Dos meses de protestas estudiantiles en Colombia: el conflicto que arrincona al presidente Duque

El problema no es solo plata: 42 % de los universitarios deserta

Una nueva jornada de movilización por el presupuesto de las universidades públicas se realizó este miércoles en el país. Los estudiantes, que adelantan una mesa de negociación con el Gobierno, aseguran que han logrado grandes avances, pero que la base presupuestal sigue siendo un dolor de cabeza. Por lo que exigen el 40 % del recaudo de la pasada reforma tributaria.

Desde un comienzo ambos movimientos, la Unión Nacional de Estudiantes de la Educación Superior (Unees) y la Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles de la Educación Superior (Acrees) han asegurado que se necesitan mínimo 3,2 billones de pesos para poder tener una educación superior pública y de calidad.

Sin embargo, en medio de la difusión mediática por la crisis de financiamiento de las instituciones públicas ha quedado opacado otro gran problema: el de la deserción universitaria, situación que no va a tener una pronta solución mientras no se plantee una mejora en la calidad de la educación básica y media, y se adopten estrategias inteligentes para combatirla. Sin un cambio profundo en este sentido, una cantidad enorme de los recursos que se inviertan en el acceso a la educación superior podrían desperdiciarse.

Según un informe de noviembre del Banco Mundial, Colombia es el segundo país en América Latina con mayor tasa de deserción universitaria. En el país, la cobertura de educación superior ronda el 52 % de jóvenes entre 17 y 24 años. Se estima que el 42 % de los que ingresan a planteles educativos termina desertando en los primeros años. El problema es tan delicado que en Colombia el Ministerio de Educación montó un sistema de monitoreo semestral, como parte de la estrategia contra la deserción. La tasa semestral, en promedio, está entre el 12 y 13 %. Unas cifras sin duda alarmantes.

Para el analista en educación superior, Carlos Mario Lopera, los factores académicos, económicos, sociales y emocionales influyen en el aumento del índice. Añadió que “las mayores deserciones se dan en primero y segundo semestre. Puede ser porque los estudiantes se decepcionan de la carrera o porque económicamente no pueden seguir”. Con base en estas características, varias instituciones se han visto en la obligación de replantear sus estrategias.

La Universidad de El Bosque es una de las instituciones que ha logrado reducir su índice de deserción. Desde hace un tiempo viene trabajando en un modelo estudiantil que combina el ingreso y la adaptación a la etapa universitaria, con el acompañamiento académico, durante la carrera. Además, tiene un componente para la vida laboral, en el cual les hacen un acompañamiento para brindarles herramientas de apoyo.

Otros planteles privados y públicos han implementado diversas tácticas, como el subsidio de transporte o alimentación, el acompañamiento psicosocial, y el apoyo con cursos adicionales o tutorías. A pesar de las soluciones que se han establecido, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que la crisis de la educación no va a cesar hasta que no se piense en un sistema integral desde la primera infancia hasta la educación superior.

Esta organización concluye que se debe entender que el sistema escolar es continuo y que la financiación debe corresponder a las necesidades en todos los niveles. De no ser así, el presupuesto que se le invierta a la educación superior va a perpetuar el problema de deserción. Esto se debe a que, en la actualidad, la mayoría de universidades se ven en la obligación de hacer cursos de nivelación con los estudiantes por falencias en conocimientos que, se supondría, debieron adquirir en el colegio.

Problemas de financiación

El informe del Banco Mundial también muestra que la educación superior en Colombia es una de las más costosas en América Latina, después de México y Chile. Ante el difícil acceso a las matrículas, el Icetex surgió, hace unos años, como la alternativa para estudiar. Por las tasas de interés altas que cobra, los estudiantes también le piden al Gobierno que sus créditos sean condonables y que ese dinero se entregue a las universidades públicas.

Sin embargo, Colombia también es el país que ofrece al graduado el mejor retorno de la inversión que hace en los estudios universitarios. “Este dato se obtuvo a través de un recurso analítico, denominado regresión de Mincer, que muestra cómo la educación superior incompleta genera 40 % de retorno de inversión al graduado, en comparación con no estudiar. Mientras que completar la educación universitaria le genera al profesional en Colombia hasta 140 % de retorno de la inversión, comparado con otro nivel educativo”, aclaró Gabriel Contreras, gerente de la firma de consultoría Sinnetic.

El Espectador


El mensaje de Duque a los estudiantes que indignó a muchos

El presidente de Colombia, Iván Duque, hizo ayer un llamado para que los universitarios que realizan una nueva jornada de protestas con el objetivo de exigir que se le asigne un mayor presupuesto a la educación eviten la violencia que “desdice” su vocación.

“Respeto la protesta pacífica, conforme a la ley. Hay algunos pocos que han incurrido en vandalismo y actos de violencia, que desdicen de la verdadera vocación del estudiante y frente a los cuales tenemos que actuar conforme a la ley, pero sería injusto y absurdo generalizar a todo el movimiento estudiantil”, dijo Duque.

En la instalación del Foro de los 100 Días de su Gobierno, el mandatario pidió que las movilizaciones que se llevan a cabo en diferentes ciudades del país, “sean pacíficas y ajustadas a la ley”.

También hizo votos para que las conversaciones que adelanta la ministra de Educación, María Victoria Angulo, con los universitarios lleguen a buen término.

“Hemos abierto el camino para que la educación tenga los recursos que le permitan ser una flor de esperanza para los jóvenes de Colombia”, comentó.

Para ello, explicó el jefe de Estado, “en medio de las restricciones fiscales se logró asignar el presupuesto más elevado que se haya tenido para la educación del país: lo recibimos en 37 billones de pesos (11.606 millones de dólares) y, haciendo todas las modificaciones, llegamos a más de 41 billones de pesos (12.861 millones de dólares)”.

Las movilizaciones estudiantes comenzaron el pasado 11 de octubre para exigir al Gobierno del presidente Iván Duque 3,2 billones de pesos (unos 1.037 millones de dólares) para garantizar el funcionamiento de las universidades públicas del país.

Además, piden 15 billones de pesos (unos 4.861 millones de dólares) para inversión en infraestructura y para saldar “la deuda histórica” que aseguran tiene el país con las universidades.

Aunque el pasado 26 de octubre Duque y los rectores de la universidades firmaron un acuerdo para incrementar gradualmente los recursos para el funcionamiento de la educación superior, el Gobierno no ha logrado llegar a un acuerdo con los líderes estudiantiles.

A la manifestación se sumaron indígenas, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), entre otros sectores.

Publimetro