El gobierno colombiano responde a Noruega y dice que no respetará los protocolos firmados en la mesa con el ELN

Gobierno no reconoce los protocolos: canciller responde a Noruega

Desde Nueva York, en donde se reunió con el secretario general de Naciones Unidas, el canciller Carlos Holmes Trujillo respondió al pronunciamiento de Noruega, el país garante de los diálogos que hoy señaló que debe cumplir con los protocolos de las negociaciones con el ELN.

El canciller afirmó que tienen una diferencia con ese país, ya que el gobierno de Iván Duque no reconoce los protocolos mencionados en el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores noruego.

“Noruega es un país amigo, es un país que nos merece el mayor respeto y consideración, y en este punto concreto naturalmente tenemos una diferencia, el gobierno del presidente Duque no reconoce esos protocolos”, aseguró el canciller.

Agregó que los protocolos los negoció el anterior gobierno en el marco de negociación con el ELN y recordó que ese proceso no ha tenido lugar durante el mandato del presidente Iván Duque.

El canciller, sin embargo, declaró que están dispuestos a dialogar con Noruega, así como con Chile y Brasil, que dice que son gobiernos amigos.

Reiteró que el pedido del gobierno colombiano para entregar a los negociadores del ELN se ha hecho de forma respetuosa a Cuba y dijo que durante el gobierno de Duque “lo que ha existido es una manifestación de voluntad de analizar las posibilidades de poner en marcha un proceso si se dan las condiciones de liberación de los secuestrados y cese de acciones terroristas”.

Caracol


Noruega dice que como garante del proceso con el ELN debe cumplir con los protocolos

Luego de que el presidente Iván Duque le pidiera apoyo a la comunidad internacional para lograr la captura de los jefes del ELN que se radicaron en Cuba, Noruega, país garante de ese proceso de paz, se pronunció. En una carta de su Ministerio de Relaciones Exteriores, expresó que debe cumplir con los compromisos que suscribió, y eso incluye el protocolo para el retorno a la clandestinidad de los guerrilleros, que el gobierno colombiano desconoció.

“Ejerciendo este papel (de país garante), Noruega, junto con Cuba, Venezuela, Chile, Brasil y Ecuador, ha firmado varios documentos, inclusive el Protocolo establecido en caso de ruptura de la negociación de diálogos de paz entre el Gobierno Colombiano – ELN, en el que los firmantes asumen ciertos compromisos en la eventualidad de interrupción o fin oficial de las conversaciones. Como facilitador y garante consecuente, Noruega debe cumplir con sus compromisos”, dice el comunicado dirigido a la Cancillería colombiana.

En el mismo texto, Noruega reitera su compromiso a largo plazo para apoyar a Colombia en la búsqueda de la paz. “Rogamos, una vez más, acepten la sincera solidaridad de Noruega con Colombia y su gente en este difícil momento”.

En la mañana de este martes, antes de viajar a Arauca, donde se fraguó parte del atentado contra la Escuela General Santander, Duque le pidió apoyo a la comunidad internacional y a Cuba para concretar las capturas de los 10 jefes elenos que están en la isla. “Como ha quedado sin ningún efecto jurídico cualquier vínculo en la mesa de La Habana con el ELN, hemos invocado no solo la gravedad de los hechos ocurridos, el llamado del Consejo de Seguridad, de la CIDH, y de las acciones de las autoridades en Colombia para que se reactiven esas órdenes de captura, y además se hagan las solicitudes de extradición. Esperamos que la comunidad internacional nos dé ese respaldo y hacemos ese llamado al gobierno cubano para que se haga justicia en Colombia”, dijo el primer mandatario.

El protocolo al que se refiere Noruega en su carta fue firmado entre el gobierno pasado y la guerrilla. Allí fijan las condiciones para el regreso de los elenos a la clandestinidad en caso de rompimiento de la mesa, como finalmente sucedió tras el atentado que dejó 21 muertos. Estre sus puntos contempla un plazo de 15 días para volver a la clandestinidad, y que el país le brinde varias garantías de seguridad en el viaje.

Pablo Beltrán, uno de los miembros del Comando Central de la guerrilla, le exigió a gobierno en una entrevista con AFP que cumpla con los protocolos. “La paz para que funcione tiene que ser una política de Estado. Lo que avanza un gobierno debe tener continuidad con el otro. Nosotros firmamos con el Estado y le exigimos a ese Estado que cumpla ese protocolo de retorno del ELN”, aseguró.

Sin embargo, el gobierno ha reiterado que ese fue un compromiso que suscribió la administración pasada y se ampara en la petición de justicia que han hecho varios organismos internacionales para argumentar que los jefes guerrilleros deben ser extraditados desde Cuba.

En sus declaraciones sobre el tema, el gobierno de la isla, al igual que el noruego, han dicho que cumplirán con los compromisos pactados entre Colombia y el ELN.

Semana  


Pueblos afectados por el conflicto armado insisten en continuar diálogos con el ELN

El pasado 17 de enero de 2019, la Escuela de Cadetes de Policía General Santander fue víctima de un atentado con carro bomba, el cual dejó 21 muertos y más de 60 heridos. Días después, el ELN aceptó la autoría del atentado a través de un comunicado expuesto en su página web el día 21 de enero de 2019.

Al aceptar dicha responsabilidad del acto – el cual fue catalogado como terrorista por el Gobierno colombiano–, esté decidió levantar la mesa de diálogos en Cuba. Igualmente, el Presidente Iván Duque ordenó quitar las condiciones que permitían que los delegados del ELN permanecieran en el país garante, reactivando la orden de captura de estas 10 personas.

La suspensión permanente de los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional –ELN– ha generado opiniones diferentes, no obstante en las zonas donde el conflicto armado ha tenido fuerte presencia, exigen la continuidad del proceso de paz.

Líderes y lideresas sociales, así como comunidades afros e indígenas en Arauca, Chocó, Norte del Santander se solidarizan con las víctimas del atentado a la policía y por esto le piden al mandatario que continúe con la mesa de diálogo con el ELN, ya que suspender las negociaciones solo generará más acciones violentas.

Glady Rosa Mena, lideresa social de la Fundación Comunal del Chocó afirmó que todos y todas las personas que trabajan por la defensa del territorio y los derechos humanos se encuentran amenazados y esto crea miedo no solo en ellos, sino en toda la población civil, quienes ya manifestaron sentir incertidumbre y zozobra ante la probabilidad de volver a los enfrentamientos, pues como es sabido son las comunidades de estas zonas las que quedan entre el cruce de fuego.

De igual forma, los líderes en la zona del Catatumbo y Norte de Santander han solicitado reanudar las conversaciones, puesto que, desde que estaba pausado el proceso las confrontaciones entre ELN, Ejército Popular de Liberación –EPL– y el Ejército Nacional han aumentado.

Lo sucedido en estas zonas coincide con lo dicho por el líder social de la Asociación Campesina del Catatumbo –Ascamcat–, Juan Carlos Quintero, quien afirmó que cuando un proceso de paz se quebranta, la violación de derechos humanos es más evidente y la acción violenta es más cruda, así como también manifestó preocupación ya que los acuerdos realizados con las Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia –FARC– pueden verse afectados, ya que en zonas donde no existen los mínimos de seguridad es muy difícil lograr la sustitución de cultivos ilícitos, búsqueda de desaparecidos y el esclarecimiento de la verdad.

Igualmente, los miembros de la Organización Nacional Indígena Colombiana –ONIC– y el Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano –CONPA– concuerdan que la mejor salida al histórico conflicto armado que ha tenido el país es el diálogo para lograr solución política y frenar las masacres, secuestros y acumulación de víctimas que la guerra deja. Así pues, los pueblos indígenas propusieron ser mediadores para que la única alternativa a la confrontación armada sea una solución dialogada.

La petición de continuar con el proceso de paz con el ELN, después de que ambas partes negociadoras han manifestado ser víctimas de ataques, es evitar más muertes y víctimas a causa del conflicto armado.

Colombia Informa


Protocolos con Eln generan controversia en la diplomacia internacional

La entrega de los líderes del Eln a Colombia, para ser juzgados por el atentado que costó las vidas de 20 personas y heridas a casi un centenar, como lo pide el gobierno del presidente Iván Duque, se salió ayer del ámbito bilateral con Cuba e involucró a otros países y miembros de la comunidad internacional.

Las posturas del Gobierno colombiano y sus aliados, que exigen la entrega de los guerrilleros a la justicia, y de quienes desde la orilla contraria defienden la aplicación de los protocolos de la negociación para dejarlos en libertad, se profundizaron.
El propio presidente Iván Duque, antes de viajar ayer a Davos (Suiza), reiteró que su gobierno no reconoce los protocolos alegados por Cuba y los países garantes de la negociación con esa guerrilla, para no entregar a los guerrilleros, porque no participó en ninguna negociación de paz.

Duque, por el contrario, pidió a Cuba de nuevo atender las solicitudes de extradición gestionadas por su cancillería contra los 10 negociadores de esa guerrilla, que ahora tendrán que responder por el crimen de los 20 cadetes asesinados en el atentados de la General Santander, el pasado jueves.

“Aquí el mensaje ha sido de respeto, y como ha quedado sin ningún efecto jurídico cualquier vínculo que haya en lo que se llamaba la mesa de La Habana con el Eln, hemos invocado no solamente la gravedad de los hechos ocurridos, el llamado del Consejo de Seguridad, de la CIDH y también las acciones judiciales que han tomado las autoridades en Colombia para que se reactiven rápidamente esas órdenes de captura y además se hagan las solicitudes de extradición”, dijo Duque luego de expresar toda su consideración por Cuba y los países que exigen la aplicación de los protocolos.

Los llamados protocolos establecen que en caso de romperse las negociaciones, como en efecto ocurrió luego del atentado contra la General Santander, los países garantes y el anfitrión facilitarían el regreso de los negociadores guerrilleros a las montañas colombianas, con la cooperación del Gobierno Nacional.

A la posición cubana de respetar los protocolos se sumó ayer Noruega.
Noruega, a través de su cancillería, hizo saber que como país “facilitador y garante consecuente debe cumplir con sus compromisos”, y que por tanto no es partidario de entregar los guerrilleros a las autoridades colombianas, como lo pidió Duque.

“Rogamos una vez más acepten la sincera solidaridad de Noruega con Colombia y su gente en este difícil momento”, añadió la declaración.

Chile, otro de los garantes, expresó ayer su plena solidaridad con la decisión de Duque de someter los guerrilleros del Eln a la justicia por el atentado perpetrado.

Sin hablar de los “protocolos”, la cancillería chilena expresó: “Manifestamos nuestro profundo rechazo al Ejército de Liberación Nacional, que ha reconocido la autoría de estos hechos y otorgamos nuestro total apoyo al Gobierno de Colombia en su firme determinación de llevar a la justicia a los responsables de este brutal acto terrorista”.

Colombia, entre tanto, desplegó una intensa labor diplomática y su canciller, Carlos Holmes Trujillo, quien se entrevistó ayer con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, agradeció a esa organización la “oportuna condena” de los actos terroristas del Eln.

Hoy, el canciller colombiano, quien asistirá a una sesión con el Consejo de Seguridad para atender la divulgación del informe de la Secretaría General sobre la implementación de los acuerdos con las Farc, notificará a esa instancia de la ONU sobre la determinación del Gobierno colombiano de no reconocer los protocolos suscritos por el anterior gobierno con el Eln.

“Noruega es un país amigo, es un país que nos merece el mayor respeto y consideración, y en este punto concreto naturalmente tenemos una diferencia: el gobierno del presidente Duque no reconoce esos protocolos”, aseguró el canciller.
El Gobierno colombiano se siente muy cómodo en esta discusión por contar con el apoyo de los gobiernos de Chile y Brasil, también garantes.

El problema surgido por el enfrentamiento de estas dos posturas parece un asunto difícil de resolver, pues los mismos protocolos establecen que son los países garantes los responsables de coordinar el retorno de los guerrilleros a territorio colombiano en caso de que las negociaciones sean interrumpidas.

Si como se intuye, Brasil y Chile acompañan a Colombia, quedarían solo Noruega y Cuba al frente de esa operación. Los protocolos ya establecen la posibilidad de que los guerrilleros regresen a territorio venezolano, pero exigen, en ese caso, la participación de “al menos dos países garantes”.

El Eln cuenta con el respaldo del gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien le ha dado diversos tipos de apoyo a esa organización.
Venezuela es hoy el principal apoyo del Eln.

De hecho, una de las dificultades con que el Gobierno colombiano cuenta para perseguir a los jefes de esa guerrilla es que estos viven en ese país.

El Tiempo


VOLVER