El canciller argentino no descarta una intervención militar en Venezuela

Faurie no descartó una intervención militar en Venezuela

En un viraje imprevisto aunque justificado por la aproximación a Washington, el Gobierno dejó entrever ayer que ve como una posibilidad factible el uso de la fuerza para poner fin al gobierno de Nicolás Maduro y la crisis social, política y humanitaria que atraviesa Venezuela.

El canciller Jorge Faurie presidió este martes en el Palacio San Martín la decimoquinta reunión del Grupo de Lima, un foro ad hoc patrocinado por los Estados Unidos para ejercer presión política internacional sobre Caracas y favorecer las pretensiones del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, quien se autoproclamó presidente interino exactamente hace seis meses. Al término de las deliberaciones, encaró una conferencia de prensa en la que precisó que la mancomunidad de países busca una salida pacífica al conflicto, pero no descarta de momento evaluar una intervención militar si acaso Guaidó la solicita.

Ayer, la Asamblea Nacional de Venezuela, controlada por la oposición, aprobó por unanimidad la reincorporación de ese país al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), establecido en 1947 como un pacto de defensa que permite invocar la asistencia militar de los países firmantes -entre ellos, la Argentina y los Estados Unidos- en caso de agresión externa.

En nombre de los ministros presentes, Faurie dijo que la posibilidad de avalar una acción militar, de ser reclamada por el presidente encargado, será abordada en una nueva reunión. Reiteró que el Grupo de Lima “está comprometido con alcanzar una solución por la vía pacífica”, pero recalcó: “Siempre el uso de la fuerza será un recurso que quedará para el momento que correspondiera”.

El sigiloso movimiento de la posición del Gobierno coincide con la revelación del encargado de Latinoamérica en la Casa Blanca, Mauricio Claver-Carone, sobre una comunicación que la Casa Blanca hizo llegar a Venezuela para indicarle a Maduro que tiene un “corto plazo para dejar el poder”, “mucho más corto que fin de año”, o de lo contrario “deberá enfrentarse a la Justicia internacional y de los Estados Unidos”.

Con la presencia de ministros de Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Paraguay y Perú, observadores de Ecuador y El Salvador, y la representante diplomática de Guaidó ante el gobierno de Macri, el Grupo de Lima también renovó su denuncia a lo que definió como un “régimen ilegítimo” y una “dictadura”, y demandó que la comunidad internacional afronte un debate sobre la violación de los derechos humanos en dicho país. Sin mencionarlo, los firmantes reclaman a Rusia, China e Irán que retiren agentes militares, de seguridad y de inteligencia.

En clave política, el Gobierno argentino también apoyó la necesidad de promover investigaciones sobre el apoyo que brindado a Maduro por gobiernos y agrupaciones políticas de la región. A la vez, rechazó la inminente XXV cumbre del Foro de São Paulo, un espacio de concertación de fuerzas políticas de centroizquierda que esta semana sesionan en Caracas y pretenden contrarrestar las denuncias del reciente informe de la Alta Comisión para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre la vulneración de garantías fundamentales en ese país.

El Cronista


Grupo de Lima: El uso de la fuerza en Venezuela será cuando se requiera

Los países del Grupo de Lima acordaron este martes investigar a los funcionarios del régimen de Maduro que estén involucrados en hechos irregulares de narcotráfico y violación de derechos humanos.

“Condenamos el accionar de los grupos terroristas en la región; es objeto de seguimiento por todos los países, además de la vinculación del régimen con estos grupos”, dijo el grupo.

Las naciones que integran el Grupo de Lima respaldaron a Juan Guaidó, presidente interino de la República, y también le reafirmaron su apoyo.

“Hemos renovado nuestro pleno apoya a las acciones del presidente encargado Juan Guaidó para recobrar la democracia y hemos acordado promover una instancia de seguimiento en Venezuela”.

El organismo también pidió que el informe de Michelle Bachelet, alta comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, sea remitido a la Corte Penal Internacional.

Resaltaron que continuarán impulsando un cambio pacifico en Venezuela y que esperan que se realicen elecciones en el país. Informaron que el próximo encuentro se realizará en Brasil.

“Apoyamos los esfuerzos de Juan Guaidó en realizar elecciones libres y con observación internacional”.

El Nacional


El Grupo de Lima volvió a la carga contra Maduro

Con la mirada puesta únicamente en Venezuela y el alineamiento con la política exterior de los Estados Unidos, el Grupo de Lima se reunió en Buenos Aires y reafirmó su respaldo al autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela, Juan Guaidó. Además, reclamó “el cese de la usurpación del poder por parte del régimen ilegítimo y dictatorial de Nicolás Maduro” y decidió remitir a la Corte Penal Internacional (CPI) el informe sobre la situación de los derechos humanos elaborado por la Organización de la Naciones Unidas. El documento incluyó el pedido del enviado de Guaidó, Julio Borges, de “investigar a funcionarios y testaferros” de Maduro y sus “vínculos con la corrupción, el narcotráfico y el amparo a organizaciones terroristas”. El Grupo de Lima desestimó por ahora respaldar la decisión del Parlamento venezolano -encolumnado con Guaidó- de reincorporar a ese país al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que habilita la intervención militar de los países de la región (incluidos los Estados Unidos) en Venezuela.

Los cancilleres de los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Paraguay, Perú y Venezuela (representada por Guaidó) se encontraron en el Palacio San Martín y aprobaron la “declaración de la XV reunión del Grupo de Lima”. Allí sostuvieron que los países miembros trabajan en “la búsqueda de soluciones a la crisis política e institucional que atraviesa Venezuela”.

En quince puntos, el Grupo Lima se encolumnó con las propuestas de Guaidó y la política exterior de Donald Trump contra el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, que encabeza Maduro. El respaldo al “presidente encargado” autoproclamado hace seis meses destacó “su indoblegable liderazgo en la lucha por recuperar la democracia a través de la celebración de elecciones libres, justas y transparentes”. Además, denunció “las violaciones a los derechos humanos” del gobierno bolivariano, en base al informe elaborado por la Alta Comisionada de las Naciones Unidas en la materia, la ex presidenta chilena Michel Bachelet. Ese mismo informe ahora el Grupo Lima se lo envía a la fiscal de la CPI.

En su orden de prioridades, el Grupo Lima proclama en el punto 12 de la declaración su “preocupación por el agravamiento del éxodo migratorio venezolano, que tiene matices trágicos por la expulsión forzosa de personas”, y la propuesta de Guaidó para que los “los organismos internacionales y financieros” incrementen su ayuda económica a los “países de acogida”. Pero renglón seguido manifiesta su rechazo a los foros y movimientos -como el Foro de São Paulo- “que pretenden actuar en defensa del régimen dictatorial ilegítimo de Nicolás Maduro”.

El encuentro del Foro de São Paulo, que se iniciará este jueves y se extenderá hasta el 28 de julio en Caracas, tendrá como eje el tratamiento de “las medidas coercitivas perpetradas contra Venezuela por el gobierno de Estados Unidos”. “El imperialismo está desatado, no solo contra Venezuela sino contra cualquier pueblo o nación que le lleve la contraria. Todos se arrodillan ante Estados Unidos y quien no lo hace sufre las consecuencias”, denunció el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, Diosdado Cabello, en vísperas del encuentro.

Página 12


Jorge Faurie advirtió que la “dictadura” de Venezuela “amenaza la paz” en Buenos Aires

El canciller argentino Jorge Faurie advirtió este martes ante el resto de los representantes del Grupo de Lima que la “dictadura” de Venezuela “amenaza la paz, la seguridad regional y también compromete la seguridad internacional”.

“Tenemos que hacer un gran esfuerzo para lograr que el restablecimiento del orden democrático en Venezuela se alcance a través de la convocatoria a elecciones”, sostuvo Faurie, quien presidió la reunión en Buenos Aires junto a su par peruano, Néstor Polizio.

En el Palacio San Martín se dieron cita 16 representantes de la región y otros de la Unión Europea. El diagnóstico que trazó Faurie de la situación en Venezuela fue trágico: “Hay enorme cantidad de presos políticos y mucha gente está siendo torturada. Hay gente que está pagando con sangre la vida en Venezuela”, señaló.

“Venezuela vive una dictadura”, enfatizó. Tanto Faurie como su par peruano destacaron el drama de los inmigrantes. “Más de 4 millones de personas han salido del país”, dijeron. El Grupo se reunió tras el duro informe que Michelle Bachelet, representante de la ONU, dio sobre la situación en ese país.

En Argentina, el tema Venezuela se metió en la discusión política y de campaña. A un mes de las elecciones, el Gobierno abrió un registro para que los inmigrantes venezolanos denuncien violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno de Nicolás Maduro.

Mauricio Macri tuvo desde el principio de su gestión una postura muy dura contra el gobierno venezolano y promovió incluso la aplicación de la “carta democrática” ante la OEA para promover un cambio en ese país.

El Grupo de Lima pidió este martes que se hagan esfuerzos para alcanzar una salida democrática. Durante la reunión, el canciller argentino se comunicó con el presidente “encargado” de Venezuela, Juan Guaidó, reconocido por más de 50 países, incluyendo a Estados Unidos.

Según un comunicado de Cancillería, Guaidó “todo el esfuerzo que los países del Grupo de Lima están realizando también para albergar a los venezolanos” que se van de su país”.

Perfil


VOLVER