Sandra Torlucci, rectora de la UNA, participó de la segunda jornada del primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico

Con todas las butacas ocupadas, los pasillos colmados y los espacios del Club Ferro Carril Oeste destinados al evento repletos, se desarrolló la segunda jornada del Foro de Pensamiento Crítico. La rectora de la Universidad Nacional de las Artes participó, junto a otras mujeres del ámbito de la educación, de una mesa sobre la defensa de la educación pública.

El segundo día del Primer Foro de Pensamiento Crítico, #CLACSO2018, no se quedó atrás con el nivel de sus invitados, debates y conferencias. Entre las personalidades destacadas de la política internacional disertaron el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera; el referente de Podemos, Juan Carlos Monedero; los ex candidatos a la presidencia de Brasil Guilherme Boulos y Fernando Haddad, y su compañera de fórmula, Manuela D’avila; entre otros. Asimismo, intercambiaron ideas renombrados académicos como Saskia Sassen, Chantal Mouffe, Boaventura de Sousa Santos, por solo nombrar a algunos. También Estela de Carlotto, la presidenta de la organización Abuelas de Plaza de Mayo se hizo presente para compartir parte de la historia del organismo de Derechos Humanos que ella representa y recibir un sentido homenaje de parte de dos de los nietos recuperados.

La rectora de UNA, Prof. Sandra Torlucci, participó del debate “En defensa de la educación pública” junto con la referente estudiantil Ofelia Fernández; la investigadora Fernanda Saforcada (UBA); Gabriela Diker, rectora de la Universidad Nacional General Sarmiento y la secretaria general de la Confederación de los Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Sonia Alesso. Torlucci fue contundente a la hora de señalar la importancia de la educación pública para el desarrollo de las naciones. En ese sentido ubicó que “en la última década, en consonancia con las políticas de Estado que pensaron de otra forma la educación universitaria y la universidad como un derecho humano, empezó a haber otro tipo de ofertas en las carreras universitarias. Propuestas que apuntaban al desarrollo de los países, es decir, a la justicia social y al buen vivir de los pueblos.” A continuación señaló que el orden de la academia debe ser interpelado desde el amor que históricamente fue desplazado desde la órbita del pensamiento hegemónico. En ese sentido, cerró su exposición señalando: “El 1% que concentra la riqueza es un otro con el que no podemos conciliar. Mientras que el 99% de la población mundial tiene que estar unida con un único objetivo, el de pensar un mundo que lejos de dividir o de generar odio, logre conseguir una vida mejor para todos. Esto, basado en un concepto político, un concepto filosófico, aquel que indica que el amor vence al odio”.

Fuente-Universidad Nacional de las Artes


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