Argentina: organizaciones sociales marchan a la Secretaría de Vivienda ante la emergencia habitacional

Las organizaciones marchan bajo amenaza

Las organizaciones sociales volverán a confluir hoy en una movilización desde el Obelisco a la secretaría de Vivienda nacional en donde reclamaran que se construyan viviendas sociales ante la emergencia habitacional. La marcha será luego del intento de la Policía de la Ciudad de impedir un acampe del Polo Obrero frente al Ministerio de Desarrollo Social. Ayer la ministra Carolina Stanley salió a endurecer (más) la posición del Gobierno ante los grupos piqueteros: “No vamos a admitir extorsiones. El diálogo está abierto, pero no cortando la calle”, advirtió.

La marcha de hoy unirá al Movimiento Evita, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y Barrios de Pie, entre otros. El reclamo comenzará a las 10 en el Obelisco y la movilización concluirá frente a la secretaría de Vivienda, que conduce Iván Kerr. El funcionario macrista tiene experiencia con estos reclamos: antes estaba en el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC).

Los movimientos sociales recordaron en un comunicado que en la Argentina se necesitan construir 1,5 millones de viviendas sociales y realizar mejoras en otras 2,5 millones en situación precaria. Además, sostuvieron que este déficit habitacional aumenta en 40 hogares todos los años, el 60 por cientos de ellos en la provincia de Buenos Aires. Y remarcaron que se redujo un 40 por ciento el presupuesto para este tipo de obras.

También indicaron que las cooperativas de trabajo están “en condiciones de cumplir con un plan de obras” para resolver esta problemática. “Iniciamos en distintas localidades de la provincia de Buenos Aires: Campana, Brown, Florencio Varela, Moreno y Escobar, generando trabajo directo para más de 2.000 trabajadores y otros 1500 de manera indirecta”, explicó Gildo Onorato, secretario de políticas sociales del Movimiento Evita y dirigente de CTEP. “De esa manera, hace un año entregamos las primeras 540 viviendas terminadas en Florencio Varela”, destacó.

Desde el Gobierno, vienen endurenciendo la postura, que ya de por sí era dura hacia los movimientos sociales. Dentro del Gobierno nacional había una interna que tenía como protagonistas a Stanley, quien trabajó en estos años para construir lazos con los movimientos sociales y contener sus reclamos, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien impulsa una línea de confrontación con esas organizaciones, a las que hace poco acusó de ser cómplices del narcotráfico. Como otras internas, esta última parece estar siendo saldada por el presidente Mauricio Macri a favor de Bullrich.

Por un lado, el Gobierno porteño –que tendía a resistirse a alinearse con la ministra– la semana pasada protagonizó un intento de bloqueo de una movilización y acampe del Polo Obrero. Y el nuevo responsable del área de Seguridad, Diego Santilli, afirmó: “No vamos a permitir que encapuchados con palos corten totalmente la avenida 9 de Julio. Una cosa es una manifestación y otra cosa es un piquete con encapuchados y palos”. Desde el Gobierno porteño señalaron a PáginaI12 que cumplirán con las mismas condiciones hoy: “No se puede marchar con caras tapadas, palos u objetos contundentes”, indicaron.

Por otro lado, la propia Stanley comenzó a endurecer su discurso: “Seguimos abiertos al diálogo, pero no vamos a admitir extorsiones. El diálogo está abierto, pero no cortando la calle. El que quiere pide una reunión en el Ministerio y nos sentamos a dialogar, pero de ninguna manera cortando las calles”, aseguró la ministra de Desarrollo Social, quien también se refirió a la posibilidad de que haya disturbios en diciembre por la situación económica y social: “Los argentinos nos merecemos un diciembre tranquilo. Si algún sector piensa que se beneficia generando caos o situaciones de violencia es algo condenable y que responde a un interés político partidario claro y no responde a querer solucionar una situación”, aseguró en un reportaje con La Nación.

Sobre el Polo Social, indicó: “Este grupo vino de una manera muy clara a pedir planes o acampe. No había posibilidad de generar mecanismos de consenso. Yo dialogo con todos los sectores y los actores políticos más allá de los partidos, pero si algo tenemos que desterrar de la Argentina es el partidismo en la política social”. La funcionaria sostuvo que “frente a un año electoral muchos de estos actores se quieren posicionar partidariamente”. Pidió “terminar con esto e ir a un cambio cultural en el que el fuerte sea la posibilidad de generar consenso o disentir, pero disentir de una manera sana”. “No vamos a dar planes para que las organizaciones tengan de rehén a la gente”, remarcó.

Página 12