesinado por la Policía Militar de Brasil. “Otro homicidio de un joven que puede entrar en la cuenta de la PM. Matheus Melo estaba saliendo de la iglesia. ¿Cuántos más necesitan morir para que esta guerra acabe?”, decía el mensaje.

En tanto, en Argentina, las comunidades mapuches ya han advertido que el nuevo decreto de Macri recrudecerá la “criminalización” de su pueblo, a quienes la propia ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ha intentado confundir con grupos “extremistas”, como sucedió con la –por ahora incomprobable- existencia del grupo RAM.

El temor no es para menos, en solo un año dos represiones en comunidades mapuches terminaron con la muerte de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.

En este sentido, el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, sostuvo que el objetivo de militarizar el país es “Es muy peligroso y muy preocupante”. Al tiempo que unió esto con el reciente acuerdo entre el gobierno y el FMI.

“Piensan que el enemigo interno es el pueblo y no es un hecho aislado, tiene que ver con el ajuste que se viene”, advirtió.

A pesar de todo, la oposición podría buscar anular el decreto de Macri, teniendo en cuenta que la propia Constitución Nacional asegura que la decisión de reformar los roles de las FFAA pasa por el Congreso y no por el Poder Ejecutivo.

Info Cielo


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