Paraguay: miles de campesinos llegan a Asunción para la 26ª marcha por la reforma agraria

Varias carpas de grandes dimensiones se levantaron este para recibir a miles de campesinos de todo Paraguay que este jueves marcharán por Asunción para exigir una justa distribución de la tierra, con un 90 % de ella en manos del 5 % de propietarios, según Oxfam.

El predio del Seminario Metropolitano funcionó el miércoles como un campamento para alojar a los campesinos que iban llegando para responder a la convocatoria de cada año de la Federación Nacional Campesina (FNC) y tomar parte el jueves en la XXVI Marcha del Campesinado Pobre.

Tiendas de campaña, duchas portátiles, servicios de guardería y salud, y un servicio de comida con productos cosechados por los propios campesinos, jalonaban ese campamento que servirá para garantizar el jueves “el buen desarrollo de la marcha”, explicó a Efe Marcial Gómez, uno de los dirigentes de la FNC.

Gómez explicó que “un 20 % de los compañeros” serán los encargados de la “seguridad” para velar por el “desarrollo pacífico” de la manifestación y evitar que “entren infiltrados” que “enturbian” la protesta.

Las consignas de los campesinos, en favor de una “reforma agraria” que garantice una “distribución de la tierra más justa”, tienen el objetivo de “instalar” el problema de la tierra “en el debate nacional”, señaló Gómez.

Buscan además sensibilizar a la población y las autoridades acerca del que consideran “principal problema” de Paraguay, en referencia a la concentración de tierras.

En Paraguay, solo cinco de cada 100 propietarios poseen el 90 % de la tierra cultivable, según un informe elaborado en 2017 por Oxfam.

Néstor Jara, integrante de la FNC, dijo a EFE que ese informe señala que esa concentración dejó sin tierras a 300.000 familias de campesinos, que se vieron obligadas a emigrar a las ciudades, donde han surgido “cordones de miseria”, creando “otro problema social”.

Los campesinos de la FNC también reclaman un cambio en al modelo productivo agrario, que Gómez calificó de “extractivista y de agricultura exportadora empresarial”, que “no cubre las necesidades del pueblo” paraguayo y “destruye todo el sistema ambiental”.

Asimismo, el dirigente campesino recordó que la del jueves será la primera marcha campesina durante el Gobierno de Mario Abdo Benítez, del conservador Partido Colorado, que tomó posesión en agosto de 2018.

Respecto a ese Gobierno, Gómez opinó que “hasta ahora no se avizora ningún programa concreto para el campesinado” y subrayó que solo “recurre a medidas represivas”.

Con su política, continuó Gómez, ese Gobierno “defiende el modelo latifundista agoexportador y la especulación financiera” y “atropella a las comunidades campesinas e indígenas”.

Otra de las proclamas y fines de la marcha, la principal según comentó Jara, es la “construcción de poder popular” con otros sectores sociales, para “generar un modelo diferente de participación política” en la sociedad paraguaya.

En ese sentido, señaló que la acogida que reciben por parte de la ciudadanía de la capital, donde otros sectores se unirán a la manifestación, “es muy importante” y servirá para tejer “una alianza entre el campo y la ciudad”.

Para Jara y Gómez la “lucha” resulta “imprescindible”, ya que sostienen que los “asentamientos conquistados” y las “300.000 hectáreas” logradas hasta la fecha, se consiguieron a base de “ocupación de tierras, marchas y movilizaciones”.

Estas forzaron, según Gómez, unas negociaciones con el Estado, que recurrió a la compra de terrenos y a “algunas expropiaciones” para entregarlas a los campesinos.

Paraguay es el cuarto país exportador de soja del mundo, el principal grano al que dedican sus cultivos las grandes empresas exportadoras, junto al maíz, el trigo, el arroz y la caña de azúcar, que juntos ocuparon entre 2012 y 2013 el 92 % de las tierras cultivables del país suramericano, según el informe de Oxfam.

El 8 % restante se destinó al cultivo de alimentos para consumo interno.

Ñanduty