Ecuador: inicia jornada electoral para renovar a las autoridades locales

Ecuador elige autoridades de entre 81.278 candidatos

La jornada de la elección de autoridades locales “más compleja de la historia” de Ecuador empezó este domingo con la participación 81.278 candidatos inscritos a nivel nacional.

Así lo aseguró la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Diana Atamaint, al inaugurar el proceso electoral en una ceremonia en Quito, en presencia del vicepresidente de Ecuador, Otto Sonnenholzner, entre otras autoridades.

La cifra supera con creces a los candidatos que concurrieron en los comicios más recientes sobre autoridades locales: más de 27.000 en 2004, de 33.000 en 2009 y algo más de 28.000 en 2014.

Según Atamaint, cerca de 300 movimientos y partidos políticos inscribieron a sus candidatos para los comicios, en los que participarán más de 1.500 observadores electorales nacionales y también delegaciones internacionales, entre ellas de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Este domingo, los ecuatorianos designarán a las autoridades locales y a los integrantes del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs), el órgano que designa a las autoridades de control del país.

Poco antes del inicio de la ceremonia, el jefe de Estado ecuatoriano, Lenín Moreno, pidió a sus compatriotas hacer de la de hoy “una exitosa jornada electoral”.

“Compatriotas, hoy reafirmemos con nuestro voto el deseo de vivir en un país libre, plural y democrático. Hagamos de ésta, una exitosa jornada electoral”, escribió en Twitter.

Encargado por el jefe de Estado para participar en la ceremonia de inauguración, Sonnenholzner destacó el “ambiente pacífico” con el que se desarrolló la campaña electoral y expresó su esperanza de que concluya de la misma manera, aunque Atamaint lamentó casos asilados con tintes machistas contra ciertas candidatas.

En la jornada de hoy los ecuatorianos elegirán a 5.675 autoridades locales y sus suplentes entre alcaldes, prefectos, concejales urbanos y rurales, y miembros de las juntas parroquiales en Ecuador, donde el censo electoral incluye a 13.261.994 personas habilitadas para votar.

También saldrán de las urnas los siete vocales e igual número de suplentes del Cpccs, organismo que tiene la función de elegir a los altos funcionarios de control del Estado.

En las elecciones participan también ciudadanos ecuatorianos que residen en otros países, aunque sólo pueden votar por los integrantes del Cpccs, que reemplazará al actual, de carácter transitorio, cuya conformación avaló una consulta popular realizada el 4 de febrero de 2018.

Por la diferencia horaria, la presidenta del CNE inauguró el sábado desde Quito los comicios en el exterior, mientras que el pasado jueves se desarrolló el voto de las personas presas sin sentencia ejecutoriada.

Además, el viernes ejercieron el “Voto en casa” los votantes con alguna incapacidad para desplazarse.

A la par de las elecciones seccionales y de autoridades del Cpccs, el CNE convocó a 15.363 habitantes del cantón Girón, en la provincia del Azuay (sur) a participar en una consulta popular a fin de decidir si permitirán o no las actividades mineras en el páramo de Quinsacocha.

El Mercurio


Confirman mecanismo para contar votos nulos

A pocas horas de las elecciones para designar 221 alcaldes, 1.305 concejales urbanos y rurales, 23 prefectos y 23 viceprefectos, 4.089 vocales de juntas parroquiales, y 7 vocales principales y 7 suplentes, del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs), el Consejo Nacional Electoral (CNE) determinó la metodología para contabilizar los votos nulos, en el caso de estos últimos.

La presidenta del organismo electoral, Diana Atamaint, y el consejero José Cabrera, puntualizaron que si el elector anula la papeleta de hombres para la designación del Cpccs se escrutará como un voto nulo, si anula la papeleta de mujeres será otro voto nulo, y lo mismo si anula para los candidatos de pueblos y nacionalidades. “Sí se anulan las tres papeletas serán tres votos nulos, y si se anulan dos serán dos votos nulos…”, explicó Cabrera.

Atamaint también hizo referencia al artículo 126 y sus tres numerales del Código de la Democracia vigente, el que, en cambio, establece la nulidad de los votos. Estos numerales señalan que se considerarán como votos nulos “los que contengan marcas por más de un candidato”, “cuando el elector marque un número de casillas mayor al total de candidatos”, y “los que lleven las palabras nulo o anulado, u otras similares, o los que tuvieren tachaduras que demuestren claramente la voluntad de anular el voto”. Las papeletas que no contengan marcas serán consideradas como votos en blanco.

La explicación de las autoridades electorales se produjo tras la exhortación del jefe de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), Kevin Casas Zamora, quien en un oficio ingresado a la Secretaría General del CNE a las 20:40 de este 22 de marzo, le pidió pronunciarse de forma “pronta, clara y precisa” sobre el método de contabilización de los votos nulos para la elección de los consejeros del Cpccs.

“Es de máxima importancia que se provea certeza antes del domingo, de forma que la ciudadanía tenga total claridad de la implicaciones de su voto”, agregó el jefe de la misión en su misiva, en la que reiteró que esta fue una preocupación que la transmitieron “prácticamente todos los actores con quienes nos hemos reunido, por lo que creemos firmemente que una manifestación explícita del CNE, a la mayor brevedad contribuiría a fortalecer la confianza de la ciudadanía en el proceso electoral”.

La OEA desplegará 35 observadores en todo el territorio, “con el fin de corroborar que el proceso electoral se conduce conforme con las reglas vigentes, para lo cual requerimos certeza en torno a estas normas”, insistió. (SCC)-(I)

El pedido de Trujillo

En un video de 39 segundos difundido en redes sociales, el presidente del Cpccs-Transitorio, Julio César Trujillo volvió a llamar a los ciudadanos a votar nulo para la elección del Consejo, y pidió el respaldo con firmas para, posteriormente, eliminar el organismo.

Atamaint opinó que el Consejo es respetuoso de las posiciones políticas y de la preferencia electoral de los ciudadanos. “También es un derecho de los ciudadanos dejar la papeleta en blanco o anular su voto”, señaló. Y especificó que si en esta elección los votos nulos superan los válidos, el CNE no podrá dirimir. Esta tarea le corresponderá al Tribunal Contencioso Electoral (TCE). “Los tiempos en los que se recibían órdenes de otras instancias, de líderes políticos, o de alguien que quería interferir en elecciones, ya pasó; nosotros haremos respetar la Constitución y el Código de la Democracia”, aseguró la presidenta.

El Mercurio


Ausencia de minorías, cultura y género en las propuestas municipales

La campaña de los aspirantes a alcaldes se convirtió nuevamente en una feria de ofertas coyunturales vinculadas al empleo, economía, seguridad y corrupción, sin conexión con proyectos de ciudad a largo plazo. No hubo debates.

Para los comicios de este domingo 24 de marzo del 2019 se inscribieron como candidatos para alcaldes 1.872 aspirantes a escala nacional, lo que significa un incremento del 36% con respecto a los 1.195 que se presentaron en las elecciones de 2014.

Las provincias de la Costa registraron mayor cantidad de candidatos para las diferentes alcaldías. Por ejemplo, en Guayas 317 postulantes se presentaron para los 25 municipios que tiene, es decir un promedio de 12 candidatos por cada uno.

En la provincia de Manabí, 240 personas se postularon para 22 alcaldías, y en Los Ríos 122, para 13 municipios.

En ciudades como Quito, el Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó el registro a 18 postulantes y en Guayaquil los votantes tendrán que escoger entre 17 aspirante.

Las cifras demuestran que a nivel nacional la explosión de candidatos se disparó (ver infografía).

¿Cuál es la consecuencia de este fenómeno? A pesar de que el Código de la Democracia exige que todos los candidatos presenten un plan de gobierno, que se publica en la página web del CNE, los postulantes se enfocaron en promover sus campañas con ofertas coyunturales.

Volvieron a las tácticas de atacar a las administraciones salientes y apelar a los tópicos de siempre: trabajo, economía, seguridad o fiscalización (del funcionario saliente por sospechas de corrupción). Por consiguiente, las propuestas dejaron de lado la discusión de proyectos de ciudad que se conecten con la situación existente y cómo engranar a los sectores sociales. La ausencia de debate fue el tópico en estos 45 días de proselitismo.

En Quito y Guayaquil, los candidatos que supuestamente lideraban las encuestas se negaron a debatir con los demás.

Uno de los argumentos fue que no querían darle protagonismo a los postulantes que estaban en la cola de los pronósticos. Esto provocó que la ciudadanía no tuviera oportunidad de que confrontaran sus ideas, de manera que se pudiera decidir cuál era el mejor plan de trabajo. E

n el caso específico de las propuestas de los candidatos en Quito, se observaron aquellas vinculadas con la lucha contra la corrupción, el transporte, la movilidad, la innovación y la estructura autónoma del Distrito Metropolitano. Sin embargo, los derechos humanos de las mujeres y personas LGBTI, así como las referencias al tema de incentivo a la cultura, fueron los grandes ausentes de las propuestas y soluciones de las candidaturas.

Además, “poco se debatió con respecto a temas como mantener, evaluar o cambiar las políticas implementadas en el Patronato San José para la niñez, adolescencia, personas mayores, con discapacidad”, opinó la catedrática de la Universidad de las Américas (UDLA), Dayana León.

La profesora de Ciudadanía y Democracia recalcó que los postulantes no se refirieron a protocolos en casos de violencia sexual en el sistema de transporte público de Quito o la manera de respaldar iniciativas como el programa “Bájale al Acoso”.

A esto se sumó la falta de interés de la ciudadanía por informarse e indagar sobre las atribuciones constitucionales y legales que tienen los alcaldes y el Concejo Metropolitano.

Esto último revela la necesidad de fomentar una cultura ciudadana donde prime el voto informado, basado en propuestas objetivas, “pero se ha reducido nuevamente al sufragio por el candidato más simpático, lo cual es un retroceso”, afirmó León.

Poca difusión de los planes

Al finalizar la campaña electoral, muy poco se difundieron los planes de trabajo a escala nacional, debido a la dispersión política del país en virtud de la gran cantidad de candidaturas y de organizaciones en la contienda.

Cada uno de los candidatos entregó un plan de trabajo, “pero al observarlos, en especial en lo que respecta a la Alcaldía de Quito, se evidenció incoherencia”, manifestó Esteban Ron, docente de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE).

La esquematización de un plan de trabajo debe cumplir con estándares aceptables, en lo referente a las preguntas básicas de: ¿qué?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿por qué? Estas requieren de la consideración de elementos, donde intervienen materias de índole académica, como competencia de la institución a la que se postulan, planificación, población, lo que convierte el plan en un documento multidisciplinario de interés nacional.

En ese contexto, “del breve análisis realizado a los planes de trabajo, muchos de estos describen problemas, brindan soluciones mediatas o circunstanciales, pero no de carácter metodológico”, afirmó Ron.

Un ejemplo de lo citado es la movilidad de Quito. La solución que propusieron la mayoría de candidatos fue el “metro como eje vertebrador de las políticas de movilidad”. Pero al mismo tiempo no dijeron nada de soluciones para prevenir el acoso en el transporte público, como la posibilidad de cámaras de vigilancia o la intervención inmediata de seguridad.

Estos detalles son transversales a cualquier propuesta de trabajo, es decir que sean completos. Sumado a esto la falta de debate, “la ciudadanía en realidad no votará por el mejor, sino por el que más impactó con su propaganda”, concluyó Ron.

La banalización del discurso, proclive al escándalo, también se potenció en la temporada de campaña, especialmente a través de las redes sociales que, como siempre, se convirtieron en desfogue de campaña sucia.

Se requieren reformas

Los discursos de los candidatos siguieron el mismo guión “ambiguos y vagos, sin aterrizar en propuestas reales”, consideró Diego Zambrano, experto en materia electoral.

Por eso es necesario reformar el sistema de partidos políticos, para elevar requisitos de inscripción, exigir debates públicos y analizar la vigencia del fondo partidario que el CNE entrega a los movimientos políticos y no se sabe en qué los gastan.

En 2018, por concepto de Fondo Partidario el CNE asignó $ 5’470.241,49, que se repartieron entre 8 partidos políticos de ámbito nacional, de acuerdo a porcentajes en base a la votación de las últimas elecciones, como señala el Código de la Democracia.

No obstante, si no se adoptan medidas para democratizar las organizaciones políticas internamente, el remedio será peor que la enfermedad, “porque pasaremos de un sistema de dispersión incontrolable, a uno de concentración en las élites partidistas”, resaltó Zambrano.

El Telègrafo