Fueron más de 20 años de negociaciones, con momentos de intensidad y de parálisis, y en una etapa de relativo escepticismo, en tiempos de proteccionismo comercial de algunas potencias como Estados Unidos, el Mercosur y la Unión Europea (UE) sorprendieron anunciando el cierre de las negociaciones de un acuerdo que abarca todas las áreas del comercio bilateral. Ahora se abre una etapa de revisión legal del texto que puede llevar de seis a ocho meses, explicó a la diaria la directora general de Integración y Mercosur de la cancillería uruguaya, Valeria Csukasi. Luego, el acuerdo enfrentará el desafío nada menor de someterse a la aprobación parlamentaria de ambos bloques.

Francia, cuyo sector agrícola se ve afectado por el acuerdo, ya ha anunciado que por el momento “no está lista” para ratificarlo. De todos modos, según informó a la diaria el director de la Asesoría Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Juan Labraga, el acuerdo contiene una disposición de “vigencia provisoria” para el capítulo comercial. Esto significa que las desgravaciones arancelarias, los cupos y las reglas de origen, entre otros, entrarán en vigencia cuando sean ratificados por al menos uno de los estados parte del Mercosur y por el Parlamento de la UE (no precisa ser ratificado por los 28 integrantes de la UE).

¿Cuáles son las principales disposiciones del acuerdo? ¿A qué sectores beneficia y a cuáles perjudica? Aunque la UE y el Mercosur todavía afinan detalles para la publicación de los textos completos del acuerdo –Csukasi estima que el lunes se harán públicos en los sitios oficiales de ambos bloques–, se pueden extraer algunas conclusiones a partir del documento resumen elaborado por la UE, del texto síntesis redactado por la cancillería uruguaya, de los anuncios públicos y de la información que manejan fuentes cercanas a la negociación.

1. Bienes agrícolas

Era uno de los principales intereses ofensivos del Mercosur y son las disposiciones que generan más resistencia en la UE. Se eliminarán 93% de los aranceles vinculados con las exportaciones agropecuarias de la UE, mientras que la UE liberalizará 82% de sus importaciones agropecuarias y las demás estarán sujetas a compromisos de liberalización parcial, incluyendo cuotas para los productos sensibles. De todos modos, en este capítulo también puede haber ganadores y perdedores, entre ellos:

Potenciales ganadores

  • Sector cárnico. El acuerdo habilita una cuota de 99.000 toneladas de carne (peso carcasa) con un arancel de 7,5%, cuando actualmente se paga 20%. De esa cuota, 55% deberá ser carne fresca y 45%, carne congelada.
  • Sector arrocero. Se dispone que una cuota de 60.000 toneladas de arroz ingresará sin aranceles, cuando hoy paga 65 euros por tonelada.
  • Sector cítrico. Para el sector cítrico la desgravación es muy importante, ya que había perdido sus condiciones preferenciales de acceso al mercado europeo en 2014, al dejar de acceder al Sistema Generalizado de Preferencias.

Potenciales perdedores

  • Sector lácteo. El acuerdo establece una cuota recíproca, a implementarse en un plazo de diez años, de 10.000 toneladas de leche en polvo y 30.000 toneladas de quesos, que hoy pagan 28% de arancel cuando ingresan al Mercosur. Los productores lácteos uruguayos temen que la liberalización perjudique las ventas de productos lácteos a Brasil, al tener que enfrentar la competencia europea.
  • Sector vitivinícola. En ocho años se eliminarán completamente los aranceles; en este caso también los productores temen la pérdida del mercado brasileño.

2. Derechos de exportación

La UE consiguió que los derechos de exportación no se apliquen en el comercio bilateral. Para Uruguay esto implica que tendrá que dejar de cobrar esos derechos para el caso de los cueros, en un plazo de cinco años. En el caso de Argentina, la afectación será importante. Según el Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior de Argentina, la eliminación de estos aranceles podría propiciar un esquema de triangulación de exportaciones vía UE hacia terceros mercados para eludir el pago de retenciones.

3. Bienes industriales (sector automotriz)

La eliminación de aranceles en el sector industrial afectará principalmente a las industrias argentina y brasileña. En el caso de Uruguay, uno de los más perjudicados será el sector automotriz. Ramón Cattaneo, de la Cámara de Industriales Automotrices del Uruguay, dijo a la diaria que esperarán a tener más detalles del acuerdo, pero que en principio “el sector automotriz nacional difícilmente tenga algún beneficio, más bien se dedicará a mitigar los impactos”. Podría incluso darse la situación de que los automóviles y autopartes europeas entren a Brasil, por ejemplo, en una situación preferencial respecto de los de la región, señaló Juan Labraga.

El acuerdo dispone que en 15 años deberán eliminarse los aranceles a los productos automotrices. Hoy el Mercosur cobra un arancel de 35% para los automóviles extra zona y de entre 14% y 18% para autopartes. Además, el Mercosur acepta las reglas de origen de la UE, que disponen que para determinar que un producto es de determinado origen tiene que contener un máximo de 45% de materiales no provenientes de ese país.

Críticos y expectantes

Representantes del PIT-CNT mantuvieron ayer una reunión con el canciller Rodolfo Nin Novoa para conocer detalles del acuerdo. La central sindical todavía no ha tomado posición sobre el tema porque los documentos no se conocen, aunque tiene una visión crítica de los acuerdos de libre comercio. En el encuentro cuestionaron que el gobierno recién esté realizando una evaluación de impacto de un acuerdo que ya suscribió.

4. Sector naviero

El Mercosur otorgó acceso y trato no discriminatorio para los buques de navieras europeas en operaciones hoy sólo permitidas a embarcaciones del Mercosur. Caerán los acuerdos de reserva de carga en la región, entre ellos el que tiene Uruguay con Brasil. Esto permitirá a las empresas europeas participar en un plazo de diez años en el cabotaje en puertos del Mercosur. Csukasi consideró que Uruguay no se verá afectado por esta disposición, porque no dispone de buques grandes. Labraga comentó que si bien hay sectores que reclaman marina mercante de bandera nacional en Uruguay, “es un dato que hoy [esa marina de bandera nacional] no existe”.

5. Servicios

La negociación en el capítulo de servicios fue por listas positivas, es decir, se indicó expresamente qué sectores estaban incluidos en el acuerdo. Según informó la cancillería uruguaya, “nada de lo dispuesto por el Acuerdo afecta el derecho a regular de las Partes ni limita la capacidad de los Estados para prestar servicios públicos como salud o educación”. “El Acuerdo incluye anexos sectoriales específicos en materia de servicios financieros, telecomunicaciones y comercio electrónico, que fueron negociados por las autoridades competentes y no requieren ninguna modificación regulatoria a Uruguay”, añade el texto elaborado por el gobierno uruguayo.

6. Compras públicas

El acuerdo abre el mercado de las compras públicas en el Mercosur. Hasta el momento, Uruguay sólo tenía acuerdos de compras públicas firmados con Chile y con el Mercosur. Este capítulo determina que Uruguay deberá otorgar trato nacional a las empresas europeas. “Es la primera vez que el Mercosur negocia un capítulo de compras públicas con otro actor [que no sea de la región]”, destacó Csukasi. Uruguay excluyó del acuerdo los planes de agricultura familiar y el programa de compras públicas para el desarrollo implementado en 2008, que en los hechos permite al Estado discriminar en favor de la industria nacional, explicó Labraga. El acuerdo tampoco abarcará las disposiciones para fomentar el uso de mano de obra nacional. En su documento resumen, la UE destaca que el acuerdo facilitará a las empresas europeas ganar licitaciones y evitará que sean discriminadas, volviendo los procesos “más transparentes y justos”.

7. Empresas públicas

Las empresas públicas uruguayas están excluidas del capítulo de compras públicas. Además, si bien el acuerdo prohíbe el establecimiento de monopolios de importación y exportación de bienes, según lo informado por la cancillería uruguaya, el país exceptuó a título expreso las operaciones de ANCAP y mantuvo una reserva que asegura que nada de lo dispuesto en esta materia afecta la posibilidad de establecer nuevos monopolios. “Los restantes monopolios fueron salvaguardados en el Capítulo de Servicios”, aclara el documento divulgado por cancillería.

De todos modos, según el resumen que circuló la UE, el acuerdo establece que las empresas estatales deberán actuar movidas por “consideraciones comerciales” en sus actividades, con excepción de las empresas que proveen servicios públicos como el agua o la electricidad. “Esto significa que las decisiones de las empresas estatales deberán tener una motivación comercial, acorde con los principios de la economía de mercado, de la manera en que actuaría una empresa privada. En otros términos, las empresas estatales deben conducir sus actividades comerciales sin tomar en cuenta consideraciones y preferencias que no estén comercialmente motivadas”, señala el texto. Esta disposición sí abarca a la telefonía móvil de Antel, que no podrá establecer políticas que no tengan una motivación comercial.

Importancia europea

La UE es el segundo destino comercial de la exportación de bienes de Uruguay. Los principales productos vendidos son celulosa, carne bovina, madera, arroz, cueros, cítricos y miel. Según información del MEF y de Uruguay XXI, las exportaciones uruguayas pagan 106 millones de dólares anuales por concepto de aranceles en las ventas al bloque.

El acuerdo dispone que el Mercosur liberalizará 91% de sus importaciones de productos europeos con un período de transición de diez años para la mayoría de los productos, y de 15 años para los más sensibles. La UE liberalizará 92% de sus importaciones de países del Mercosur en un período de diez años.

8. Propiedad intelectual

Esta fue una de las principales pulseadas que el Mercosur ganó en la negociación, aunque parcialmente. La UE pretendía extender el plazo de las patentes, lo que afecta al sector farmacéutico y en particular a la producción de medicamentos genéricos. Finalmente, el Mercosur logró que el acuerdo no demandara protección de patentes adicional a la ya establecida en el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio. Según el documento de la cancillería uruguaya, tampoco implicará para Uruguay modificaciones normativas en materia del régimen de marcas, diseños industriales y derechos de autor. Sin embargo, el texto resumen de la UE informa que las partes se comprometieron a avanzar en pos de adherir a la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales 91 medidas de protección de variedades vegetales –que implica la imposibilidad de revender o plantar semillas de nuevas variedades sin pagar los derechos correspondientes–, y al convenio de La Haya sobre diseños industriales, de los que Uruguay no forma parte.

9. Indicaciones geográficas

Una vez aprobado el acuerdo, si una empresa uruguaya quiere utilizar por primera vez la denominación “gruyere”, “parmesano”, “manchego”, “fontina” para sus quesos, o “cognac”, “champagne” e incluso “grapamiel” para bebidas alcohólicas, no podrá hacerlo, porque el Mercosur aceptó la voluntad de la UE de proteger esas indicaciones geográficas. La prohibición no rige para las marcas de empresas ya instaladas.

10. Mecanismo de solución de controversias

Si surgiera alguna disputa por la aplicación del tratado, las partes se comprometen en primera instancia a mantener una instancia de conciliación. Si no hubiera arreglo, se conformará un tribunal arbitral ad hoc compuesto por tres personas “con experiencia en Derecho y comercio internacional”, según el documento que circuló la UE. Las audiencias serán públicas.

La Diaria


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