Costa Rica: la policía despeja los bloqueos de carreteras en el octavo día de huelga

La intervención de la policía para despejar bloqueos en carreteras e instituciones públicas, así como la escasez de combustible en diversas zonas del país, han marcado hoy el octavo día de huelga sindical en Costa Rica en rechazo a un proyecto de reforma tributaria.

El ministro de Seguridad, Michael Soto, anunció a primera hora del día que en el inicio de la segunda semana de huelga las autoridades no tolerarán más afectaciones al libre tránsito de los ciudadanos y mercancías.

La Fuerza Pública intervino con gases lacrimógenos en la entrada al puerto de Moín, provincia de Limón (Caribe), el más importante para el comercio del país, donde un grupo de 150 huelguistas mantenía cerrado el paso.

En la acción policial las autoridades detuvieron a dos personas por obstrucción de los servicios públicos y resultaron con heridas leves tres policías debido al lanzamiento de palos y piedras por parte de los manifestantes, indicó el Ministerio de Seguridad.

“Los efectivos de la Fuerza Pública se acercan a los manifestantes, les hacen la advertencia de ley, se les da un tiempo prudencial y en vista de que ellos decidieron mantenerse en el lugar, se procedió a hacer la intervención”, expresó Soto.

El ministro aseguró que el paso al puerto se normalizó y que se mantendrá la presencia policial en la zona.

A lo largo de la ruta 32, que conecta la capital con el Caribe, la policía logró que de manera pacífica los manifestantes abrieron al paso en dos puntos que se mantenían con bloqueos temporales al tránsito.

La escasez de combustible en diversas partes del país también se ha presentado este lunes a causa del poco personal de la estatal Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), monopolio de importación de hidrocarburos, para abastecer los camiones cisternas.

A esto se sumó que los conductores salieron en masa a llenar los tanques de sus vehículos ante el temor de un desabastecimiento.

Los manifestantes también mantuvieron cerrada la entrada a la planta de Recope en la provincia de Alajuela (centro), lo que generó grandes filas de camiones cisterna.

La policía intervino también en ese sitio para abrir el paso y restablecer el servicio, sin que hubieran incidentes con los huelguistas.

En el complejo de Recope en la provincia de Cartago (este) los manifestantes hicieron una marcha por la carretera de acceso, lo que generó atrasos en el servicio.

Durante el octavo día de la huelga sindical contra la reforma tributaria que estudian los diputados, los manifestantes realizaron marchas en diversas partes del país y en la capital se concentraron en los alrededores de la Asamblea Legislativa y la Casa Presidencial.

El Gobierno envió este mismo lunes una nota a los sindicatos para establecer el diálogo, pero por el momento no hay una respuesta oficial de los gremios.

Otras consecuencias de la huelga son el cierre de al menos la mitad de los centros educativos del país y cancelación de citas y cirugías en los centros de salud públicos.

El sector empresarial anunció que brindará este martes un balance de las afectaciones económicas que ha causado la huelga.

Los sindicatos exigen el retiro del Congreso del proyecto de ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, que tiene como principal iniciativa la conversión del impuesto de ventas del 13 por ciento a un impuesto de valor agregado (IVA), con la misma tasa, pero que aumentará la cantidad de productos y servicios por gravar.

Los grupos sindicales aseguran que la ley afectará en mayor medida a las clases medias y bajas, especialmente con las reducciones a pluses salariales en el sector público que la iniciativa plantea.

El Gobierno afirma que el 82 % del dinero que pretende recaudar con la reforma tributaria provendrán del 30 % de la población con mayores ingresos y solo el 4,8 % se recargará al 30 % de la población más pobre.

El País