Elecciones en Panamá | Entrevista de NODAL a Saúl Méndez, candidato presidencial por el Frente Amplio por la Democracia

Entrevista a Saúl Méndez, candidato a la presidencia de Panamá

Por Carla Perelló y Luca Guillén, de la redacción de NODAL

El candidato presidencial por el Partido Amplio por la Democracia (PAD) Saúl Méndez competirá este domingo con otros seis candidatos que pretender reemplazar al actual mandatario Juan Carlos Varela. En conversación con NODAL el líder sindical y aspirante a gobernar el país aseguró que pretende un gobierno humanista que renueve el Estado y atienda las deudas sociales de la población.

Usted se ha desempeñado como dirigente sindical durante bastante tiempo, ¿qué lectura sobre la situación política, social y económica le ha permitido tener ese lugar?

He sido dirigente sindical desde el año 90 como dirigente de base. Luego entré a la directiva en los años 92, 93 y 94. La lectura de la situación política en el país es que estamos regidos por organismos o partidos políticos de derecha mezclados con los intereses económicos, esto ha permitido que el neoliberalismo se imponga a sangre y fuego. Creando un país que se encuentra en el sexto lugar del mundo de peor desigualdad y distribución de riqueza. En materia social, la población y sus derechos a la educación, salud, vivienda, agua potable, trabajo, no son respetados. Y van en retroceso. Económicamente tenemos un país que crece, por lo menos en la última década en su Producto Interno Bruto. No obstante, ese crecimiento económico queda acumulado en 115 personas que conocemos como ultra millonarios, acumulan más de 20 mil millones de dólares. Mientras que la inmensa mayoría de la población no ve materializada sus condiciones sociales y de vida digna.

En una entrevista a un medio panameño usted ha propuesto la creación de un gobierno “humanista”, ¿qué significa eso? ¿Cómo se traduce eso en sus ejes de campaña?

Un gobierno humanista en la etapa que estamos viviendo en Panamá lo vemos en dos posiciones. Primero, un tema concerniente al adecentamiento (limpieza) del Estado. Tenemos un Estado mafioso, corrupto, que delincuentes de cuello blanco y políticos corruptos le roban al pueblo panameño de forma descarada sus recursos económicos, sus recursos naturales. Esto significa que hay que adecentar el Estado a través de una constituyente originaria auto convocada. Esa auto convocatoria debe tener presente a hombres y mujeres de los distintos sectores sociales: obreros, campesinos, indígenas, estudiantes, profesionales y hasta empresarios honestos. El adecentamiento debe perseguir la corrupción, recuperar lo robado y que los responsables vayan a las cárceles. Pero también reestructurar la democracia representativa a una democracia participativa donde el pueblo tenga el derecho de elegir y de revocar mandatos. Donde el pueblo pueda definir los ejes fundamentales del desarrollo social, educación, salud, trabajo, salario, uso del agua como recursos naturales que estén en función del desarrollo nacional y del desarrollo social. Es una parte de nuestra propuesta. La otra de un gobierno humanista es atender las necesidades fundamentales no atendidas por la partidocracia y los gobiernos de los últimos años. Es decir atender los problemas que hasta ahora el pueblo solo ha visto empeorar en materia social y nosotros pensamos que desde ese punto de vista, atendiendo estas necesidades, se suple el segundo planteamiento nuestro en esta etapa histórica. Atender la deuda social y adecentar el Estado.

¿Qué lugar debe tener Panamá en la política regional Centroamericana y Latinoamericana?

La política exterior panameña debe regirse por el principio que todos conocemos, la autodeterminación de los pueblos y plena soberanía. No estando subordinada a ninguna metrópolis ideológica en el mundo. A nivel Centroamericano y Latinoamericano pensamos que la vocación latinoamericanista que tenemos permite una convivencia justa entre las naciones, atendiendo a la solidaridad y a nuestras asimetrías en nuestras economías, atendiendo nuestras culturas que en mucho es similar, pero también atendiendo sin dudas los derechos de nuestros pueblos a la integración. Esa integración que soñó Bolívar y por la cual muchos latinoamericanos han luchado. Una Latinoamérica capaz de poder ser declarada zona de paz, como en su momento lo fue en La Habana.  Una Latinoamérica y Caribe en donde se crean estos organismos fuera de la influencia de las políticas norteamericanas. Una Latinoamérica que respeta a los seres humanos por encima de los intereses de unos cuantos. Ese es el papel al que está llamado Panamá, también al papel de la paz y de la neutralidad que son importantes en el concurso de las naciones.

En los últimos años los movimientos de mujeres y feministas y de la comunidad LGBTI+ han ocupado un lugar de relevancia en la región, ¿qué lugar considera que deben tener en el marco local?

En el marco local el movimiento de mujeres y el movimiento de feministas, no caben dudas que deben seguir jugando el papel de visibilizar una agenda en el que la mujer es excluida. Excluidas por el sistema, por las políticas neoliberales, excluidas en términos generales en función del desarrollo humano. Por eso, estos movimientos de mujeres feministas, se concatenan directamente con el planteamiento que hacemos nosotros de construcción de poder popular. No solo las mujeres, los jóvenes, el campesino y los indígenas, profesionales, obreros, etc. Estos movimientos son muy importantes, que se mantengan y que se desarrollen. Con relación a la comunidad LGTBI+ todos los seres humanos tenemos derecho a ser respetados en nuestra integridad y en nuestro desarrollo humano. Los derechos humanos de los ciudadanos no tienen que estar vinculados a su opción preferencial en cuanto a su sexualidad. Dicho esto, se va a respetar el derecho humano de todas las personas indistintamente su credo, raza, religión o su preferencia sexual. Así que el plan que nosotros hemos presentado es incluyente y no excluyente, todos los seres humanos tienen derechos y esos derechos los vamos a garantizar en un gobierno del FAD.


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