Japón se suma a EEUU y también presiona a El Salvador por sus acuerdos con China

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Japón condiciona cooperación

Al embajador de Japón en El Salvador, Kazuyoshi Higuchi, la ruptura de relaciones diplomáticas con Taiwán en favor de la República Popular de China lo tomó por sorpresa. Dice que había escuchado rumores, pero sigue sin entender por qué el gobierno de Salvador Sánchez Cerén escogió hacerlo en la coyuntura actual: pocos meses antes del fin de la actual administración y elecciones presidenciales, antes de la aprobación de la concesión del puerto de La Unión y antes de la aprobación de una ley de Zona Económica Especial en oriente. Sospecha que todas tengan una relación.

Todos esos temas le preocupan. Y no es algo sencillo, porque puede conllevar, incluso, la suspensión o hasta la ruptura de la cooperación internacional que Japón brinda a El Salvador (ver entrevista), si el país deja de cumplir alguno de los valores fundamentales que comparte con el país asiático: democracia, libertad y cumplimiento de las leyes y gobernabilidad.

De todos los temas, el que le atañe de forma directa es el del puerto de La Unión, cuyo gobierno ayudó a construir al financiar su construcción.

Para Higuchi, ese puerto fue concebido para fomentar el desarrollo de El Salvador y promover el comercio internacional. De entrada, dice, debe evitarse cualquier uso militar. Hace unas semanas, de hecho, la embajadora de Estados Unidos en el país, Jean Manes, advirtió sobre la expansión militar de China en la región y su interés en el puerto de La Unión.

“No puedo negar que no haya posibilidad. Hay posibilidad en cualquier país, pero en el caso del puerto de La Unión nosotros lo entendemos… El Salvador y Japón tienen buenas relaciones diplomáticas, como de 83 años. Esperamos que el Gobierno salvadoreño no rompa ese compromiso internacional con Japón. Eso quiere decir si utiliza el puerto de La Unión para uso militar. Ese compromiso existe. Como hay rumores, información, el Gobierno no va a decir nada sobre uso militar. Entonces, como Gobierno de Japón tenemos que tener la esperanza, el deseo, de que mantenga este compromiso”, explicó el embajador Higuchi a LA PRENSA GRÁFICA.

También advierte que el puerto debe ser abierto, además que la licitación para concesionarlo y el proceso para asignarlo sean transparentes.

Además, debe investigarse muy bien a la empresa concesionaria. “La selección de a quién el Gobierno le dará la concesión eso siempre hay que cuidar y verificar visión de la empresa y su estado financiero, su experiencia y convivencia con el pueblo salvadoreño. Es decir, trabajar junto al pueblo salvadoreño en el puerto de La Unión. Que el puerto esté libre, abierto para cualquier transportista de cualquier país, para que tenga más volúmenes de carga y descarga”, sostiene.

Ante estas palabras, de telón de fondo está la posibilidad de que una empresa estatal china se quede con el puerto y lo utilice exclusivamente para mover su mercadería, sin aceptar barcos de otras naciones. O que gane la licitación de manera poco transparente.

En esto, Higuchi hace la observación que tiene mucha lógica la vinculación de la ZEE con el puerto de La Unión.

“Talvez tienen vínculo el puerto de La Unión y la Zona Económica Especial, porque, para mejor operación del puerto necesita industria ahí, para generar materiales, productos que van a cargarse y descargarse en puerto La Unión. Talvez por esa razón el Gobierno está proponiendo la Zona Económica Especial para que venga más industria o talvez para servicios, pero no sé todavía qué tipo de servicios o manufacturas o quién va a venir”, apunta.

El embajador dice que Japón, por su cercanía geográfica, siempre ha puesto especial atención a la situación en el estrecho de Taiwán (que separa a la isla de China Continental).

“Si China Continental establece relaciones diplomáticas con otros países en Centroamérica y otros lugares y Taiwán pierde todo (sus aliados diplomáticos) habrá oportunidad de algo, sobre el balance y la paz del mundo. No estoy hablando solo sobre el estrecho de Taiwán, sino en el mundo. Habrá algún cambio de fuerza. Eso nos mantiene preocupados en Japón. ¡Siempre mantengan, por favor, la tranquilidad y la paz entre China y Taiwán!”, exhorta Higuchi.

La preocupación japonesa no es para menos. Dos días después de que El Salvador rompió relaciones con Taiwán, la presidenta Tsai Ing-wen pidió a Estados Unidos “la normalización” de la venta de armas hacia su país.

La Prensa Gráfica


EEUU le advierte a Honduras que relación con China los podría “decepcionar”

Estados Unidos dijo que los “países que buscan establecer o ampliar relaciones con China podrían decepcionarse a largo plazo”, y pidió al pueblo de Honduras que “evalúe quién ha sido un socio cercano y constante” en la construcción del desarrollo.

Así lo manifestó el viernes 24 de agosto la encargada de negocios de la embajada de Estados Unidos en Honduras, Heide Fulton, en un mensaje en Twitter. “Países que buscan establecer o ampliar relaciones con China podrían decepcionarse a largo plazo”, dijo en su red social.

Destacó que “es importante que el pueblo hondureño evalúe quién ha sido, y continuará siendo, un socio cercano y constante en la búsqueda de un mejor futuro para este país con fuerte potencial”.

Mientras tanto, este sábado 25 de agosto Nicaragua confirmó sus relaciones con Taiwán, en un encuentro privado sostenido entre el presidente Daniel Ortega y el director del Departamento de América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores del país asiático, Alexander Tah-Ray Yui.

“Lo estamos saludando y, como siempre, manifestando nuestro reconocimiento al pueblo, a la presidenta de Taiwán, a la presidenta Tsai Ing-wen”, dijo Ortega al funcionario taiwanés. La confirmación de Ortega llega cuatro días después de que el Gobierno de El Salvador anunció el fin de sus relaciones diplomáticas con Taiwán para empezarlas con China, tal como lo hicieron antes Panamá y República Dominicana.

Ortega atraviesa el momento más complicado de sus últimos 11 años como gobernante de Nicaragua, debido a una crisis sociopolítica en la que organismos humanitarios lo señalan como responsable de entre 322 y 448 muertos por la represión, de los que su Gobierno reconoce solo 198.

“Vengo como enviado de mi presidenta Tsai Ing-wen para ofrecerle nuestro saludo y aprecio, y contentos de ver que la sociedad en Nicaragua está volviendo a la normalidad”, dijo el representante de Taiwán a Ortega.

La Página


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