La derrota y la victoria de Donald Trump – El Comercio, Ecuador

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Es posible ganar y perder a la vez. Las elecciones de medio período en Estados Unidos así lo demuestran.

El Partido Demócrata logró dar la vuelta a la mayoría que ostenta el partido Republicano en la Cámara de Representantes, y los expertos vaticinan un período de fiscalización y hasta un eventual juicio político al mandatario que poco caso hace a las formalidades del establecimiento.

Sin embargo, Donald Trump mantiene mayoría en el Senado, y esa será su fortaleza, toda vez que la renovación de las curules legislativas en la Cámara Alta fue parcial.

El Presidente felicitó, usando su cuenta de twitter, por los resultados, pero es una felicitación ambigua, no se sabe a quién va dirigida. La política desde y para las redes sociales.

Las últimas semanas la campaña mediática cobró fuerza. Trump amenazó con mandar tropas a la frontera para impedir la entrada de miles de hondureños que atravesaron Guatemala y ahora están en México y procuran perforar el cordón fronterizo en busca del ‘sueño americano’. Pasadas las elecciones, la promesa de la represión sigue en pie.

Sin embargo los efectos de la amenaza son difíciles de medir. Muchos expertos dicen que subió la presencia del voto en estas elecciones, pero será complejo establecer hacia dónde se dirigió la corriente mayoritaria en un país que sigue dividido en una visión conservadora y rural y un votante de la ciudad, que parece más abierto al mundo globalizado.

Varios datos: minorías étnicas que alcanzan curules -incluso un mujer de origen ecuatoriano-, personajes triunfadores, de orientación sexual expresada con libertad y legisladores de posturas distintas a las tradicionales de sus propios partidos.

En esa medida, muchos interpretan que Donald Trump seguirá gobernando desde las redes y los golpes mediáticos con miras a prolongar su mandato en dos años. Para él, la acción de gobierno es una campaña permanente. Pero eso no implica que no tendrá piedras en el camino.

Mientas tanto, los demócratas ya piensan en candidatos presidenciales para la lid electoral de 2020.

El Comercio