Panamá recibe al papa Francisco para participar de la Jornada Mundial de la Juventud

Hoy llega Francisco, el papa de Latinoamérica

La atención de los cientos de miles de peregrinos y panameños que participan de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) se centrará hoy en la llegada del papa Francisco a Panamá, programada para las 4:30 p.m.

El líder católico arribará de Roma, Italia, al Aeropuerto Internacional de Tocumen, acompañado de una delegación de entre 30 y 40 autoridades religiosas, como cardenales y obispos, y unos 70 periodistas, detalló el arzobispo José Domingo Ulloa.

La bienvenida

En la ceremonia de recibimiento, en el aeropuerto, participarán unas 2 mil personas, entre autoridades eclesiásticas y del gobierno, encabezados por el presidente Juan Carlos Varela y la primera dama Lorena Castillo de Varela, y un público seleccionado, indicó Víctor Chang, secretario ejecutivo del Comité de Apoyo Local de la JMJ.

Dos niños le entregarán un ramo de flores y habrá bailes típicos y música con las bandas La Primavera y La Republicana. Un acto similar se desarrollará el 28 de enero al mediodía, cuando el papa Francisco se retire del país, también con la presencia de la pareja presidencial.

El periplo

Culminada la breve ceremonia de bienvenida, el papa se trasladará a la Nunciatura Apostólica en Clayton, tras recorrer la vía Domingo Díaz (en un vehículo cerrado) y luego la vía España (en el papamóvil) hasta los alrededores de Ancón.

El pontífice hará 23 desplazamientos durante su visita a Panamá, incluyendo un encuentro con los obispos centroamericanos en la iglesia San Francisco de Asís en San Felipe; una liturgia con jóvenes del Centro de Cumplimiento de Menores en Las Garzas de Pacora; la vigilia en el campo San Pablo II en Metro Park, Juan Díaz; y un encuentro de los voluntarios de la JMJ en el Estadio Rommel Fernández.

Además del recorrido de llegada, el papa Francisco se trasladará en el papamóvil hasta el campo Santa María la Antigua (cinta costera) mañana 24 de enero, a las 5:00 p.m., en el Casco Antiguo; y el campo San Juan Pablo II (Metro Park) el 26 de enero, a las 8:30 a.m. y a las 7:30 p.m.; y el 27 de enero nuevamente en el campo San Juan Pablo II a las 7:30 a.m.

Durante toda la JMJ, el papa compartirá 10 discursos, tres homilías y un Ángelus, de acuerdo con la Oficina de Prensa de Ciudad del Vaticano.

Barrio de Flores

Jorge Mario Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en el barrio de Flores, en Buenos Aires, Argentina, y el 13 de marzo de 2013 se convirtió en el pontífice 266 tras la renuncia de Benedicto XVI, y primero oriundo de América. Tiene 82 años.

En Argentina le describen como una persona austera, que rechazó lujos y servicios y que ayudó a modernizar la Iglesia del país.

Durante su período ha manifestado sentir “dolor y la vergüenza ante el daño causado a niños por parte de ministros de la Iglesia”, y que acompaña “espiritualmente a personas con tendencias o prácticas homosexuales; Jesús no les diría: ‘tú, márchate porque eres homosexual”.

Hace unos días criticó la mundanidad de los católicos que “recitan el Credo, pero viven de la vanidad”, y agregó: “La mundanidad arruina a mucha gente. Gente que es buena, pero que se deja llevar por este espíritu de la vanidad, de la soberbia, del hacerse notar. No hay humildad, y la humildad forma parte del estilo cristiano”.

Prensa


JMJ Panamá: un ‘bálsamo’ para la juventud migrante y de llamado al cambio

En medio de una calurosa tarde de verano que intentaba matizar una fuerte brisa y ante miles de jóvenes de todo el mundo, dio inicio este 22 de enero, la Jornada mundial de la Juventud (JMJ) en la ciudad de Panamá.

El mensaje de Monseñor José Domingo Ulloa a la juventud mundial, no se distanció del pensamiento social de la Iglesia y se asoció con las ideas del papa Francisco sobre su papel en tiempos que la “Casa Común” es siendo amenazada por poderes económicos, la corrupción y el desprecio por quienes migran en busca de esperanza.

“Este es un sueño del papa Francisco que también queremos sea asumido por ustedes jóvenes peregrinos, especialmente de la región centroamericana, porque una manera de enfrentar las adversidades desde la fe, es conociendo el pensamiento social de la Iglesia, para hacer realidad la revolución del amor y de la justicia”.

El arzobispo de Panamá agradeció al pontífice por dar la oportunidad de hacer un encuentro “para la juventud de las periferias existenciales y geográficas”.

Un evento pensado también para los jóvenes que han migrado de sus países de origen por la casi nula respuesta de las autoridades, como Venezuela y Nicaragua, que afrontan profundas crisis sociopolíticas.

Ulloa mencionó que anhela la JMJ que sea “un bálsamo” a esta juventud, expuesta al narcotráfico, la trata de personas y la delincuencia.

Asimismo, mencionó que por primera vez los jóvenes indígenas y afrodescendientes, comunidades excluidas y discriminadas en el continente, han contado con un espacio previo al encuentro, que les ha permitido abordar sus realidades específicas.

En su homilía, el arzobispo metropolitano reiteró la importancia de los jóvenes como promotores del mensaje y doctrina social de la Iglesia católica.

“Jóvenes: el llamado sigue vigente, perenne, intenso, pleno de una ternura que solo sabe comunicar Cristo. Quizá como Iglesia no hemos podido transmitirle esto con la claridad suficiente, porque a veces los adultos pensamos que los jóvenes no quieren escuchar, que son sordos y están vacíos. Sin embargo, la realidad es otra. Les hace falta orientación, acompañamiento, y pero sobre todo, que los puedan escuchar”, expresó el arzobispo.

“Sabemos que ustedes no se dejan impresionar fácilmente. No funcionan las frases hechas, los discursos teatrales o los slogans diseñados para afiebrar sus emociones”, añadió.

“Confiamos en ustedes, esperamos mucho de ustedes, porque estamos plenamente convencidos que los verdaderos protagonistas para los cambios y las transformaciones que requiere la humanidad y la Iglesia están en sus manos, en sus capacidades, en su visión de un mundo mejor”, exclamó Ulloa a los miles de jóvenes en el Campo Santa María La Antigua (Cinta Costera).

Ulloa anunció que se pondrá a disposición de los jóvenes centroamericanos el DOCAT App, una herramienta tecnológica que esperan fortalezca el liderazgo juvenil. Además, les invitó a ser santos y seguir el ejemplo de los ocho patronos de la Jornada Mundial de la Juventud, que defendieron a los vulnerables, buscaron la justicia, amaron y oran a la comunidad, salieron de la mediocridad y lucharon siempre.

“Y ser santo no es tener rostro de figuras de las estampitas que compramos por ahí”, pronunció Ulloa. “El ser santo nos hace salir de la corrupción espiritual y material, de todo aquello que nos causa mal y ofende a Dios”, pronunció Ulloa.

“Tengan el coraje de ser santos en el mundo de hoy, con esto no renuncian a su juventud o su alegría; todo lo contrario, mostrarán al mundo que es posible ser felices con tan poco, porque Jesucristo, la razón de nuestra felicidad, ya nos ganó la vida eterna, con su Resurrección”, manifestó.

TVN


Indígenas piden tolerancia frente a diversidad

Jóvenes indígenas de doce países, en representación de 40 pueblos originarios, se reunieron en Soloy, comarca Ngäbe Buglé, Panamá, del 17 al 21 de enero, donde compartieron su fe desde la riqueza milenaria de sus culturas, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud. Los pueblos originarios arribaron a la ciudad de Panamá y emitieron un mensaje con testimonios impactantes.

Entre ellos, las violaciones a la dignidad, las invasiones y explotación de sus territorios, gobiernos que violan leyes de protección ciudadana y otros temas que oprimen a sus pueblos.

En el manifiesto se solidarizaron con el sufrimiento de los pueblos naso y emberá de Panamá, por la falta de respuesta del gobierno para la demarcación de su territorio, la masacre de los pueblos indígenas en Brasil, especialmente los guaraní, kIaiowa y karipuna, que viven bajo amenaza de genocidio. De igual forma, mostraron su preocupación por la amenaza y el asesinato de líderes indígenas cuando defienden los derechos de sus pueblos y de la Madre Tierra.

En este sentido, en una sola voz, los indígenas exigieron respeto a su diversidad y su forma de vivir. Al mismo tiempo, hicieron un llamado a los gobiernos y a la sociedad en general, para que se demarquen los territorios indígenas y proporcionen una educación que respete las culturas de sus pueblos como distintas y con sus propias riquezas y conocimientos.

La Estrella de Panamá