Familiares exigen justicia a 15 años de Masacre de Octubre que dejó más de 60 muertos

A 15 años de la masacre en El Alto, sigue el peregrinaje por justicia

A 15 años de la renuncia del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus exministros, por las masacre de octubre de 2003, en El Alto, las víctimas continúan peregrinando en busca de justicia.

“En estos 15 años, hemos visto con tristeza que la justicia no ha ayudado a la causa que tenemos. Pero ver que nuestro país, nuestra ciudad y nuestra gente tienen en su memoria esa lucha nos fortalece y nos anima a seguir en esa búsqueda de justicia”, dijo Patricio Quispe ayer a OPINIÓN, al recordar a su hermano Constantino que murió, a los 43 años, al ser herido de bala, por los militares, durante represión de las protestas.

En octubre de 2003, el pueblo alteño se levantó en defensa de los hidrocarburos y contra un plan del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada para exportar gas natural boliviano mediante un puerto chileno.

El Gobierno sacó al ejercito a reprimir a los manifestantes, lo que derivó en una masacre, en la que fallecieron más de 60 personas y quedaron heridas más de un centenar.

En mayo pasado, un juez estadounidense revirtió el fallo que un jurado ciudadano emitió contra el expresidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada y el exministro Carlos Sánchez Berzaín. Ese Tribunal sentenció a las exautoridades a resarcir económicamente a las familias de la víctimas. El caso se encuentra en apelación.

“Creemos que fue un error del juez (revertir la sentencia). La apelación ya ha sido presentada”, dijo el domingo Thomas Becker, uno de los abogados estadounidenses de los familiares de la víctimas, en una entrevista con este medio de comunicación.

“Tenemos testigos que han visto soldados disparando directamente a las personas cuando estaban corriendo o directamente a las casas. Tenemos testimonios de soldados que han recibido ordenes de disparar a cualquier persona que se mueva. Tenemos testimonios de exautoridades del propio Gobierno de Goni que han estado en una reunión con Sánchez Berzaín cuando él dijo: ‘Tenemos que mandar tropas del este para matar a la gente, porque no queremos otra Guerra del Agua’. Entonces tenemos bastante prueba y lo que se está haciendo es precisar la prueba”, señaló Becker.

JUICIO EN BOLIVIA

Rogelio Mayta, otros de los abogados de las familias de las víctimas, sostiene que en este tiempo han hecho todo por lograr justicia, pero que un “sistema judicial indolente”, está dificultando esa misión. Afirmó que en Bolivia hay un juicio penal pendiente.

“Con mucha persistencia, logramos mantener un proceso judicial (en Bolivia) que ha concluido en 2011 con la condena del alto mando militar de Sánchez de Lozada y dos de sus ministros de Estado, y sus otros ministros prófugos de la justicia”, rememoró .

El jurista también recordó que se realizó una solicitud de extradición de Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín, pero que ese pedido no prosperó, “porque ellos gozan de protección del Gobierno de los Estados Unidos”.

LARGO CAMINO

Becker y Mayta confían en que se hará justicia, en que el juez estadounidense revisará su fallo, lo que podría ocurrir recién el próximo año, según los procedimientos.

“El camino es todavía largo, ellos (los familiares) y nosotros”, estamos dispuestos a continuar hasta encontrar justicia, para que nunca más vuelva a pasar una masacre como la de 2003”, dijo Thomas Becker.

“Sánchez de Lozada y Sánchez Berzain siguen libres, pero sus crímenes no han quedado en el olvido, como hubieran querido ellos”, complementó Mayta.

Juicio en EEUU

El juicio civil, para el resarcimiento económico a los familiares de las víctimas, que se abrió en EEUU, está en etapa de apelación luego que un juez falló a favor de Goni.

Sánchez Berzaín presenta libro

El exministro boliviano Carlos Sánchez Berzaín afirma que Bolivia se ha convertido en una “dictadura” en los 15 años transcurridos desde la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, y llama a los bolivianos a formar “una alianza por la democracia”.

“Bolivia es una patria cautiva”, un “narcoestado” encabezado por Evo Morales y vinculado al castro-chavismo, dijo a EFE quien era Ministro de Defensa cuando Sánchez de Lozada renunció el 17 de octubre de 2003 en medio de protestas sociales que el Gobierno no pudo contener ni con ayuda de fuerzas militares.

“Patria cautiva” es precisamente el título de un nuevo libro que Sánchez Berzaín presentará hoy en Miami en coincidencia con el decimoquinto aniversario de una renuncia que, según dice, no debería haberse producido.

A su juicio, “(Sánchez de Lozada) no tenía que haber renunciado ni dejado el poder, habría que haber buscado mecanismos para salvar la democracia”, subraya este abogado constitucionalista muy cercano a Goni, como se conoce al expresidente, de quien fue también ministro de la Presidencia en dos ocasiones y otras tantas ministro de Gobierno.

Opinión