Argentina | Esteban “Gringo” Castro, secretario general de la CTEP: “Un ajuste como el que quieren implementar sólo entra con represión”

Entrevista a Esteban “Gringo” Castro, secretario general de la CTEP

Por Luca Guillén(*)

En menos de una semana dos militantes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) de Argentina fueron asesinados por fuerzas de seguridad del Estado. Rodolfo Orellana recibió dos disparos durante una ocupación de tierras en el distrito de La Matanza, provincia de Buenos Aires, mientras que Marcos Soria también recibió disparos policiales en la provincia de Córdoba.

“Cualquiera que luche va a ser reprimido“, manifiesta Esteban “Gringo” Castro, secretario general de la CTEP, una herramienta gremial creada hace más de diez años con el objetivo de unificar a las trabajadoras y trabajadores no registrados en la economía formal. En su interior se encuentran movimientos sociales, originarios, comedores, cooperativistas y movimientos populares de distinta procedencia ideológica. Localmente se los caracteriza como “Los Cayetanos” por seguir la agenda propuesta por el papa Francisco de “Tierra, Techo y Trabajo”.

– ¿Qué información tienen sobre cómo se produjeron los dos asesinatos?

-El primer fusilamiento fue el de Orellana y nos enteramos en la mesa de diálogo por el asesinato a Rafael Nahuel hace un año. Mientras estoy con los familiares de “Rafita”, el obispo y la coordinadora del parlamento mapuche me llaman por teléfono y me avisan del fusilamiento de Orellana cuando los compañeros del barrio intentaban hacer una toma de tierras después de mucho conflicto y son interceptados por dos patrulleros que les dicen que se tienen que ir. Sin una orden de allanamiento empieza una represión y Orellana recibe dos balazos. Todavía hay que esperar los resultados de la autopsia, pero creo que le entra por la espalda y sale por la boca.

El sábado nos enteramos de la muerte de Marcos Soria en una situación de extrema violencia por parte de la policía y de la misma forma. No nos olvidemos que el gobierno avaló la “doctrina Chocobar” que es, básicamente, que un policía tiene derecho a tirarte un tiro por la espalda. La información que nos llegó es que detuvieron a tres pibes, les empezaron a pegar en un descampado y Marcos Soria se escapa, se esconde y, cuando cree que podía salir del escondite, sale y le pegan por atrás un tiro en la cabeza. Nosotros rápidamente decidimos hacer una visibilización mayor en la marcha del lunes. Tuvimos el apoyo de todos los movimientos populares, partidos políticos, organizaciones gremiales, estuvo Nora Cortiñas, organismos de Derechos Humanos.

-En el caso de Orellana hubo una versión mediática que decía que había sido un enfrentamiento entre militantes

-Si, eso no tuvo nada que ver, no ocurrió así. Yo pude hablar con gente que estuvo ahí y sus familiares y nada que ver, después las pericias determinaron que las heridas habían sido de bala. El fiscal no les toma declaración, vimos cómo bajaron tres compañeros y una compañera que quedaron presos. La compañera tiene un bebé en edad de lactancia y tampoco la largaban. La caratula que le habían puesto era por usurpación. Con lo que la declaración si se la hubiesen tomado el viernes los podrían haber dejado libres.

– ¿Cómo se enmarcan estos asesinatos en la previa de la Cumbre del G-20?

-Pienso que un ajuste como el que quieren implementar sólo entra con represión, y la represión se va a dar en todos los lugares. Cualquiera que luche va a ser reprimido. Además, cuando te reprimen en los barrios, donde no hay cámaras de televisión ni posibilidades de escapatoria, hay mayores niveles de persecución y ahí la cosa se vuelve mucho más brava. Por otro lado, hay un sector de la sociedad que avala esta doctrina de mano dura. Por eso no despierta gran inquietud en el resto de la población. Pero nosotros sabemos que cuando se le empieza a dar demasiado poder a las Fuerzas Armadas, tenemos mucha experiencia en cuáles van a ser las consecuencias. Las consecuencias van a ser que se van a cebar y le van a pegar a cualquiera. Este no es un país para profundizar la represión, ya tenemos experiencia y sabemos que eso no puede volver a pasar en nuestro país.

– ¿Cómo se puede hacer para combatir eso desde las organizaciones sociales sin reaccionar ante la represión?

-En muchos momentos no es que no nos cruce por la cabeza reaccionar violentamente, pero creemos que los pasos que tenemos que seguir es hacer lo contrario a lo que hacen con nosotros. Movilizaciones masivas en paz, abrazando a las familias de los compañeros caídos. Teniendo en cuenta que nosotros construimos desde la base del amor y de la paz. Pero la paz como fruto de la justicia social. Esas son las cosas por las cuales nosotros vamos a pelear. La consigna Tierra, Techo y Trabajo involucra esas cosas. No se puede construir un país garantizando Tierra, Techo y Trabajo para todos si no hay amor, desde el punto de vista militante, hacia al pueblo.

– ¿Qué postura tiene en relación al G-20? ¿Participan de las movilizaciones?

Realizamos un acto en el estadio de Atlanta contra el G-20, organizada por distintos movimientos populares que hemos marchado juntos por reivindicaciones. Este viernes va a ser muy complicado movilizar, hay dificultades con el transporte también. Nosotros no estamos dispuestos a abandonar la calle. Así que, por reivindicaciones concretas de nuestro sector vamos a movilizar seguro. Lo del G20 lo vamos a organizar con todos los movimientos pero es muy difícil que sea masiva por la cantidad de restricciones que hay. Realmente esos días se pierde el estado de derecho. No hay derecho a la protesta, no hay derecho a la manifestación pacífica, no hay derecho al transporte, no se puede acceder a la Capital.

¿Cómo ves a la oposición política argentina de cara a las elecciones presidenciales del 2019?

La imagen puede contener: una persona, en el escenario y barba

-El mayor esfuerzo tiene que estar puesto en la unidad social y gremial, y después en la unidad política para construir una alternativa a este proyecto. Nosotros, desde la CTEP, hemos construido una unidad en lo social y gremial que sirvió para que el primer año no pudieran lanzar el ajuste feroz que sí empezaron a aplicar a fines del 2017 cuando decidieron aplicar la reforma previsional.

Me preocupa que haya actores políticos importantes como (el senador Miguel Ángel) Pichetto planteándose a favor de una sociedad más represiva. Quiere decir que tanto oficialismo y oposición tienen un planteo en ese sentido. Nosotros creemos que no es con represión, es con trabajo, con dignidad, con inclusión social. Creo que debe estar pensando más en tener votos que realmente lo quiera hacer de esa forma. Hay que buscar los puntos en común, el tema es no seguir planteando cosas para juntar votos. Saber que un pedazo de la sociedad piensa de esa forma, entonces plantear que tiene que haber represión, es un nivel de oportunismo con el que no estamos de acuerdo. Fundamentalmente, porque no podes decir eso cuándo nos mataron dos compañeros. Después es toda una discusión ¿cómo se resuelve el problema de la marginalidad? ¿Con palos, cárcel y asesinatos o se resuelve con trabajo, pudiendo repartir las tierras para que garanticemos la soberanía alimentaria los movimientos populares, construyendo la ley de emergencia en adicciones, la ley de emergencia alimentaria, el 25% de la obra pública? Así se reduce muchísimo las posibilidades de violencia social.

(*)Entrevista realizada en el programa Las Dos Orillas en FM Riachuelo 100.9


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