Rol de Guaidó, el nuevo Presidente de Venezuela – Por Página Siete, Bolivia

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Aduciendo que Nicolás Maduro ha “usurpado” el poder en Venezuela mediante el fraude y la captura institucional, el presidente de la Asamblea Legislativa, Juan Guaidó, asumió la “presidencia interina” de ese país y dijo que deben convocarse de inmediato a nuevas elecciones.

El poder real de Guaidó es mínimo, pero tiene algo muy importante a su favor: un creciente reconocimiento internacional. Primero fue el secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien reconoció la presidencia de este joven legislador venezolano, de 35 años de edad, y luego siguieron otros mandatarios, como Jair Bolsonaro, de Brasil; Sebastián Piñera, de Chile; Iván Duque, de Colombia; el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, y Ricardo Rosselló, gobernador de Puerto Rico; todos ellos lo declararon presidente legítimo.

Paralelamente, 12 países latinoamericanos reunidos en el llamado Grupo de Lima no sólo desconocieron la reciente reelección de Maduro para un segundo período, sino que lo exhortaron a que le entregue la presidencia a Guaidó y se convoquen a nuevas elecciones.

Guaidó es el nuevo líder opositor más relevante, considerando que los demás están perseguidos, detenidos o exiliados. Ha convocado a nuevas manifestaciones callejeras en el interior de su país y espera que se produzcan masivas marchas, sobre todo en Caracas.

Más importante que eso, Guaidó está logrando algunos respaldos, todavía clandestinos, de algunos sectores militares, que son el sostén del gobierno madurista. Guaidó ha anunciado que pedirá el apoyo de las FFAA para presionar a Maduro a renunciar. Este factor podría implicar el principio del fin del régimen chavista, que el próximo mes cumple dos décadas en el poder.

Pero podría ir más lejos: por ser un Presidente reconocido por la región, mientras Maduro es considerado un mandatario deslegitimado, Guaidó podría pedir ayuda internacional para deshacerse de éste. Esa ayuda podría ser también de tipo militar. No podría nadie decir que se trataría de una intervención externa considerando que el propio Presidente es el que pide respaldo para salvar a su país de una administración ligada al abuso de derechos humanos y al narcotráfico.

En 20 años, el chavismo ha destruido a su país. Ha aumentado bárbaramente la pobreza, la moneda ha perdido todo valor, la hiperinflación está desbocada, así como la violencia e inseguridad, y nadie puede reducir la escasez de alimentos y medicinas. Además, como se ha dicho, existen evidencias de relaciones del régimen con el narcotráfico.

Una situación así no puede continuar.

Página Siete