Karol Cariola, diputada feminista del PC-Chile: “Nuestro objetivo es la legalización del aborto, que el Estado se haga cargo”

Entrevista a Karol Cariola, diputada feminista del PC-Chile

Por Carla Perelló, de la redacción de NODAL

Este martes 21 de agosto un grupo transversal de diez diputadas chilenas presentarán el proyecto de ley para la despenalización del aborto que crearon desde Corporación Humanas y la Mesa de Acción por el Aborto, que articula diversas organizaciones sociales feministas, locales e internacionales. La iniciativa contempla la modificación del Código Penal en los artículos 342 a 345, en donde se estipulan las condenas a las personas que accedan a esta práctica que está en debate en toda la región latinoamericana y caribeña. A propósito de ello, NODAL entrevistó a Karol Cariola, diputada feminista del Partido Comunista (PC) de Chile, una de las firmantes de la iniciativa.

Este impulso no es casual. La consolidación del movimiento feminista que tomó todas las universidades para reclamar “educación no sexista” y el reclamo por la legalización del aborto en Argentina marcan el rumbo de la lucha actual de las mujeres y los colectivos LGBTI+ del país trasandino. Hace nada menos que un año, Chile pasó de un sistema totalmente prohibitivo a uno de causales, fue con la promulgación de la ley firmada por la expresidenta Michelle Bachelet, en septiembre de 2017, que dejó atrás la normativa impuesta durante la dictadura de Augusto Pinochet. Tan sólo seis meses después, la asunción de Sebastián Piñera, trajo consigo dos propuestas. Una, el intento de habilitación de la “objeción de conciencia institucional” para las instituciones que tienen convenio con el Estado, medida que obstaculiza el acceso a la interrupción legal del embarazo y se encuentra en revisión. Dos: la semana pasada Piñera firmó e ingresó al Congreso la “Ley Mortinato”, un proyecto que crea un catastro de personas no nacidas. Las organizaciones hicieron lo suyo en la calle: el pasado 25 de julio más de cien mil personas pintaron a Chile de verde y gritaron en todo el país “no bastan tres causales”.

Entre las legisladoras que firman la moción para modificar el Código Penal chileno se encuentran Gael Yeomans (Izquierda Libertaria-Frente Amplio), Cristina Girardi (Partido por la Democracia), Camila Rojas (Izquierda Autónoma), Daniella Cicardini y Emilia Nuyado (Partido Socialista), Claudia Mix (Poder), Camila Vallejo (Partido Comunista), Maite Orsini y Natalia Castillo (Revolución Democrática).

Chile pasó de un sistema prohibitivo a uno de causales hace muy poco tiempo, ¿por qué consideraron importante hacer la presentación de este proyecto ahora? ¿cuál es la situación actual para las personas que quieran abortar?

Sin lugar a dudas las tres causales siempre las consideramos como un avance, pero son bastante específicas: riesgo de vida de la madre, inviabilidad fetal y en caso de violación. Pero en nuestro país hay cerca de 33 mil mujeres que abortan al año, según los datos oficiales. Hay también datos extraoficiales que hablan de más de cien mil mujeres al año que deciden abortar por diversas razones que no necesariamente están dentro del plano de las tres causales y, eso, a nosotros, nos parece que es un elemento del cual tenemos que hacernos cargo. El país tiene que desarrollar políticas públicas dirigidas hacia la protección de mujeres que están abortando en condiciones que son riesgosas para su vida y, frente a eso, no podemos taparnos los ojos, sino más bien tomar medidas que nos permitan protegerlas. Esa es la razón por la cual hemos decidido iniciar este debate. Sabemos que esta no es una discusión que va a tener resultados inmediatos, por el contrario, creemos que va a tomar mucho tiempo, pero que hay que dar el primer puntapié para poder iniciarla y profundizarla en este momento.

¿Podría contar cómo fue elaborado el proyecto y cuáles son sus puntos principales?

Este proyecto lo elaboramos junto a las organizaciones, fueron principalmente la Mesa por el Derecho al Aborto y también la Fundación Humana, quienes convocaron a un grupo de parlamentarias a debatir en esta dirección. Nos propusieron un proyecto de ley, lo hemos estado trabajando y básicamente parte por un elemento que es fundamental que es descriminalizar, es decir, dejar de criminalizar a las mujeres por tomar la decisión de abortar. Este es el primer paso. Si una mujer que aborta lo hace por una necesidad, por una circunstancia y eventualmente por una situación compleja, dolorosa, una situación de crisis -a nadie le gusta abortar en esa situación, nadie lo hace por gusto-, frente a eso decimos que lo primero es quitar la penalización. En este caso, se propone que la práctica esté despenalizada cuando se realice dentro de las primeras 14 semanas, así las mujeres no son denunciadas por los servicios de salud cuando llegan con complicaciones. Pero nuestro objetivo es la legalización, que el Estado se haga cargo de entregar un aborto seguro cada vez que una mujer tome la decisión de llevar adelante una interrupción del embarazo de forma voluntaria. Este, entonces, no es el paso definitivo para resolver el problema de fondo: queremos que el Estado garantice condiciones, porque sino vamos a despenalizar, dejamos de criminalizar, pero aún así vamos a estar en deuda con aquellas mujeres que no tienen los recursos para acceder a un aborto seguro de forma resguardada.

¿Cuáles son los pasos a seguir tras la presentación y qué expectativas tienen?

Lo que queremos es abrir el debate, dar inicio a una discusión en Chile que ya se está presente en distintas partes del mundo. Por supuesto que lo que ha hecho Argentina ha sido un impulso, una inspiración para nosotras. También hemos dado vida al movimiento de las pañoletas verdes en nuestro país y hemos estado iniciando un proceso de construcción con mujeres de distintas organizaciones. En esa dirección, entendemos que es un camino largo, que esto no va a resolverse de aquí a mañana, sabemos que no tenemos la correlación de fuerza política aún, pero pretendemos construirla. Las correlaciones de fuerza no se desarrollan de manera espontánea, sino que se desarrollan generando condiciones para ello. En eso estamos, y creemos que la presentación del proyecto es el puntapié inicial en ese proceso.


VOLVER