Un mundo de tres ceros y México – Por Javier López Casarín

Un mundo de tres ceros y México

Por Javier López Casarín

Tengo que confesar que cuando leo esta frase lo primero que me viene a la mente tiene más que ver con la utopía de hagamos mejor el mundo que con la realidad en que vivimos. Yunus es un crítico social severo con una visión radical que cuestiona directamente el sistema capitalista y muestra los huecos internos que han mantenido una disparidad social abrumante a lo largo de la historia moderna.

En su libro, un mundo de tres ceros precisamente indaga en esta rotura del sistema y del camino que se forja hacia la desigualdad, el desempleo masivo y la destrucción del medio ambiente. Yunus es un emprendedor social, banquero, economista y líder de Bangladesh, cuyo principal mérito fue desarrollar los conceptos de microcrédito y de microfinanzas, así como fundar el Banco Grameen. Su labor trata de otorgar créditos a emprendedores que no tienen acceso a un crédito bancario tradicional y que gracias a estos microcréditos pueden desarrollar sus ideas que su vez generan un ecosistema financiero favorable para sus comunidades. Gracias a sus esfuerzos para incentivar el desarrollo social y económico desde el más bajo nivel social fueron conmemorados con el Premio Nobel de la paz en el 2006.

Este visionario plantea y asegura que, si todos fuésemos emprendedores, no habría la concentración actual de empresas distribuyendo la riqueza de una forma más equitativa entre las comunidades y al mismo tiempo fomentando el desarrollo de producción local. El libro relata la nueva economía de pobreza cero, desempleo cero y cero emisiones netas de carbono.

“Tenemos la oportunidad de cambiar y hay un camino alternativo que pasa por el emprendimiento y por crear fondos de capital que ofrezcan oportunidades a los jóvenes y con ello la posibilidad de conquistar el mundo”. Yunus. Para él, el error se encuentra en el sistema educativo que inculca desde pequeños la búsqueda del mejor trabajo dejando a un lado siquiera la posibilidad de ver el emprendimiento como una opción de superación personal.

Existe mucho más que decir sobre Yunus, aparte de la inclusión de mujeres en toda su labor, lo relevante es que incorpora al sistema financiero una manera educada a aquellos que sobreviven en economías de trueque o que no comprenden la esencia de hacer negocios y se empobrecen por no saber cómo vender. El microcrédito es un sistema educativo que la gente confunde con algo muy distinto que es el crédito a los micronegocios. No es lo mismo y la diferencia sutil hace la diferencia.

En México existe una inequidad social severa y existen pocas instituciones gubernamentales que premien y fomenten la innovación y el emprendimiento. En el último sexenio esta responsabilidad se ha dejado a la Iniciativa Privada. Como lo he mencionado mil veces, existe una correlación importante entre la riqueza de un país y el desarrollo de propiedad intelectual, que en su gran mayoría en países en vía de desarrollo proviene del emprendimiento.

Es importante que en México exista una transformación en el sistema educativo en donde se fomente la creatividad como el mecanismo más importante para desarrollar inventos, tecnología, arte, procesos, nuevos productos, grandes ideas y se convierta en el sustento de la economía. Se tiene que llevar a cabo una revolución psíquica en los niños y jóvenes de nuestro país para crecer libres de presión social en donde la creatividad deje de ser visualizada como poco redituable para el emprendedor.

Respecto a si la creación de un nuevo sistema económico en donde el altruismo es la fuerza creativa más poderosa, se necesita una transformación profunda del entorno que por un lado entienda los beneficios de la creatividad y el emprendimiento para la economía nacional y por el otro lado existan las instituciones que se aseguren que dicho fomento y apoyo se procese de la forma correcta asignando los recursos a la verdadera innovación o a las ideas con mayor posibilidad de impacto económico.

El Economista


VOLVER