Bolivia y Chile retornan a la CIJ para definir agenda de la demanda por las aguas del Silala

Silala: Bolivia y Chile retornan a La Haya

Diecisiete días después de que se vieran las caras en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para escuchar el fallo por la demanda marítima, Bolivia y Chile vuelven hoy, miércoles, a La Haya para definir el curso de la segunda demanda que ventilan ambos países por las aguas del Silala.

El medio chileno 24 horas se encargó ayer de recordar esta cita que fue comunicada debidamente a ambos gobiernos por la Corte de La Haya y que reunirá al agente Eduardo Rodríguez Veltzé con su homóloga Ximena Fuentes, quienes ya se encuentran en Holanda para asistir a esta convocatoria.

El 2016, Chile demandó a Bolivia bajo el argumento de que el Silala es un “río” de carácter internacional, pero Bolivia reclama que son manantiales que están en su territorio y que fueron desviados artificialmente para beneficio de empresas chilenas.

“La demanda es pedir que la corte se pronuncie si es un río internacional como pensamos nosotros”, dijo Michelle Bachelet, entonces presidenta de Chile, al presentar la demanda.

Bolivia también presentó su contramemoria junto a una contrademanda en 2018.

La anterior semana, el gobierno del presidente Evo Morales aseguró que no tiene previsto realizar cambios en el equipo jurídico nacional e internacional a cargo del caso Silala, después del fracaso que enfrentó con la demanda marítima en la CIJ.

El canciller Diego Pary defendió la conformación del equipo jurídico y adelantó que el país continuará con todas las investigaciones técnicas, argumentos jurídicos e históricos, para respaldar la contrademanda.

Políticos de oposición como el diputado Wilson Santamaría cuestionaron ayer que el Gobierno no haya dispuesto cambios en el equipo jurídico que “fracasó” en la demanda por la cual se pretendía obligar a Chile que asuma una negociación de buena fe para que Bolivia recupere su cualidad marítima con soberanía.

PROCEDIMIENTO

Los agentes de Bolivia y Chile se reunirán hoy en la CIJ para definir si fijan fecha para la presentación de los alegatos escritos, réplica y dúplica, o si se ingresa a la fase oral del caso Silala.

El ex canciller Javier Murillo y el internacionalista Andrés Guzmán manifestaron, por separado al diario Cambio, que en la reunión de hoy no se discutirá nada sobre los argumentos jurídicos.

“Recordemos que Chile presentó su memoria y Bolivia su contramemoria con una contrademanda, lo que se definirá es si las partes presentarán la réplica y dúplica. Lo más probable es que ocurra y se lleve una réplica por parte de Chile y la dúplica de Bolivia”, dijo Guzmán.

Correo del Sur


Bolivia comienza recuento de daños económicos por falta de mar

La Cancillería boliviana, en coordinación con la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima, Silala y Recursos Hídricos (Diremar), comenzó el recuento de los daños económicos producto del enclaustramiento marítimo.

Le instruimos a Diremar a que haga el estudio sobre la afectación económica del país desde 1879 cuando fue invadida por Chile, hasta la fecha, anunció el canciller boliviano, Diego Pary.

El jefe de la diplomacia boliviana reveló que cuando concluya el estudio se dará a conocer al país y al mundo.

‘Nuestro país ha tenido varias dificultades con el tema del transporte y creemos importante tener datos sobre los efectos del enclaustramiento marítimo’, aseguró Pary.

En 1879 Bolivia perdió no solo su acceso al mar, 120 mil kilómetros cuadrados de territorios ricos en minerales y 400 km de costa, sino también la oportunidad de exportar cobre, litio, plata y otros recursos de gran valor en el mercado mundial.

Esa condición de mediterraneidad, que cercenó al país, causó pérdidas económicas que actualmente rondan el dos por ciento del Producto Interno Bruto, según estudios citados por especialistas del Banco Central de Bolivia y otras instituciones financieras.

Según el Libro del Mar, que cita la publicación Doing Business del Banco Mundial, las exportaciones bolivianas por contenedor son 55 puntos porcentuales más caras que las de Chile y 60 por ciento más que las peruanas.

La Época