Canciller mexicano se reúne con Pence y Pompeo por los nuevos aranceles que quiere imponer Trump

Presentará México una posición unificada ante las amenazas de Trump

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard Casaubón, y el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, encabezarán las negociaciones sobre la amenaza del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles de 5 por ciento a todas las importaciones provenientes de México a partir del próximo lunes.

La SRE confirmó que el encuentro se llevará a cabo este miércoles por la tarde en la Casa Blanca, y que asistirá el secretario de Estado, Mike Pompeo, quien realizó desde el jueves pasado una gira diplomática por diversos países de Europa.

La cancillería explicó que presentará una posición unificada de México. La mañana de ayer, en conferencia de prensa en la embajada de México en Washington, Ebrard Casaubón manifestó su confianza en que hay 80 por ciento de probabilidades de llegar a una negociación y “20 por ciento que puede ser difícil llegar a un acuerdo.

Partiremos de la base de que México ya está haciendo un esfuerzo muy grande y que compartimos la preocupación, y pensamos que tiene solución, del incremento importante del flujo migratorio que estamos viviendo, señaló Ebrard.

Aseguró que México no está dispuesto a mezclar los temas migratorios con los económicos, simplemente la tarifa es algo que tienes que medir y lo que hicimos fue trabajarlo profesionalmente. Entendemos que el diálogo es sobre migración, pero hay una tarifa de por medio, no la pusimos nosotros.

Informó que este día llegará a Estados Unidos el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar, con el propósito de respaldar la posición mexicana.

Ayer, la delegación de funcionarios mexicanos sostuvo diversas reuniones con integrantes del gabinete de Trump, del sector privado, especialistas e instituciones. En su cuenta de Twitter y con error de dedo, Ebrard anunció que los encuentros también fueron con think tanks o laboratorios de ideas. El canciller escribió en un primer momento: “think thanks” que literalmente se traduce como piensa gracias.

Por la tarde, el canciller se reunió con la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, un grupo de congresistas de las comisiones de medios y asignaciones y asuntos exteriores, así como del caucus hispano.

En encuentro con medios de comunicación al salir del Capitolio, ante la pregunta de los reporteros sobre la posibilidad de abordar el nuevo tratado de libre comercio (T-MEC) cuando se habla de aranceles, Ebrard Casaubón respondió que están haciendo su mejor esfuerzo para evitar complicaciones.

Recordó que en México comenzó el proceso de ratificación del acuerdo trilateral en el Senado y apuntó que ya fue aprobada la reforma laboral.

Como parte de las negociaciones que la delegación mexicana realiza en Washington, Jesús Seade Kuri, subsecretario para América del Norte de la cancillería y jefe negociador del T-MEC, se reunió con el representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer.

Seade Kuri publicó en redes: “Es correcto y es crucial seguir adelante con la ratificación del T-MEC… Llegaremos a buen puerto”.

La Jornada


Rebelión republicana por política arancelaria de EU

El presidente Donald Trump refrendó su intención de imponer aranceles a México el próximo lunes aun mientras proceden las negociaciones bilaterales sobre su demanda de frenar el flujo migratorio. Sin embargo, legisladores de su propio partido advirtieron de una rebelión abierta contra esa política de su líder y provocaron una disputa pública inusual entre las filas republicanas en Washington.

El encuentro bilateral de alto nivel en la Casa Blanca –con el vicepresidente Mike Pence de anfitrión a la cabeza de la delegación estadunidense que incluye al secretario de Estado, Mike Pompeo, y el canciller Marcelo Ebrard por la mexicana– programada para este miércoles con el fin de abordar la amenaza de Trump de imponer aranceles sobre toda importación de México hasta que frene el flujo migratorio hacia la frontera estadunidense, podría determinar si estalla o no una crisis en la relación bilateral.

De gira por Londres, Trump no expresó ayer gran confianza en que se podrá resolver el asunto por ahora. Indicó que espera que las pláticas bilaterales se realicen mientras se procede a aplicar los aranceles. Vamos a ver si podemos hacer algo, pero creo que es más probable que las tarifas se impongan, señaló en conferencia de prensa.

Agregó: Probablemente estaremos discutiendo durante el tiempo en que estén puestos los aranceles, y éstos serán pagados. Insistió en que México “no debería permitir a millones de personas intentar ingresar a nuestro país; podrían frenarlo rápidamente y creo que lo harán… Y si no, vamos a imponer las tarifas”.

Sin embargo, Trump enfrenta una rebelión abierta en sus propias filas contra su propuesta. Horas después de que advirtió a los legisladores republicanos de no intentar bloquear su iniciativa, sostuvo: No creo que hagan eso, pero si lo hacen, sería una tontería. Líderes republicanos expresaron que están dispuestos a desafiarlo.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, subrayó: No hay mucho apoyo en mi bancada por aranceles y mi esperanza es que pueden ser evitados.

Otros, todos aliados del presidente, fueron más lejos al destacar que los daños económicos de la medida en Estados Unidos –que varios senadores caracterizaron como un incremento de impuestos sobre consumidores y empresas– podrían tener un efecto políticamente desastroso o, como lo caracterizó el senador republicano por Texas John Cornyn: Estamos poniendo una pistola a nuestras propias cabezas al hacer esto.

Advirtieron que si Trump empieza a aplicar la medida estarían dispuestos a buscar formas de bloquearla, inicialmente mediante una resolución de desaprobación de la declaración de emergencia que el presidente debe hacer para autorizar la aplicación unilateral de tarifas.

Aunque se supone que, si llega a eso, el presidente usará su poder de veto como lo ha hecho antes cuando buscó trasladar fondos federales asignados a otros rubros para su muro fronterizo. Algunos legisladores advirtieron que podría existir una mayoría suficiente para anular ese veto –que implicaría una derrota política dramática para el presidente. Más allá de este escenario, el solo hecho de que estos legisladores republicanos expresaran su repudio es significativo y poco común desde que Trump llegó a la Casa Blanca.

Por su lado, los demócratas parecen contentos de ser sólo espectadores ante el conflicto entre las filas de sus opositores y se limitan a criticar el comportamiento de Trump.

Ayer, integrantes de la delegación mexicana se entrevistaron con la presidenta de la cámara de representantes, la demócrata Nancy Pelosi, pero el diálogo se enfocó en la nueva versión del tratado comercial pendiente de ratificar por los congresos de los tres países de América del Norte, y al parecer no se abordó la amenaza arancelaria de Trump.

En tanto, asociaciones empresariales y representantes de diversos sectores económicos continuaron movilizando sus fuerzas contra la medida. La automotriz Toyota informó que las tarifas sobre importaciones mexicanas podría costar hasta mil millones de dólares a sus principales proveedores, y analistas del sector ofrecieron pronósticos alarmantes sobre las consecuencias de las tarifas, reportó Reuters.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos sigue circulando datos acerca de los efectos de las tarifas sobre el comercio de varios estados.

La amenaza de aplicar aranceles a México junto con la guerra comercial que se libra contra China ha generado tal preocupación entre inversionistas que algunas financieras advirtieron de una posible contracción de la economía estadunidense. En un intento por calmar el nerviosismo, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, se vio obligado a insinuar que el banco central podría reducir las tasas de interés si la guerra comercial empezara a dañar la economía (lo cual provocó una alza dramática en las bolsas de valores de este país).

Algunos republicanos expresaron su esperanza de que la reunión con la delegación mexicana en la Casa Blanca logrará evitar detonar una crisis bilateral. Argumentaron que Trump hará lo mismo que en dos ocasiones anteriores –una, cuando amenazó con cerrar la frontera, y otra, cuando amagó con imponer arancel de 25 por ciento al sector automotriz– y se echó para atrás.

Indicaron que esto también depende de que México ceda ante las demandas estadunidenses para imponer mayores controles en su frontera con Guatemala, actúe con más fuerza para confrontar el negocio ilícito de traslado de inmigrantes y acepte mantener aún más solicitantes de asilo de su lado de la frontera.

Otros pronostican que Trump procederá a imponer los aranceles de 5 por ciento sobre todo producto mexicano a partir del 10 de junio e incrementar la tasa 5 puntos cada mes hasta llegar a 25 por ciento si México no demuestra que ha frenado el flujo migratorio.

La Jornada


Negociación entre EU y México por aranceles no debe afectar derecho de asilo: ACNUR

El Alto Comisionado de la ONU para Refugiados (ACNUR) aclaró que las negociaciones entre Estados Unidos y México sobre las amenazas del presidente Donald Trump de aumentar las tarifas arancelarias a productos mexicanos si no se pone freno al fenómeno migratorio, no debe perjudicar el derecho al asilo.

“Cualquiera que sea la forma en que esos dos países soberanos decidan resolver este problema no debería en ningún modo perjudicar el derecho básico a buscar asilo”, afirmó en rueda de prensa en Ginebra el portavoz del ACNUR Babar Baloch al ser cuestionado por esta corresponsal.

Al preguntarle qué opina el ACNUR de las amenazas de Trump contra todo un país, imponiendo condiciones comerciales como si los migrantes fueran mercancías, Baloch remarcó que “se trata de un acuerdo que habla explícitamente sobre el comercio y la inmigración bilateral entre México y Estados Unidos”, pero no quiso hacer más comentarios al respecto hasta no ver el desarrollo de la negociación.

En menos de cuatro meses el gobierno de Estados Unidos ha enviado a México a unos cinco mil 500 migrantes centroamericanos solicitantes de asilo para que esperen de lado mexicano la respuesta a su petición.

Y de acuerdo con el Centro Robert Strauss de la Universidad de Texas en Austin y el Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego, cerca de 20 mil migrantes que buscan asilo están varados en las ciudades fronterizas de México.

Por su parte, el gobierno de Estados Unidos dice que anticipa procesar hasta 310 mil refugiados y solicitantes de asilo en 2019. Ese número se sumaría a los más de 800 mil solicitantes de asilo que ya se encuentran dentro de ese país y que están a la espera de la resolución de sus reclamos.

Por su parte en México también han aumentado las solicitudes de asilo ante la dificultad de miles de inmigrantes, sobre todo centroamericanos, que buscan ingresar a Estados Unidos.

Ayuda a refugiados

En este contexto la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) a pesar de los severos recortes presupuestales y gracias al apoyo económico del ACNUR abrirá tres nuevas oficinas de apoyo para desahogar el creciente número de solicitantes de asilo al país.

Así lo anunció en mayo el titular de Comar Andrés Ramírez quien detalló que las nuevas oficinas estarán en la ciudad fronteriza de Tijuana (Baja California), Monterrey (Nuevo León) y en Palenque (Chiapas), en el sur del país, además de las cuatro que operan actualmente.

Según estimaciones de la Comar las solicitudes de asilo en México se podrían disparar a más de 60 mil este año. Solamente de enero a abril de este año 18 ml 365 personas solicitaron asilo frente a 29 mil 647 casos de todo el año pasado.

Hace unas horas en una conferencia de prensa en Londres al lado de la primera ministra británica Theresa May, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a amenazar a México argumentando que debe probar que puede frenar la migración ilegal en la frontera con su país y si no lo hace se cumplirá la amenaza de imponer aranceles a las exportaciones mexicanas comenzando con el 5% el 10 de junio hasta llegar al 25% en octubre.

Sin embargo, en su discurso Trump no hizo referencia a los derechos de las personas a solicitar asilo o refugio de acuerdo a tratados internacionales y convenciones de las que Estados Unidos es parte.

Proceso


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