Bolivia: Evo recuerda la invasión de Chile y ratifica el pedido de una salida al mar

El presidente Evo Morales recordó este jueves la invasión de Chile a territorio boliviano que ocurrió en 1879 y ratificó que la demanda de una salida soberana al mar es justa e irrenunciable.

“Como hoy, 1879, Chile invadió Antofagasta sin declaración de guerra, para satisfacer la codicia de su oligarquía alentada por intereses imperialistas. Ahora el mundo entero sabe que Bolivia nació con una salida soberana al Pacífico y que nuestra causa es justa e irrenunciable”, escribió en su cuenta en Twitter, según publicó la agencia estatal ABI.

Bolivia, por primera vez, en 2013 sentó a Chile en el banquillo de los acusados ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, en demanda de una salida soberana al Pacífico.

Si bien ese alto tribunal de la humanidad se pronunció, en octubre de 2018, y sentenció que no existe obligación de Chile para negociar con Bolivia, admitió que entre ambos países hay un tema pendiente e invocó el diálogo para la solución del diferendo.

Chile usurpó 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de territorio y dejó a Bolivia en desventaja económica frente a sus vecinos.

El Deber


Bolivia – Chile sin diálogo y 57 años sin relaciones

Bolivia y Chile son los dos países en Sudamérica que no tienen relaciones diplomáticas por varios acontecimientos a lo largo de su historia común entre ellos: la invasión de 1879 cuando el vecino país se apropió del departamento del Litoral y el desvío unilateral de las aguas del río internacional Lauca.

Según cita el Libro del Mar: “En abril de 1962, Chile desvió unilateralmente las aguas del río Lauca, lo que generó una controversia con Bolivia que provocó la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países y en consecuencia, impidió la continuación de las negociaciones sobre el tema marítimo”.

A estos hechos se suma, el uso por más de 100 años de las aguas de los manantiales del Silala, recurso hídrico boliviano que alimenta, mediante un ducto artificial que construyeron, la desértica región de Atacama y le da vida al valle de Azapa.

En los últimos años, la relación entre ambos estados fue de acercamientos intermitentes, promesas de entablar una agenda de 13 puntos que nunca se efectivizó y dos demandas internacionales:

La demanda marítima que Bolivia presentó ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya contra Chile en pos de que el vecino país se siente a dialogar sobre un acceso soberano al océano Pacífico.

Cinco años duró este proceso internacional que además de confrontar a ambos estados, generó una suerte de conflictos entre ambos gobiernos sobre todo en el ámbito comercial con los constantes bloqueos al comercio internacional boliviano que sale por puertos chilenos.

Al término del quinquenio y de presentar sus alegatos ante los jueces de La Haya, el 1 de octubre de 2018, ambos gobiernos escucharon el fallo de la demanda marítima que terminó de sepultar la centenaria aspiración de millones de bolivianos.

Ese 1 de octubre, cuando el Gobierno aseguró que sería un día de celebración y una jornada histórica se convirtió en una histórica jornada de derrota de los 13 años de gobierno del MAS.

Por doce votos a favor y tres en contra, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya falló en contra de las aspiraciones bolivianas, desmoronó los argumentos de la demanda y dijo que Chile no contrajo la obligación jurídica de negociar un acceso soberano al océano Pacífico.

El tribunal desestimó todos los argumentos jurídicos de la demanda boliviana. Sin embargo, planteó que la sentencia no sea un impedimento para que a futuro continúen los escenarios de acercamiento bilateral.

“La corte, por doce votos contra tres, concluye que la República de Chile no contrajo la obligación legal de negociar un acceso soberano al océano Pacífico para el Estado Plurinacional de Bolivia (…) y por consiguiente rechaza el resto de los alegatos finales presentados por el Estado Plurinacional de Bolivia”, señaló el presidente del tribunal, Abdulqawi Ahmed Yusuf.

Sin embargo, en el párrafo 176 del fallo dilucidado en la sesión del tribunal establece que la conclusión de la Corte no debe ser entendida para que impida a que “las partes continúen su diálogo e intercambios, en un espíritu de buena vecindad, “Con la voluntad de las Partes, se pueden emprender negociaciones significativas”, destacó el documento.

El otro proceso internacional que enfrenta a ambos estados es la demanda por el uso de las aguas de los manantiales del Silala que se encuentran en el departamento de Potosí, cerca de la frontera con Chile.

La Moneda pide a La Haya que declare que el Silala es un “río internacional” y que por lo tanto tiene derecho al 50 por ciento de este recurso.

El Diario


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