La Caravana de Madres Centroamericanas también alista su entrada a México

La Caravana de Madres Centroamericanas que buscan a sus hijas e hijos desaparecidos ingresará a México este martes 23.

Se trata de mujeres de la tercera edad que año con año recorren pueblos y comunidades del país para buscar, vivos o muertos, a aquellos seres queridos que en su afán de llegar a Estados Unidos dejaron Guatemala, El Salvador, Honduras o Nicaragua, pero nunca más volvieron a dar señales de vida.

Las madres ingresarán a Ciudad Hidalgo este martes 23. En el Río Suchiate, las autoridades migratorias ya las tienen identificadas y les facilitan el acceso, saben que no buscan llegar a Estados Unidos, sino que su objetivo es rastrear a sus familiares desaparecidos. Luego retornarán a sus países de origen.

Además de Ciudad Hidalgo, las madres recorrerán Tapachula, Frontera Comalapa, Jaltenango, Revolución Mexicana, Villaflores, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas, donde realizarán diversas actividades, como marchas, encuentros y la búsqueda de sus familiares, de quienes traen fotografías colgadas en el pecho.

Esta caravana (la 14ª edición) cuenta con el apoyo del Movimiento Migratorio Mesoamericano, que hoy exigió al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados tome cartas en la delicada situación de los hondureños que desde el sábado 20 se internaron en territorio mexicano con el objetivo de cruzar hacia Estados Unidos.

“Como es de su conocimiento, el gobierno mexicano ha ofrecido la posibilidad de que los desplazados de la caravana, que superan ya los siete mil, soliciten a la Comar (Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados) se procese una solicitud individual de refugio, sin garantía de una resolución positiva. No obstante, y en la práctica no solo no se garantiza esa promesa, sino que tenemos registros de deportaciones colectivas”, apuntó.

Asimismo, demandó al Instituto Nacional de Migración (INM) en México que libere a los desplazados detenidos en los centros de detención y los “albergues” improvisados y que se les garantice el derecho a solicitar refugio en condiciones de libertad.

El Movimiento Migrante Mesoamericano consideró que este éxodo es una manifestación concreta de desplazamiento forzado, y por ello interpeló a los responsables del gobierno mexicano, a la prensa nacional e internacional y a los pueblos, para que el caminar de estos miles de desplazados sea nombrado como eso: desplazamiento forzado y no migración irregular.

Iinvitó a todos a manifestar su solidaridad con los desplazados más allá del mundo virtual, desplegando mensajes concretos en las calles, escuelas, centros de trabajo, “que dejen en claro que los mexicanos apoyamos el derecho al asilo y el refugio y que queremos revertir la violencia contra los hermanos migrantes y desplazados, haciendo de este acompañamiento a la caminata de desplazados una estrategia política para reconvertir a México, otra vez, en un País Santuario”.

Proceso