Brasil: comienza la campaña electoral con Lula impugnado

Contexto de Nodal
Lula fue condenado a 12 años y un mes por corrupción pasiva y lavado de dinero en el marco de la causa Lava Jato y desde el 7 de abril está preso por orden del juez Sergio Moro. Se lo acusa de haber recibido un departamento en el balneario paulista de Guarujá en carácter de soborno por parte de la constructora OAS. Lula denuncia falta de pruebas y persecución política. El Tribunal Electoral tiene plazo hasta el 17 de septiembre para definir si Lula –favorito en las encuestas- podrá competir en las elecciones presidenciales de octubre. Si el fallo del TSE es negativo, el PT podrá recurrir al Tribunal Superior Federal.

TSE de Brasil rechaza candidatura de Lula para elecciones presidenciales

Los jueces del Tribunal Supremo Electoral de Brasil votaron este viernes en contra de la candidatura de Luiz Inácio Lula da Silva para las elecciones presidenciales que se celebrarán en octubre.

La mayoría de los jueces del TSE rechazaron la candidatura, cuatro en contra y uno a favor, rechazaron su candidatura pese a la resolución de la Comisión de DD.HH. de ONU.

Lula ha perfilado en los últimos meses favorita en las encuestas en gran parte del territorio nacional, con una preferencia de más del 40 por ciento en la intención de votos.

En el marco del debate del TSE, miles de brasileños se movilizaron por las calles de la ciudad de Fortaleza, estado de Ceará, en defensa del expresidente y candidato presidencial Luiz Inácio Lula da Silva.

A su vez se realizó un tuitazo convocado por el Partido de los Trabajadores (PT) para apoyar la candidatura de Lula.

Con la etiqueta #LulaNasUrnasTSE, la cual se volvió tendencia en la red social, el PT exhortó a continuar la lucha por la candidatura de Lula.

Telesur


 

PT ANUNCIA RECURSOS E DIZ QUE VAI COM LULA ATÉ O FIM

“Vamos apresentar todos os recursos aos tribunais para que sejam reconhecidos os direitos políticos de Lula, previstos na lei e nos tratados internacionais ratificados pelo Brasil. Vamos defender Lula nas ruas, junto com o povo, porque ele é o candidato da esperança”, diz nota do Partido dos Trabalhadores, divulgada nesta madrugada.

Segundo o texto, a violência do TSE contra Lula “expõe o Brasil diante do mundo como um país que não respeita suas próprias leis, que não cumpre seus compromissos internacionais, que manipula o sistema judicial, em cumplicidade com a mídia, para fazer perseguição política”. Tudo sob a regência da Globo, numa tragédia que trouxe a fome de volta ao País. Leia, abaixo, a nota:

NOTA DA COMISSÃO EXECUTIVA NACIONAL DO PT

CONTRA A CASSAÇÃO POLÍTICA, COM LULA ATÉ O FIM

Diante da violência cometida hoje (31) pelo Tribunal Superior Eleitoral contra os direitos de Lula e do povo que quer elegê-lo presidente da República, o PARTIDO DOS TRABALHADORES afirma que continuará lutando por todos os meios para garantir sua candidatura nas eleições de 7 de outubro.

Vamos apresentar todos os recursos aos tribunais para que sejam reconhecidos os direitos políticos de Lula, previstos na lei e nos tratados internacionais ratificados pelo Brasil. Vamos defender Lula nas ruas, junto com o povo, porque ele é o candidato da esperança.

É mentira que a Lei da Ficha Limpa impediria a candidatura de quem foi condenado em segunda instância, como é a situação injusta de Lula. O artigo 26-C desta Lei diz que a inelegibilidade pode ser suspensa quando houver recurso plausível a ser julgado. E Lula tem recursos tramitando no STJ e no STF contra a sentença arbitrária.

É mentira que Lula não poderia participar da eleição porque está preso. O artigo 16-A da Lei Eleitoral prevê que um candidato sub judice (em fase de julgamento) pode “efetuar todos os atos relativos à campanha eleitoral, inclusive utilizar o horário eleitoral gratuito no rádio e na televisão e ter seu nome mantido na urna eletrônica”.

A Justiça Eleitoral reconheceu os direitos previstos nestas duas leis a dezenas de candidatos em eleições recentes. Em 2016, 145 candidatos a prefeito disputaram a eleição sub judice, com registro indeferido, e 98 foram eleitos e governam suas cidades. É só para Lula que a lei não vale?

O Comitê de Direitos Humanos da ONU determinou ao Brasil garantir os direitos políticos de Lula, inclusive o de ser candidato. E o Brasil tem obrigação de cumprir, porque assinou o Protocolo Facultativo do Pacto Internacional de Direitos Civis e Políticos. E o Congresso Nacional aprovou o Decreto Legislativo 311 que reconhece a autoridade do Comitê. O TSE não tem autoridade para negar o que diz um tratado internacional que o Brasil assinou soberanamente.

É falso o argumento de que o TSE teria de decidir sobre o registro de Lula antes do horário eleitoral, como alegou o ministro Barroso. Os prazos foram atropelados com o objetivo de excluir Lula. São arbitrariedades assim que geram insegurança jurídica. Há um sistema legal para os poderosos e um sistema de exceção para o cidadão Lula.

Em uma semana que envergonhará o Judiciário para sempre, a cúpula desse Poder negociou aumento de 16,4% nos salários já indecentes de ministros e juízes, sancionou a criminosa terceirização dos contratos de trabalho e, agora, atacou frontalmente a democracia, os direitos dos eleitores e os direitos do maior líder político do país. É uma cassação política, baseada na mentira e no arbítrio, como se fazia no tempo da ditadura.

A violência praticada hoje expõe o Brasil diante do mundo como um país que não respeita suas próprias leis, que não cumpre seus compromissos internacionais, que manipula o sistema judicial, em cumplicidade com a mídia, para fazer perseguição política. Este sistema de poder, fortemente sustentado pela Rede Globo, levou o país ao atraso e o povo ao sofrimento e trouxe a fome de volta.

A candidatura do companheiro Lula é a resposta do povo brasileiro aos poderosos que usurparam o poder. Lula, e tudo o que ele representa, está acima dos casuísmos, das manobras judiciais, da perseguição dos poderosos.

É com o povo e com Lula que vamos lutar até o fim.

Lula Livre!

Lula Candidato!

Lula Presidente!

COMISSÃO EXECUTIVA NACIONAL DO PARTIDO DOS TRABALHADORES

Brasil 247


Qué pasará en Brasil luego de que el Tribunal Superior Electoral impugnara la candidatura de Lula a la Presidencia

Luego de una sesión que se extendió hasta pasada la medianoche de este viernes 31 de agosto de 2018, el Tribunal Superior Electoral decidió por la “inegibilidad” del candidato para el cargo de Presidente de la República Federativa de Brasil. La decisión fue votada y determinada por seis votos contra uno. El único ministro que votó a favor de la candidatura de Lula fue Edson Fachin.

La candidatura de Lula había sufrido 16 impugnaciones y, en una maniobra con el objetivo de finalizar la incertidumbre, tanto de la población como del mercado financiero, el ministro Barroso solicitó la inclusión de las referidas impugnaciones a la presidente del Tribunal Electoral, ministra Rosa Weber, quien aceptó la postura y el tema quedó como último a ser tratado en la agenda del plenario.

El argumento de las impugnaciones se fundamentó en que la candidatura de Lula no cumplía con lo previsto en la Ley de la Ficha Limpia.

Esta ley -número 135 del 4 de junio de 2010- fue precisamente promulgada por el ex presidente Lula y alteró la Ley Complementaria N* 64 del 18 de mayo de 1990. Esta ley de 1990 reglamentó el artículo 14, inciso 9, de la Constitución Nacional.

En otras palabras, las impugnaciones se basaban en determinación constitucional. La Ley de la Ficha Limpia determina que:

“Los que fueran condenados en decisión final -o determinada por órgano judicial colegiado- desde la condenación y hasta el transcurso del plazo de 8 años posteriores al cumplimiento de la pena, por los siguientes delitos, no podrían ser candidatos a cargos electorales”.

Delitos previstos en la Ley:

1) Contra la economía popular, la fe pública , la administración pública y el patrimonio público.

2) Contra el patrimonio privado, el sistema financiero, el mercado de capitales y los previstos en la ley que regula la quiebra de las empresas.

3) Contra el medio ambiente y la salud pública.

4) Electorales, para los cuales la ley determine pena de privación de la libertad.

5) De abuso de autoridad, en los casos en los que haya condenación a la pérdida del cargo o a la inhabilitación para el ejercicio de la función pública.

6) Lavado de dinero, ocultar bienes, derechos y valores.

7) De tráfico de drogas, racismo, tortura, terrorismo o crímenes no excarcelables.

8) Por delitos de esclavitud.

9) Contra la vida y la dignidad sexual.

10) Practicados por organización criminal y/o asociación ilícita.

Es observable que Lula fue condenado a 12 años y un mes de prisión e inhabilitación para cargos públicos por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero, por un colegiado de tres jueces del Tribunal Regional Federal N* 4 de Porto Alegre, tribunal que es considerado como segunda instancia.

La defensa del ex presidente argumentó que el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas determinó el último 17 de agosto, que “el estado brasileño tome todas las medidas para asegurar el derecho de Lula a ser candidato en las elecciones presidenciales de 2018, incluyendo el acceso a la prensa, su libre participación en los debates presidenciales y a participar en el horario electoral y, por último, la garantía de tener su nombre en las urnas en las elecciones del 7 de octubre”.

Un detalle que la ONU no consideró en su decisión es que Lula no podría participar en debates ni en el horario electoral ni en el acceso a la prensa, porque está preso desde el 7 de abril en la superintendencia de la Policía Federal de Curitiba.

El Partido de los Trabajadores observó que Brasil estaba obligado a cumplir la determinación de la ONU ya que el país es “Signatario del Pacto Internacional sobre los Derechos Civiles y Políticos y de sus Protocolos Opcionales” aprobados por el Congreso Nacional.

El Ministro Instructor, Luis Roberto Barroso, manifestó que el Comité de la ONU tomó la determinación a favor de Lula, sin haber considerado los argumentos de Brasil antes de su conclusión y que esto cuestionaba el derecho a la amplia defensa.

Por otro lado, Barroso reforzó, y esto fue apoyado por los demás ministros –con excepción de Fachin- para que una determinación supranacional sea considerada válida, esta debería estar ratificada, no apenas por el Congreso Nacional, sino también por decreto del Presidente de la República.

Dio como ejemplo el caso de un pedido de la República Argentina, que con base en el Protocolo de Ouro Preto, solicitó el cumplimiento de una intimación judicial, la que fue negada porque dicho protocolo no había sido ratificado por decreto presidencial.

La sentencia del Tribunal Superior Electoral

La determinación del Tribunal Superior Electoral, además de impugnar la candidatura del ex mandatario,dio un plazo de diez días al Partido de los Trabajadores para que este cambie su candidato.

También prohíbe que el nombre de Lula conste como candidato en la publicidad electoral y ordena que sea retirado el nombre y la foto del candidato impugnado, de las urnas electrónicas.

Estas determinaciones colocan al PT en un dilema:

-Si el partido demora para oficializar la fórmula de Fernando Haddad y Manuela D´Avila pierde días valiosos para que estos candidatos participen de debates y en la publicidad electoral gratuita.

-Si confirma la candidatura de Haddad y D´Avila en forma inmediata, le retira fuerza a los posibles recursos del ex jefe de Estado ante el Superior Tribunal de Justicia y ante el Superior Tribunal Federal.

De hecho, una de las estrategias del PT era demorar cualquier determinación judicialpor medio de recursos y recursos, para que los plazos se dilaten y, de esta forma, impedir que sea posible retirar la foto de Lula de las urnas de votación.

Esta estrategia, en función de la determinación del Tribunal Superior Electoral, no es más aplicable.

Le queda como premio consuelo al Partido de los Trabajadores que, en el caso que Lula haya grabado mensajes antes de ser preso, este pueda aparecer en la publicidad electoral gratuita como apoyando a otros candidatos del partido o de aliados políticos.

¿Cómo sigue el proceso?

La defensa del ex presidente ya manifestó por medio del sitio oficial del Partido de los Trabajadores que continuará luchando para el registro de la candidatura de Lula, presentando recursos ante el Superior Tribunal de Justicia (considerado en Brasil como una tercera instancia judicial) y ante el Superior Tribunal Federal – la Corte Suprema – (considerado como cuarta y última instancia). El problema para la defensa se encuentra en los plazos.

Ambos recursos serán realizados con una Lula preso, que no tendrá contacto con su electorado, que no podrá participar de la publicidad electoral, y con otro candidato en su lugar.

No obstante existe la posibilidad que algunos de los dos tribunales superiores altere la determinación del Tribunal Superior Electoral. Pero es improbable que esto ocurra.

En la Corte Suprema, tres ministros de los once integrantes (Dias Toffoli, Gilmar Mendes, y Ricardo Lewandowsky) claramente favorables al ex gobernante, podrían determinar por voto monocrático, que hasta que el tema se trate en plenario, Lula podría ser candidato, pero esto es visto como una aberración judicial y no parece ser un camino a seguir.

A la luz de las sucesivas derrotas judiciales, todo lleva a pensar que le resta a Lula un largo tiempo en prisión y la imposibilidad de ser candidato a la presidencia de la República.

Para concluir con un día nefasto para el ex presidente, la Justicia brasileña lo condenó, a pagar al Estado, el equivalente de 7,5 millones de dólares por resarcimiento de los delitos cometidos en el proceso del tríplex de Guaruja por el que se encuentra preso, por las costas del proceso y por multas judiciales.

Para el partido de los Trabajadores, el día 31 de agosto quedará como un día para el olvido:

El 31 de agosto del 2016, el Senado Federal aprobó el Impeachment contra la entonces Presidente Dilma Rousseff y, en la misma fecha, dos años después, Lula tuvo su candidatura impugnada.

Cuando el ex presidente Lula promulgó la Ley de la Ficha Limpia jamás imaginó que ella sería la que imposibilitaría que disputara la Presidencia de Brasil. Pero en Brasil, al menos por ahora, la ley es igual par todos.

Infobae


André Singer:Uma janela para a razão

Com o início do horário eleitoral gratuito, começará uma das operações mais interessantes desde a redemocratização. Trata-se daquela a ser realizada por Geraldo Alckmin (PSDB) para esvaziar a candidatura de Jair Bolsonaro (PSL), atraindo para si apoiadores do capitão reformado.

Paradoxalmente, o que mais ajudará o ex-governador paulista na tarefa será a ascensão do seu tradicional adversário, Lula.

Com quase 40% das intenções de voto, o ex-presidente, mesmo impugnado pela Justiça, tem chance de colocar o vice Fernando Haddad no segundo turno.

Nesse caso, o eleitor antipetista ficará obrigado a pensar em quem teria mais chances de derrotar o PT na rodada final. E cedo ou tarde perceberá que, sendo o tucano mais moderado que o candidato do PSL, embora, também, nitidamente conservador (diferente de Marina Silva), reúne melhores predicados para o embate decisivo.

Ficaríamos, assim, livres de que uma proposta ditatorial se tornasse a liderança do Brasil.

Mas será que o cidadão que neste momento deseja sufragar Bolsonaro será sensível ao apelo do cálculo?

Diga-se, de passagem, o caso configura um problema fascinante para o campo que se dedica a estudar o assunto. Nele, sabe-se que a falta de informação, a paixão ideológica, ou até mesmo fatores fortuitos, podem desviar o comportamento individual da racionalidade que a teoria democrática lhe atribui.

Se para o entrevistado que declara preferência pelo militar reformado o mais importante for infligir uma derrota ao petismo, mudará de opção.

No entanto, se a escolha refletir um sentimento confuso, ainda que intenso, de rejeição a tudo, é possível que o eleitor permaneça apegado àquele cuja falta de propostas razoáveis expressa a hostilidade para com o conjunto do que se organizou no país desde a Constituição de 1988.

Observado de outro ângulo, do ponto de vista do PT, poderia parecer preferível apostar na irracionalidade da direita e ter um extremista como adversário. Tratar-se-ia de uma visão curta.

Se Bolsonaro chegar a 28 de outubro, mesmo que depois perca, a onda autoritária sairia fortalecida, dificultando a vida de um governo de reconstrução nacional.

Além do mais, derrotar o PSDB obrigará o campo popular a se unir, o que abriria a chance de construir um programa comum e uma frente ampla institucionalizada, até agora inexistentes. Seria, aliás, outra prova de racionalidade, que a esquerda ainda está devendo ao país.

No fim, o irracionalismo pode vencer. Porém, a onda do momento


abriu uma janela para a razão.

André Singer

Multiclipp