Salvadoreños se manifiestan en rechazo a la privatización del agua

Bloquean varias carreteras principales de El Salvador en protesta contra privatización del agua

Varios bloqueos se realizaron simultáneamente este jueves en carreteras principales de diferentes departamentos de El Salvador, como medida de presión para exigir la no privatización del agua.

Varios bloqueos se realizaron simultáneamente la mañana de este jueves en carreteras principales de diferentes departamentos de El Salvador, como medida de presión para exigir la no privatización del agua.

Esta propuesta ha sido tomada como base en la Asamblea Legislativa para conformar, junto con la propuesta Ley General de Aguas, una ley de agua en El Salvador.

En el departamento de Usulután se realizaron tres bloqueos, según la División de Tránsito de la Policía Nacional Civil (PNC). Esto fue en el desvío al municipio de Nueva Granada, en el bypass de la salida de Usulután ubicado en la carretera Litoral, y en el puente San Marcos Lempa, también sobre la carretera Litoral.

Otro bloqueo se realizó en un tramo del kilómetro 18 de la carretera Ruta Militar que va hacia la frontera El Amatillo. La protesta se hizo en la jurisdicción del municipio El Divisadero del departamento de Morazán.

Mientras, en Santa Ana fue bloqueado el tramo de la carretera Panamericana donde se encuentra la entrada a Santa Ana. Los protestantes han cerrado los dos carriles de ingreso a la referida ciudad.

Y la carretera que conduce hacia el municipio de Acajutla en el departamento de Sonsonate también fue bloqueada en el kilómetro 5, informó la División de Tránsito de la PNC.

Hace dos semanas también se realizaron cuatro marchas simultáneas por el mismo motivo en la capital salvadoreña.

La Prensa Gráfica


Polémicas propuestas para la Ley de Aguas en El Salvador

La unidad y decisión mostradas desde diversos sectores de la población que reclaman la creación de una ley de aguas demuestran los problemas para el acceso y su gestión vividos en El Salvador durante más de una década. Por ello, la Universidad de El Salvador (UES) y la Alianza contra la privatización del Agua mantienen una movilización permanente por la defensa del derecho humano al agua y de la gestión pública de este valioso recurso, y por extensión mecanismo de protección del medio ambiente.

Las diferentes propuestas de ley han sido debatidas desde el 2006, cuando la primera propuesta de Ley General de Aguas es presentada por el Foro del Agua a la Asamblea Legislativa. En 2017 los partidos de derecha presentan un nuevo proyecto de ley conocida comúnmente como ley de la ANEP (Asociación Nacional de la Empresa Privada). Al mismo tiempo la UCA (Universidad Centroamericana José Simeón Cañas) presenta un capítulo sobre la institucionalidad del agua para intentar consensuar las dos propuestas y que resuelva la problemática por la autoridad del agua.

Pese a que aparentemente las propuestas de ley que intentan regular el agua tienen una estructura similar, esconden matices que las diferencian enormemente, sobre todo en los aspectos de toma de decisión y en el acceso clave de la participación ciudadana. Estas fueron las principales conclusiones y valoraciones obtenidas del “Taller explicativo propuestas a la Ley de Aguas” llevado a cabo el 22 de junio de 2018. Este evento estuvo organizado por compañeras de la Red Activista El Salvador y fue desarrollado por Luis González de la UNES. Unidad Ecológica Salvadoreña, siendo una entre las muchas acciones, manifestaciones y charlas del mes.

Las razones de tal lucha se pueden intuir dado el número de actores y sectores implicados, que incluyen a la agroindustria y a las empresas de bebidas carbonatadas, que intentan promover leyes y normativas favorables a sus intereses económicos, sin tener en cuenta el derecho humano primario y fundamental que tiene la población al “agua limpia y suficiente, cercana y a un costo asequible para el uso personal y doméstico, así como a sistemas de saneamiento que garanticen la salud de la población y la sustentabilidad del agua” (artículo 8 de este Anteproyecto de Ley General de Aguas)

Continuaron las diferentes actividades emprendidas por la sociedad civil, como fueron la Caminata contra la privatización del agua, los dos foros de la Alianza contra la privatización del Agua o las secundadas movilizaciones contra la privatización organizadas por la Universidad de El Salvador (UES) y la Alianza.

La Alianza mantiene una lucha firme contra la ley privatizadora del agua propuesta por ANEP y promovida en la Asamblea Legislativa. Se ha introducido así el debate en los medios de comunicación lo que demuestra, de alguna manera, la preocupación y sensibilidad de la población que exige la necesidad de una ley de aguas.

Para terminar algunos datos que hacen evidente la crisis en torno al agua:

En Latinoamérica, El Salvador es el país con menos agua y más contaminada además del segundo más deforestado de toda la región centroamericana. Algunas causas de esta degradación del medio ambiente son el cambio en las prácticas del uso del suelo, la expansión de la ganadería, los incendios forestales, la tala ilegal o la proliferación de monocultivos. Todas ellas participan en la destrucción de los ecosistemas y el último hecho en particular conlleva prácticas agrícolas no sostenibles (uso de agrotóxicos, incluido el glifosato ya prohibido en Europa, la quema y otras técnicas que aceleran el agotamiento productivo de los suelos).

“No es cierto cuando se dice que somos un país que posee agua en abundancia, de hecho El Salvador es el país con menores recursos hídricos en Centroamérica, con 2.876 m3 por cabeza”. Esto supone tan solo el 9.26% del recurso total disponible en comparación con el de los 7 países de la zona.

Pese a la diversidad y abundante vegetación de El Salvador, el acceso al agua para sus habitantes se vuelve un reto cada vez más complejo. Las empresas y grupos de poder presionan a los políticos y gobernantes para aprobar leyes y medidas que favorezcan sus intereses por encima de los derechos de la población. Por suerte, la ciudadanía está tomando conciencia de la gravedad del problema y los actos y movilizaciones en defensa del agua cuentan cada vez con mayor apoyo popular.

PAZ con Dignidad