Uruguay | José Bayardi, secretario de RRII del Frente Amplio: “Almagro se subordina al gobierno de Trump”

Entrevista a José Bayardi, secretario de RRII del Frente Amplio

Por Carla Perelló, de la redacción de NODAL

El pasado sábado el Plenario Nacional del Frente Amplio (FA) tomó parte en 17 fallos que el Tribunal de Conducta Política había resuelto. Allí, de manera conjunta, se decidió por unanimidad expulsar del partido al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien había asumido de la mano del entonces presidente José “Pepe” Mujica. Fue embajador en China (2007-2010) y canciller (2010-2015). NODAL entrevistó al secretario de relaciones internacionales del FA, José “Pepe” Bayardi, para conocer cómo fue este proceso y las posibles repercusiones en medio de declaraciones, silencios y actitudes que marcaron esta salida indeclinable.

El Frente Amplió decidió el pasado sábado la expulsión del partido de Luis Almagro, según dijeron por las posiciones que expresó respecto de Venezuela. ¿Cómo se llega a esta decisión?

El excanciller Almagro fue designado secretario general de la OEA en mayo de 2015 y al poco tiempo comenzó en una actitud de hostigamiento al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. Un hostigamiento no sólo declarativo sino que también lo efectivizó participando de distintas actividades, como fue en una fundación en la Florida, Estados Unidos, donde estuvieron Lilian Tintori, la mujer del dirigente opositor venezolano Leopoldo López, y el expresidente (de Colombia Álvaro) Uribe, cuando en realidad no corresponde que el secretario general de la OEA esté con opositores a un gobierno que es parte de la misma organización, porque hasta ese momento Venezuela no había renunciado a la OEA. A esta hostilidad permanente se le agregan otras cuestiones que tienen que ver con la toma de posiciones y con pronunciamientos por parte de distintos países así como a la ausencia de declaraciones. Por ejemplo: cómo se subordina a la posición del actual gobierno de Trump con respecto a Cuba, cosa que había cambiado, no porque haya cambiado Estados Unidos sino porque el gobierno de (Barack) Obama había retomado sus relaciones. Ahora asciende el gobierno de Trump y hay un reverdecer de las políticas de hostigamiento a Cuba. También estuvo en situación conflictiva del lado de la entonces canciller de Colombia en la frontera Venezuela-Colombia cuando su función es la de secretario general de un conjunto de países. En ese contexto, el Tribunal de Conducta del Frente Amplio había tenido denuncias y había planteado que no tenía competencia para tener opinión sobre esas actitudes. Hace pocos meses no descartó la posibilidad de una intervención militar contra la República Bolivariana de Venezuela. Esto dio lugar a que el Tribunal actúe de oficio.

Sé que adentro de la OEA se había estado discutiendo y había posiciones encontradas, lo vimos desde el año 2015 en adelante, pero Almagro se para respecto al tema por fuera de cualquier consideración de sus mandantes que deciden colectivamente. Por más que él trató de relativizarlo después, él no descartó la intervención armada. Lo había oído y no lo había rechazado en la reunión que comenté, en Estados Unidos, donde Uribe lo planteó. A partir de ahí, el Tribunal actúa diciendo que esa posición lo ubica por fuera de las posiciones políticas del Frente Amplio que rechaza cualquier intervención de ese tipo. Y no sólo es una posición del partido, sino que es la doctrina diplomática del Uruguay. En lo personal creo que era innecesario que el Tribunal tuviera que elaborar un informe, sobraba como para que fuera la dirección del Frente Amplio la que tomara la decisión de expulsarlo sin el procedimiento que se hizo. Además, para tomar resoluciones sobre un afiliado se necesita 4/5 del total de miembros y para expulsar 9/10 y normalmente no se puede reunir todo el conjunto. No obstante el sábado la decisión se dio por 168 votos, por unanimidad.

¿Considera que esta decisión puede llegar a tener alguna repercusión en la política exterior del país?

Más allá de que otros países de la región han mantenido una actitud más hostil respecto de Venezuela, Uruguay siempre ha mantenido una línea: la de apelar a la necesidad de una solución política negociada entre las partes tratando de abstenerse de llevar una política de hostigamiento. Es la misma política que ha llevado adelante sobre cualquier país en terminos históricos y esta decisión del Plenario no le aporta en ningún sentido, a un lado ni a otro, respecto de lo que ha venido sosteniendo Uruguay. Otros países de la región han llevado una política de mayor hostigamiento incluso llevando el tema a cortes internacionales o, mismo el Grupo de Lima. Con algunos de esos países estamos muy vinculados y relacionados y han tenido algunas acciones más beligerantes. Uruguay ha intentado no agregar leña al fuego. Es que, no parece, pero a veces los incendios empiezan y no se pueden contener. Entonces el que piense que sólo va a haber un incendio en Venezuela creo que se equivoca, por lo cual hay que apelar a que las decisiones políticas sean negociadas para evitar los males políticos a todos.

En enero asumen Bolsonaro, en Brasil y Nicolás Maduro, en Venezuela, con claras diferencias políticas entre ellos. ¿Cómo se sigue en ese contexto? ¿Uruguay va a reconocer al gobierno de Maduro?

Creo que hay que mantener el nivel de la estabilidad política a Venezuela y se debe, necesariamente, pasar por una negociación con voluntad de acordar entre las partes. Uruguay no va a dejar de reconocer al gobierno de Venezuela. Surgió de una elección en un sistema electoral que no ha merecido observaciones en los más de 20 procesos electorales que ha habido. Sí hubo observaciones respecto de la participación de la oposición pero ha sido a partir de una decisión grupal de no participar de las elecciones, pero desde el punto de vista de la votación no tuvo cuestionamientos. Ahora, llama la atención que algunos países critiquen tanto a Venezuela y no descarguen sobre Colombia, con las muertes de dirigentes sociales, defensores de Derechos Humanos (centenas) y decenas de desmovilizados de las FARC luego de los acuerdos de Paz; u Honduras, donde la propia OEA mandó a analizar el proceso y dijo que hubo fraude (N de R: las elecciones en Honduras en noviembre de 2016 dieron por ganador a Juan Orlando Hernández, sobre el dirigente de izquierda Salvador Nasralla). Llama la atención el sesgo, un sesgo que manifiesta el alineamiento tras los objetivos estratégicos de Estados Unidos en la región. Hay que tener en cuenta que la región está extremadamente complicada, no sólo en Venezuela. Estamos en una situación de mucha inestabilidad política y social.

¿Y cómo se enfrenta eso?

Se enfrenta con la voluntad política de no ser funcionales a estrategias que no son las que benefician a nuestros países y nuestros pueblos.


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