Reforma ya – La República, Perú

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Cumpliendo el plazo previsto, la Comisión de Alto Nivel para la Reforma Política designada por el Gobierno, presidida por Fernando Tuesta e integrada por destacados especialistas, entregó su informe, que luego de 10 días el gobierno hizo público convocando a un debate.

El informe es un texto amplio y sustantivo, pleno de explicaciones en cada una de sus sugerencias, recorrido por un afán de reivindicar la política y facilitar la existencia de los partidos en contra de la absurda legislación burocrática de los últimos años. Al mismo tiempo, refleja una visión moderna de las instituciones bajo un planteamiento de cooperación de los poderes y apertura de un juego político que enriquece la agenda pública.

El informe no ha sido cuestionado en su contenido, más allá de alguna falsa acusación cargada de penosa envidia. Por esa razón, el Gobierno debe hacer suyas de verdad las sugerencias que cambiarán la política de una vez por todas. No es cierto lo que afirma el presidente cuando señala que “Con la reforma política no están dadas las condiciones para un nuevo referéndum y por eso ahora la hacemos pública para compartirla con la sociedad”.

Es comprensible que haya sido recibida con desconfianza por una parte del liderazgo político. Sus sugerencias, plasmadas en los 12 proyectos de ley que contiene, conducen a la transformación de los grupos políticos y obligan a dejar atrás los partidos patrimoniales y el largo reinado de las cúpulas, forzando la competencia en la sociedad.

Eliminar el requisito de firmas de adherentes para la inscripción de partidos es abrir el sistema cerrado por la exigencia de 800 mil firmas. Luego, las elecciones internas y obligatorias, organizadas por la ONPE para la selección de candidatos a todo cargo, eliminar el voto preferencial, la paridad de género y alternancia en las listas a cargos de elección popular, es la entrega de una cuota mayor de poder a los afiliados, en tanto que permitir el financiamiento público directo en las campañas electorales reduce el peso del dinero en los procesos electorales.

Otro grupo de sugerencias fortalece el juego intrapoderes, reduciendo las armas de deterioro de unos a otros como eliminar la cuestión de confianza obligatoria al gabinete, y suprimir la causal de vacancia del presidente de la República por incapacidad moral permanente. Una de las medidas que más logros reportaría en la estabilidad del sistema es adelantar la segunda vuelta presidencial al quinto domingo posterior a la primera vuelta y elegir el Congreso en la segunda vuelta.

La República