Ecuador: marchas en todo el país contra los femicidios y la violencia de género

Una marcha interminable de mujeres de todas las edades y estratos sociales -varias acompañadas por hombres- se movilizó el lunes 21 de enero por las calles del norte de Quito. Los participantes exigieron al Estado una actuación directa frente al femicidio, que en los últimos 4 años cobró la vida de 600 mujeres, de acuerdo con la Comisión Ecuménica de los Derechos Humanos.

Ellas y ellos paralizaron la ciudad con sus gritos y demandas. Una de ellas era Hilda Quiroz, de 84 años, quien apenas pudo hablar, pero en el cartel que portó junto a su hija Ruth contó su historia de violencia, en la que evidencia la poca actuación de la justicia: “Dos años en la Fiscalía sin ninguna sanción y 63 de abuso sexual, físico y psicológico”.

Esas palabras y el abrazo de las 2 mujeres estremecieron a los transeúntes, quienes las alentaron. Ruth contó que su madre fue maltratada por su compañero de vida al cual demandó, pero hasta hoy no obtiene respuesta. “Ella ha tenido que comprobar que es la víctima; pese a ello, las dos tuvimos que abandonar la casa en la que vivíamos y mudarnos con uno de mis hermanos”.

Durante todo el recorrido, las manifestantes dejaron claro su rechazo al tinte xenofóbico que se le intentó dar al asesinato ocurrido el último sábado en Ibarra. Y a través de sus estribillos repitieron “Promover el odio No, a nuestro nombre No”. También mostraron los carteles que incentivaron su nueva movilización: “El machismo mata, la xenofobia también”. Anaís Córdova, integrante del colectivo “Vivas nos queremos”, recordó que solo en 2018 se asesinó a 88 mujeres, y 111 niños y adolescentes quedaron huérfanos. “No puede ser que las agresiones sexuales sigan siendo archivadas en este país.

La violencia es machista, y eso es lo que debemos combatir”. Aclaró que la violencia no tiene nacionalidad, que vive dentro de las casas y hay que eliminarla. Conforme avanzaba la marcha, cientos de personas se sumaron al recorrido, que tuvo una parada estratégica en la av. Amazonas y República frente a una de las agencias de la Fiscalía General. Ahí, con megáfonos, las presentes repitieron “Nos matan y nos violan y el Estado no hace nada. Ni una menos”. En este lugar permanecieron varios instantes hasta que decidieron seguir la ruta a la Fiscalía General, en la av. Patria, donde permanecieron firmes y sin dejar de protestar.

Los hombres agitaron sus carteles en los que se leía: “A mí también me duele”. Las marchas también se desarrollaron en Guayaquil, Cuenca, Machala, entre otras ciudades. En el puerto principal, bajo la consigna “Vivas las queremos”, cerca de 500 personas se agolparon en la Plaza San Francisco de Guayaquil. El plantón fue para rechazar el aumento de casos de violencia contra la mujer que se han registrado en los últimos días.

“Que haber nacido mujer no sea una condena” y “No soy histérica ni estoy menstruando, grito porque nos están matando”, rezaban algunos de los carteles mostrados por los presentes. Alexandra Villavicencio, representante de la Comunidad de Mujeres Viviendo con VIH, se quejó de que el problema pasa por un mal manejo en el sistema de justicia porque “las leyes existen, pero están muertas y los jueces no las hacen cumplir“.

Por su parte, “Giorgina”, representante de la comunidad transexual, aclaró que no se trataba de un plantón xenófobo, que la protesta no tenía la bandera de ningún país, sino que se trataba de “reclamar por los derechos de las mujeres y las minorías sexuales (GLBTI) que están siendo agredidas, violadas y asesinadas a diario”.

Pasadas las 17:30, los manifestantes se tomaron la avenida 9 de Octubre y marcharon hasta el edificio de la Gobernación.

El Telégrafo


Esta es la pena que podrían afrontar los policías involucrados en femicidio en Ibarra

Los policías que acudieron al llamado de auxilio de Diana, la noche del 19 de enero, incumplieron el protocolo de actuación contra un femicida, que finalmente asesinó a su víctima en la ciudad de Ibarra.

Así lo admitió el jefe de Operaciones de la Policía, general Patricio Carrillo, donde dijo que la institución asume la responsabilidad sobre el incumplimiento del protocolo que siguieron sus efectivos para actuar contra la pareja de la víctima, el cual amenazaba a la joven con un cuchillo.

La Fiscal General del Estado (e), Ruth Palacios, en declaraciones en Teleamazonas, habló sobre este hecho y sobre la pena en la que podrían incurrir los policías, así como el ciudadano extranjero que apuñaló a la joven.

Según Palacios, tras la investigación, los policías podrían caer en delito de omisión o elusión de responsabilidad. En este caso, podrían afrontar una pena de 22 a 26 años por no actuar en defensa de la víctima.

En caso del femicida, la pena va de 22 a 26 años. Sin embargo, por presentarse varios agravantes en este caso, se podría pedir la pena máxima de 40 años.

Metro Ecuador