Nuevo debate entre algunos candidatos a dos semanas de las presidenciales

Propuestas y señalamientos predominan en debate presidencial

Catorce días previo a las elecciones, el 16 de junio próximo, cinco presidenciables participaron en el debate que organizó la AGG que duró 90 minutos y durante el cual se escucharon propuestas, críticas y ataques directos.

Los presidenciables Alejandro Giammattei, del partido Vamos; Roberto Arzú, de la coalición Partido de Avanzada Nacional (PAN)–Podemos; Edwin Escobar, de Prosperidad Ciudadana (PC); Edmond Mulet, del Partido Humanista; y Julio Héctor Estrada, de Compromiso Renovación y Orden (Creo), acudieron a al cita, mientras que Sandra Torres, candidata de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) se ausentó, pese a haber sido invitada.

En el comienzo del debate los candidatos discutieron sobre su forma de gobierno y algunos dudaron del centralismo, luego los comentarios se dirigieron a la lucha de la corrupción.

En el uso de la palabra Escobar aludió a Arzú debido a que puso en duda la aseveración de que “no ha sido funcionario”.

“Ser hijo de papi no te da derecho a ser presidente”, criticó Escobar a Arzú. Luego el presidenciable del PAN fue objeto de alusiones, Estrada criticó que como comisionado honorario en Argentina Arzú concretó solo un proyecto.

Las críticas mermaron al empezar la discusión del abastecimiento y precios de medicamentos, los candidatos Giammattei y Mulet propusieron usar subasta inversa para mejorar las propuestas de farmacéuticas. Arzú propuso erradicar la corrupción en las adquisiciones al igual que Escobar, mientras que Estrada ejemplificó el método que usan en México para obtener medicamentos de mejor calidad y a precios más bajos.

Los candidatos coincidieron en que la corrupción afecta la adquisición de medicamentos y señalaron que los programas de farmacias estatales están debilitados. En este tema se mencionó el caso de la farmacéutica JI Cohen y sus vínculos en casos de corrupción con el Estado cuando fue uno de los proveedores principales de medicinas.

Empleo

Estrada propuso para generar más empleos, e impulsar la ubicación de más centros de operaciones de llamadas conocidos como call center. Giammattei ofreció activar un fondo de garantía y de esa manera generar trabajo, Mulet coincidió en la propuesta de los call center y en asignar fondos para los agricultores.

Arzú planteó la construcción de viviendas y de esa forma generar empleos. Escobar propuso generar trabajos de tiempo parcial y el acceso a créditos para pequeños agricultores.

Estrada no estuvo de acuerdo con la propuesta de Arzú de usar fondos del Banco de Guatemala y expuso que Argentina adopto esta propuesta y se generó un caos.

“Qué bonito hacer proyectos, pero tomar los fondos de Guatemala cuando en otros países han caído en colapso”, ironizó Estrada.

Arzú dijo que no se proponen sacar los fondos del Banco de Guatemala y aclaró que los recursos financieros tendrían garantía de regreso a las cuentas de la banca estatal.

Giammattei se vinculó a la discusión y señaló que en el Congreso se debería de definir una agenda para reactivar la generación de empleo.

Gobierno

El presidenciable de Vamos señaló que el error del presidente Jimmy Morales fue haber ido de shopping (compras) en el Congreso, en alusión de que el mandatario compró voluntades en el Legislativo para formar una bancada grande. Escobar dijo que el gobierno actual cometió el error de haber apoyado el pacto de corruptos.

Estrada dijo que Morales tuvo fallos como haber aceptado el pago de Q50 mil como un bono del Ejército y aseguró que fue por los mecanismos del Ministerio de Finanzas, que él dirigió, que se evidenció esa prebenda.

Cicig

En cuanto a la continuidad o no de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), Estrada expuso que recomendó llevar el distanciamiento con Cicig por “la vía diplomática” y fue arrebatada y no fue exitosa. El presidenciable señaló que se debe mantener el acercamiento con los cooperantes internacionales y el Congreso para crear otra comisión.

“Mala asesoría”, señaló Mulet que tuvo el gobierno cuando intentó expulsar a la Cicig del país y fue una forma equivocada de actuar.

Escobar dijo que Morales puso en riesgo la institucionalidad del país por su lucha contra Cicig. El candidato dijo que apoyará una Cicig mejorada por medio de una fiscalía.

Arzú fue enfático al exponer que no apoya la continuidad de Cicig, señaló que la comisión “fue pedida por la ONU”.

Mulet indicó que la lucha contra la corrupción seguirá y aseguró que impulsará una “Cicig perfeccionada”.

Giamattei indicó que “un Ministerio Público dependiente de la Cicig no es funcional” y sugirió que las instituciones del sector Justicia asuman responsabilidad ya que deben resolver internamente los problemas que afectan al país.

Público pregunta

Jorge Tomás, originario de Chimaltenango, consultó a Mulet cómo reducirá la pobreza, el candidato dijo que la finalidad de su gobierno, justamente es reducir esta para lo cual propuso la implementación de un gobierno electrónico, así como respaldar a emprendedores y al turismo.

Giammattei planteó para mejorar la infraestructura vial crear el programa “cero baches” el cual, aseguró, será una de sus primeras acciones.

“La alianza pública y privada nos debe ayudar a resolver los grandes problemas de movilidad”, justificó el presidenciable de Vamos.

Estrada fue cuestionado acerca de si usará o no los programas sociales, a lo cual respondió que “usarán proyectos más eficientes”, por ejemplo, propuso usar paneles solares para abastecer de energía a las familias pobres.

¿Cómo reducir los embarazos en adolescentes?, fue una de las preguntas para Escobar, quien indicó que priorizará la educación sexual a las mujeres y niñas.

A Arzú le cuestionaron que cambios haría en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, para lo cual precisó que el gobierno debe pagar los Q30 millones de deuda que tiene con la institución.

Los candidatos, en varias ocasiones, señalaron que muchas prácticas corruptas pertenecen a la “vieja política” y aludieron regularmente a Torres quien no estuvo presente en el debate.

Prensa Libre


Propuesta de Jimmy Morales no tiene respaldo de presidenciables

El gobierno del presidente Jimmy Morales ha constituido el discurso que se basa en el rechazo a la injerencia extranjera, fue una de las premisas con las que se fraguó el distanciamiento de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), pero una carta que envió el congresista de Texas, Vicente González, al presidente de Estados Unidos (EE. UU.), Donald Trump, expone una política distinta a no tolerar incursión foránea. En la misiva Morales invita al gobierno estadounidense a instalar tropas militares en su territorio.

El documento la envió el congresista estadounidense el 16 de abril pasado y expuso: “El presidente Jimmy Morales ha indicado que daría la bienvenida a la introducción de tropas de Estados Unidos en la frontera norte de Guatemala. Migrantes del Triángulo Norte primero deben atravesar la frontera Guatemala-México en su travesía al norte”.

Más adelante González reiteró a Trump analizar el ofrecimiento: “Si usted quiere ver disminución de aprehensiones -flujo migratorio- en la frontera de México, le animó fuertemente a que seriamente considere la oferta de Morales”.

Las evidencias del ofrecimiento de Morales también las expuso el diario Washington Post, en un artículo periodístico cita que González se reunió con el embajador de Guatemala en EE. UU., Manuel Espina, y el diplomático guatemalteco aseguró que “Guatemala daría la bienvenida a las tropas estadounidenses para ayudar a asegurar su frontera norte”.

Acogida y rechazo de propuesta

Candidatos a la presidencia interrumpieron sus mítines en la etapa final de las elecciones para referirse al ofrecimiento que habría hecho Morales al gobierno estadounidense. Los presidenciables con mayor intención de votos según encuestas expusieron sus posturas y la mayoría rechaza la presencia de tropas militares en territorio guatemalteco.

La candidata presidencial de la Unidad Nacional de la Esperanza, Sandra Torres, criticó: “Demasiado drástico -usar tropas militares de EE. UU.-, las migraciones no se solucionan así, se deben atacar las causas. Las razones de las migraciones son la pobreza, la falta de empleo, la diferencia en salarios. Jimmy Morales está confundido y mal asesorado, no hablan de narcotráfico, no hablan de contrabando, solo de fregar a la gente y lo veo injusto”.

Alejandro Giamattei, candidato presidencial del partido Vamos, señaló que la propuesta que evidencia la carta del congresista “no está alejado de la política correcta para los EE. UU. desde la cual controle no solo el tema de la migración”, pero aclaró que no considera esa estrategia como la idónea para disminuir la migración.

“La migración no la detienen soldados, el tráfico de drogas sí la pueden detener soldados, la migración no la detienen muros, lo único que detiene la migración son muros económicos, no son muros de concreto”, enfatizó Giamattei.

El candidato presidencial de la colación Partido de Avanzada Nacional y Podemos, Roberto Arzú, fue el que más coincidió con el ofrecimiento y dijo que, “que la idea de Jimmy Morales es para frenar una serie de cosas” y relató “les dijimos -a los congresistas estadounidenses- que por qué no coadministramos puertos, aeropuertos, aduanas y migración juntos”.

Arzú expuso que la “coadministración” es conveniente para el gobierno de EE. UU. para eliminar “chantajes” y a cambio solicitará “equipar a las fuerzas de seguridad de Guatemala”.

El candidato presidencial del Partido Visión con Valores, Isaac Farchi criticó la decisión: “Estamos vendiendo nuestra soberanía por enésima vez, no sé porque los guatemaltecos pensamos que necesitamos extranjeros para cuidarnos a nosotros mismos en todos los sentidos en corrupción en seguridad y defensa”.

“Cada centímetro de tierra que se le damos a los extranjeros estamos perdiendo nuestra soberanía”, señaló Farchi. Además, propuso que se deben tener “aliados para solucionar problemas en común”.

La postura del candidato a la presidencia de Prosperidad Ciudadana, Edwin Escobar, no rechaza el uso de tropas militares y señaló que “hay que respetar la soberanía nacional, pero también hay que reconocer que el problema del crimen organizado y narcotráfico excede nuestra capacidad financiera y que requerimos apoyo hemisférico. Necesitamos apoyo del país del norte -EE. UU.- que se queda con el dinero, con la droga y nosotros con las armas y los muertos”.

Julio Héctor Estrada, presidenciable de Compromiso Renovación y Orden expuso: “El mensaje más importante es que, no es construyendo muros como se mejoran las condiciones de vida de la gente, ya sea muros físicos o muros con personal militar, el país tiene que generar oportunidades de empleo”.

El presidenciable del partido Humanista, Edmond Mulet, indicó: “Cualquier presencia de tropas extranjeras en Guatemala debe ser autorizada por el Congreso de la República. Eso se puede deducir de los artículos 172 y 244 de la Constitución que se refieren al Ejército Nacional”.

Mensaje ambiguo

El gobierno guatemalteco no aclaró si el congresista González expuso a Trump en la carta un ofrecimiento oficial de Morales y se limitó a exponer que las únicas medidas de cooperación para disminuir el flujo de migrantes son las que se acordaron con Kevin McAleenan, secretario del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. la semana pasada.

“El acuerdo que se suscribió esta semana con el secretario de Homeland Security es el único ofrecimiento oficial, y, el cual será implementado en los próximos días”, argumentó Alfredo Brito secretario de Comunicación Social de la Presidencia.

Prensa Libre