Cristina Fernández asegura que su procesamiento fue “a pedido y a medida de Macri”

El lawfare ataca de nuevo

La Cámara Federal de Apelaciones ratificó ayer el procesamiento por presunta “asociación ilícita” de la senadora Cristina Kirchner en la causa que investiga supuestos sobornos registrados en fotocopias de cuadernos nunca hallados y en la que están involucrados varios empresarios. La ex presidenta cuestionó la ratificación de la Cámara y vinculó la decisión judicial “a pedido y a medida de Macri, Cambiemos, Clarín y sobre todo: el desastre de la economía”. El fallo firmado por los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertucci, ambos designados recientemente por el macrismo, cambió la figura de “asociación ilícita” que también recaía sobre la mayoría de los empresarios imputados y la reemplazó por la de “cohecho”, lo cual hace que el delito sea excarcelable.

“Los ocho cuadernos escritos por Oscar Centeno entre 2005 y 2010, y nuevamente desde 2013 a 2015, son testimonios de la realidad; el más detallado que se pueda tener sobre una práctica de corrupción enquistada en el corazón del gobierno de la última década”, sostuvieron los jueces en la resolución conocida ayer. Para la Cámara Federal, Centeno “fue testigo de numerosas actividades donde el dinero era el protagonista” ya que “lo vio desfilar en bolsos, mochilas y bolsas, tanto en residencias como en vehículos, en hoteles o en la vía pública, desde los más diversos orígenes, pero con pocos puntos de destino”.

Entre los que quedaron dentro de la acusación por “asociación ilícita” están, además de CFK, el ex ministro de Planificación Julio De Vido y los ex funcionarios Roberto Baratta, Nelson Lazarte, Rafael Llorens, Hernán Gómez, José María Olazagasti, Ezequiel García, José López y Walter Fagyas. Solo dos empresarios también fueron señalados bajo esa figura penal: Carlos Wagner, ex titular de la Cámara Argentina de la Construcción, y Gerardo Ferreyra, de Electroingeniería.

Mejor suerte tuvieron los empresarios que aparecieron en las fotocopias de los cuadernos de Oscar Centeno, ex chofer de Baratta, presuntamente por haber pagado coimas. Se les dictó la falta de mérito como miembros de la “asociación ilícita” y fueron acusados por “cohecho”. Entre ellos está Ángelo Calcaterra, el primo del presidente Mauricio Macri y ex CEO de la empresa Iecsa. También quedaron bajo esa figura penal más benévola los empresarios Aldo Roggio, Gabriel Romero, Armando Loson, Hugo Antranik Eurnekian, Luis Betnaza y Juan Carlos de Goycoechea, entre otros.

“¿Dónde se escribirán las sentencias?”, lanzó la ex presidenta a través de su cuenta de Twitter al pedir a quienes la siguen en las redes que lean la columna del periodista Marcelo Bonelli publicada hace una semana en Clarín. En esa columna, Bonelli adelantaba que la Cámara Federal ratificaría el procesamiento de la ex mandataria en la causa por la fotocopias de los cuadernos como parte de una “asociación ilícita”, de la que se excluiría a los empresarios. “Todo a pedido y a medida de Macri, Cambiemos, Clarín y sobre todo: el desastre de la economía. Partido Judicial a la carta”, sentenció Cristina.

En la columna del jueves pasado, el periodista de Clarín describía el enojo de los empresarios con la Casa Rosada por su rol pasivo frente a los procesamientos de las familias empresariales más influyentes del país en medio de una crisis económica, que hizo desvalorizar los activos de esas firmas, pero indicaba que había un mensaje esperanzador desde el Ejecutivo para esos grupos de poder: “Va a haber un fallo satisfactorio”.

“Una semana después, esa Cámara Federal hizo exactamente lo que publicó Clarín: dijo que soy la jefa de una asociación ilícita (una más y van) y dejó afuera a los empresarios”, destacó la senadora por Unidad Ciudadana.

Con la decisión de la Cámara, el juez federal Claudio Bonadio quedó en condiciones de insistir ante el Congreso de la Nación con el pedido de desafuero de la actual senadora nacional Cristina Kirchner, como anticipó que haría cuando la procesó. En el fallo se validó la constitucionalidad de la figura del arrepentido en el caso, se confirmó a Bonadio en la investigación y se consideró como “prueba válida” a las ocho fotocopias de los cuadernos de Centeno, uno de los arrepentidos, cuyo procesamiento quedó ahora ratificado como miembro de la presunta asociación ilícita.

El Tribunal ordenó liberar a ocho detenidos: Hernán Gómez, Fabián García Rawson, Walter Fagyas, Hernán del Río, Raúl Vertúa, Carlos Mundin, Néstor Otero y el ex titular de la Unión Industrial Argentina, Juan Carlos Lascurain, estos dos últimos con prisión domiciliaria hasta el momento.

Página 12


Cristina Kirchner, tras el fallo que confirmó su procesamiento: “Todo a pedido y a medida de Macri”

La expresidenta Cristina Kirchner cuestionó el fallo de la Cámara Federal que confirmó su procesamiento con prisión preventiva en la causa de los cuadernos y atacó al Gobierno y a los medios.

A través de su cuenta de twitter, la senadora nacional comparó la resolución del tribunal con una nota de la semana pasada del diario Clarín y dijo que la Cámara “hizo exactamente lo que publicó” el matutino.

“Mirá, y por favor leé detenidamente, lo que publicaba Clarín el jueves pasado sobre el fallo de la Cámara Federal en la causa de las fotocopias”, empezó la exmandataria junto al artículo publicado el 13 de diciembre pasado, que hablaba de un fallo “satisfactorio” para los empresarios.

“Una semana después, esa Cámara Federal hizo exactamente lo que publicó Clarín: dijo que soy la jefa de una asociación ilícita (una más y van) y dejó afuera a los empresarios”, continuó la senadora.

“Digo yo: ¿Dónde se escribirán las sentencias? Todo a pedido y a medida de Macri, Cambiemos, Clarín y sobre todo: el desastre de la economía. Partido Judicial a la carta”, remarcó.

La Sala I de la Cámara Federal porteña confirmó ayer el procesamiento con prisión preventiva de Cristina como jefa de una asociación ilícita y autora de 27 hechos de cohecho en la causa de los cuadernos de las coimas. Además se le trabó un embargo por $ 1.500 millones.

Con esta decisión el juez federal Claudio Bonadio pedirá ante el Congreso el desafuero de la actual senadora de Unidad Ciudadana, como ya había anticipado.

La Cámara Federal apoyó el planteo del magistrado que sostiene que Cristina siempre tuvo “conocimiento del sistema de recaudación”: Aseguró que mientras fue presidenta, como principal autoridad del Ejecutivo, fue la responsable de haber dirigido la “asociación ilícita”.

Radio Mitre


Cuáles son los escenarios por los cuales Cristina Kirchner podría ir presa

La escena parece repetirse varias veces por año: Cristina Fernández de Kirchner recibe un fallo adverso en alguna de las numerosas causas judiciales que acumula en su contra (sea “Cuadernos de las coimas”, “Dólar futuro” o “Memorándum con Irán”, entre otras), y se confirma el pedido de prisión preventiva. Sin embargo, la expresidenta cumplió tres años fuera de Casa Rosada sin haber pasado un día en prisión por ninguno de esos expedientes. La pregunta inevitable se reitera: ¿Qué tiene que pasar para que CFK vaya a prisión?

En principio, lo que mantiene a la senadora nacional en libertad es precisamente su condición de legisladora y, en consecuencia, sus fueros parlamentarios. Diseñada originalmente para proteger la libertad de expresión de los legisladores, la inmunidad parlamentaria en Argentina está regulada por los artículos 68 a 70 de la Constitución Nacional. Este último establece que los diputados y senadores no pueden ser arrestados “excepto el caso de ser sorprendido in fraganti en la ejecución de algún crimen que merezca pena de muerte, infamante, u otra aflictiva”.

La Ley 25.320, llamada “Ley de Fueros” y votada en el año 2000, permite que el Poder Judicial avance en sus investigaciones, que el legislador en cuestión sea llamado a indagatoria y hasta que se allanen sus viviendas, como ocurrió en el caso de la dirigente de Unidad Ciudadana en agosto pasado.

Confirman a Cristina Kirchner como jefa de la asociación ilícita y excarcelan a ocho detenidos

Cada cuerpo legislativo tiene la atribución de retirarle los fueros a un legislador. En el caso del Senado, para hacerlo se requieren dos tercios de los votos, es decir 48 si estuviesen presentes los 72 miembros de la cámara. En este punto entra en acción la siguiente protección de Cristina: Cambiemos solo tiene 25 bancas, mientras que Argentina Federal posee 22. Pero, a pesar de las largas batallas discursivas contra la expresidenta el bloque encabezado por Miguel Ángel Pichetto se opone al desafuero. La postura se conoce como “doctrina Menem” y rechaza la medida en tanto no haya sentencia firme de parte de la Corte Suprema, instancia judicial de la cual CFK aún está lejos.

Los procesos, no obstante, siguen avanzando: la Sala I de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó este jueves el procesamiento con prisión preventiva de Cristina en “cuadernos de las coimas”. Los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi ratificaron la decisión del Claudio Bonadio, quien en septiembre pasado la consideró jefa de una asociación ilícita vinculada a la obra pública.

En ese entonces, el magistrado había pedido el desafuero de la expresidenta al Senado, pero las sesiones que convocó el oficialismo en septiembre y noviembre cayeron por falta de quórum. Bonadio había supeditado un nuevo pedido de desafuero a la decisión de la Cámara Federal que tuvo lugar este jueves. Si la situación política sigue igual, no obstante, todo indica que cualquier nuevo intento fracasará en el Congreso. Salvo que los tiempos judiciales se aceleren de forma abrupta, sería necesaria una —difícil— mayoría de Cambiemos en el Senado para conseguir la expulsión de la expresidenta. Pero la política argentina es tan imprevisible que para cuando eso suceda (si es que sucede), Cristina podría estar de nuevo en el Sillón de Rivadavia.

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