Chile: el polémico manual de la Iglesia que califica los abusos sexuales como “muestras de afecto inapropiadas”

La Iglesia católica no para: manual del Arzobispado califica abusos sexuales como muestras de afecto “inapropiadas”

Durante la jornada del viernes, se hizo público un manual que el Arzobispado de Santiago le está enviando a los sacerdotes, donde les indica cómo deben actuar con los menores, para no ser acusados de abuso sexual.

El documento, firmado por el mismo Ricardo Ezzati, se titula “Orientaciones que fomentan el Buen Trato y la Sana Convivencia Pastoral”. En él, se detallan siete puntos para la sana convivencia pastoral.

Uno en particular, el tres, hace relación a las “muestras de afecto”. En dicho tópico, el manual indica que “se debe mostrar el amor del Padre (…), pero hay algunas formas inapropiadas de expresar afecto y cercanía”.

Entre estas “conductas inapropiadas” que el manual recomienda evitar, encuentran conductas abiertamente de abuso sexual como dar “abrazos demasiado apretados”, “dar palmadas en los glúteos, tocar el área de los genitales”, “acostarse o dormir con los niños” y “besar a los niños en la boca”.

En el mismo documento incluye otras orientaciones, destinadas a evitar conductas que puedan ser “malintrepretadas” como “Violar la privacidad, mirando o sacando fotos mientras los niños o adolescentes estén desnudos, se visten o se duchan”.

A través de un comunicado, el Arzobispado señaló que se trata de un instrumento de trabajo hecho según estándares internacionales y que tiene un plazo de seis meses para perfeccionarlo.

Agrega que se corregirán ciertos contenidos que fueron traducidos de forma literal y que no son adecuados, o que se prestan para interpretaciones incorrectas.

El manual completo es el siguiente:

1. La seguridad y supervisión

Explica que padres y tutores de niños, niñas y adolescentes deben estar informados de lo que ellos hacen.

  • Los grupos de menores, jóvenes o adultos con discapacidad deben de tener, por lo menos, dos acompañantes adultos, ojalá de ambos sexos, para realizar cualquier actividad.
  • Se deben evitar las situaciones en que un menor o un adulto con discapacidad y otro adulto puedan estar separados del resto de la comunidad.
  • Identificar “zonas de riesgo” o puntos ciegos del lugar de trabajo pastoral en donde se haga compleja la supervisión.

2. Asistencia directa de los vulnerables

En este punto, el documento del Arzobispado enfatiza la responsabilidad y deber de “servicio” de la Iglesia.

  • Mantener un alto estándar ético y profesional en todas las interacciones con niños, niñas, adolescentes y personas vulnerables.
  • Fomentar que ellos hablen de sus derechos, de lo que es aceptable e inaceptable, y sobre lo que pueden hacer si es que se presenta un problema.
  • Respetar todas sus características personales, sus creencias y su cultura.

3. Muestras de afecto

Se debe mostrar el amor del Padre (…), pero hay algunas formas inapropiadas de expresar afecto y cercanía.

  • Cualquiera expresión de afecto que el niño no acepta y rechaza. Abrazos demasiado apretados.
  • Dar palmadas en los glúteos, tocar el área de los genitales.
  • Recostarse o dormir junto a niños, niñas o adolescentes. Dar masajes. Luchar o realizar juegos que implican tocarse de manera inapropiada. Abrazar por detrás.
  • Besar en la boca a los niños, niñas, adolescentes o personas vulnerables.

4. Evitar ser malinterpretados

Es un desafío permanente cuidar que nuestras conductas no puedan dar señales equívocas.

  • Regalar dinero u otros objetos de valor a menores, adolescentes o personas vulnerables, a menos que se haga con justa causa y con el conocimiento y consentimiento de padres.
  • Transportarlos en vehículo sin presencia de otro adulto.
  • Violar la privacidad, mirando o sacando fotos mientras los niños o adolescentes estén desnudos, se visten o se duchan.
  • Cualquier material sexualmente explícito o pornográfico es absolutamente inadmisible.

5. Estándares de comunicación

Para la generación de contenidos mediáticos se deben respetar algunas reglas.

  • Contar con la autorización del menor y de la persona vulnerable, y también de sus padres o cuidadores.
  • Se debe informar al niño que tiene libertad de retirarse de la producción de estos contenidos cuando así lo desee.
  • Evitar a exponerlos a daños mayores; por ejemplo, al mantener estereotipos o hacerlos relatar situaciones que puedan perjudicarlos emocionalmente.
  • Asegurarse de que no estén expuestos a ningún riesgo.

6. Uso de tecnologías de información

Los riesgos asociados al uso de las redes sociales (…) Nada de lo que está en internet es privado.

  • El personal de Iglesia de Santiago no debe comunicarse con menores de edad o personas vulnerables (que no sean parientes) usando medios electrónicos, excepto como parte de sus responsabilidades del servicio realizado o del ministerio.
  • El personal de la Iglesia de Santiago no debe hacer comentarios que sean o puedan ser interpretados como coercitivos, amenazantes, intimidantes, vergonzosos, peyorativos, degradantes o humillantes.

7. Consejeros pastorales y espirituales

En su importante tarea de propender al encuentro con Cristo, deben respetar los derechos y promover el bienestar.

  • No podrán ir más allá de su competencia y formación (…) y derivar a otros profesionales cuando sea necesario.
  • No se deben grabar ni filmar las sesiones de acompañamiento espiritual.
  • El personal de Iglesia que se hubiera comprometido a llevar una vida célibe deberá ser, con la gracia de Dios, un ejemplo de castidad célibe en todas las relaciones que pueda establecer, en todo momento.

El Mostrador


Tras polémico manual: Episcopado dice que “Cuidado y Esperanza” es el documento oficial sobre prevención de abusos

Tras la polémica por el manual difundido por el arzobispado que recomendaba no “dormir con menores” o “evitar tocar genitales”, la Conferencia Episcopal señaló ayer por la tarde que el único documento oficial sobre la prevención de abusos es el que se denomina “Cuidado y Esperanza”.

En una declaración pública su portavoz, diácono Jaime Coiro aclaró que “el único documento oficial de la Iglesia Católica en Chile sobre el tratamiento de los graves delitos de abuso sexual contra menores de edad y la prevención de los mismos, es el texto Líneas Guías ‘Cuidado y Esperanza'”.

El texto, según informó, es del 2015 y fue promulgado como decreto en todas las diócesis del país, y al que adhirió la Conferencia de Superiores y Superioras Mayores de Congregaciones Religiosas en Chile. Coiro añadió que la Conferencia Episcopal tiene, además, un segundo texto, “con carácter de documento de trabajo ad experimentum para el período 2018-2021 que se llama “Buenas prácticas para ambientes sanos y seguros”, el cual “es un registro sistematizado de acciones reconocidas como útiles en el abordaje de la prevención de abusos sexuales”.

El diácono explicó, además, que los obispos, en su última asamblea plenaria extraordinaria se comprometieron a “elaborar e implementar un protocolo de buen trato que buscará fomentar relaciones basadas en el respeto por la dignidad de la persona, en ambientes parroquiales, comunitarios y educativos, especialmente dirigido a quienes ejercen cargos de autoridad, responsabilidades directivas y a quienes atienden a personas”.

A este se suma “un código de comportamiento para los ministros ordenados” el que, junto con el anterior, se darán a conocer en abril de 2019.

“Su proceso de elaboración se encuentra en curso, conducido por el Consejo Nacional de Prevención de Abusos y Acompañamiento de Víctimas, y con la colaboración de otros servicios nacionales del Episcopado”, explicó.

Emol


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