Arnaldo Medina: “Necesitamos políticas compensatorias, de equidad y de justicia social”

Por Denise Godoy, de la redacción de NODAL

Arnaldo Medina es el actual vicerrector de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ), una de las nueve universidades públicas creadas durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández (2003-015). En el período de 2007-2016 se desempeñó como director del Hospital de Alta Complejidad Néstor Kirchner, creado en 2008 en el distrito de Florencio Varela de la provincia de Buenos Aires, Argentina. En entrevista exclusiva con NODAL reflexiona acerca de los desafíos que han tenido que enfrentar los sistemas de salud y educación producto de la falta de presupuesto en estos últimos tres años y medio de gobierno de Mauricio Macri.

– ¿Por qué nace la universidad en uno de los distritos más pobres de la provincia de Buenos Aires?

Esta universidad se encuentra en el marco de un conjunto de universidades que se crearon juntas con la idea de llevar la educación superior a territorios donde no habían llegado para quienes tienen dificultades de traslado y acceso. Este territorio, comprendido fundamentalmente por Florencio Varela, Quilmes, Berazategui y parte de Almirante Brown, está cerca de la ciudad de Buenos Aires y La Plata. De todos modos, para quienes toman la decisión  de cursar estudios superiores, sobre todo si trabajan o tienen otras actividades, se les hace dificultoso el acceso a la universidad. Esto quedó demostrado con los 24 mil quinientos alumnos y alumnas que tiene la universidad ya que en los primeros años hubo  una necesidad postergada en la educación superior. La edad de los estudiantes era mayor al comienzo, después fue disminuyendo. Por otro lado hay una cuestión de equidad. Este es un territorio donde hay mucha pobreza estructural. Si tomamos como indicadores básicos las necesidades insatisfechas, el municipio de Florencio Varela tiene un 17 por ciento, que es bastante superior al resto de los distritos de la provincia de Buenos Aires, que ronda entre el 10 y el 12 por ciento. Si vamos al presupuesto que maneja este municipio, medido por habitantes, en forma relativa, tiene 50 veces menos presupuesto que la ciudad de Buenos Aires por habitante. Es decir, quien vive en Florencio Varela  tiene menos presupuesto que aquel que reside en la ciudad de Buenos Aires.

– ¿Qué tan importante fue para la comunidad la creación de un centro de salud interzonal como lo es el Hospital Néstor Kirchner?

Podemos situarlo en un orden similar al de la universidad. El hospital fue anterior, se creó en el 2008 y cubre un vacío de alta complejidad en toda la región sur de la provincia de Buenos Aires, sobre todo en los distritos más cercanos, con una población aproximada de 2 millones de personas. Antes de la creación del hospital, en los hospitales de base, que se conocen como hospitales zonales o locales, las derivaciones demoraban muchísimo en salir hacía Buenos Aires o La Plata. En el camino quedaba gente. Es decir, había una enorme dificultad para trasladarse. Este hospital cubrió ese vacío con una gran inversión pública y un esfuerzo importante en dotarlo de una organización robusta que de hecho lo convirtió en un hospital modelo. Si tomamos en cuenta algunos rankings internacionales, está ubicado en los primeros lugares de los hospitales públicos y de hospitales públicos universitarios.

 ¿Qué cambió para la universidad  y para el hospital en estos últimos tres años y medio de gobierno de Mauricio Macri?

Lo primero a considerar es que no hubo crecimiento. Es decir, la universidad creció en matrícula pero no en los recursos que acompañaran dicho crecimiento. Incluso hubo un retroceso. Toda universidad nueva necesita acompañamiento de obras y muchas obras previstas quedaron inconclusas. Esas obras se pararon y tampoco hubo nuevos ofrecimientos de obras para esta universidad. En el hospital pasó lo mismo, no creció. Tenía obras previstas, tenía el presupuesto asignado y fue utilizado para otra cosa pero no para las obras que necesitaba. Es un hospital que hoy tiene 160 camas y lo aconsejable es que tuviera entre 400 y 500. Es un hospital que necesita crecer y tiene una estructura preparada para hacerlo. Después, como el resto del sistema universitario, del sistema sanitario y de la economía argentina, llegaron las políticas de ajuste  en los salarios y en los presupuestos en general. En el hospital se ve resentida la atención por el ajuste en los salarios de sus  trabajadores. Hoy en día los profesionales del Hospital Néstor  Kirchner han perdido el poder adquisitivo y ganan mucho menos que en otros hospitales importantes e incluso ganan menos que en el resto de los hospitales de la provincia de Buenos Aires. Aparte de la pérdida de salario de la economía en general, selectivamente este hospital fue ajustado. La universidad, en cuanto a los trabajadores, tuvo el ajuste que tuvieron todos los docentes y no docentes en las universidades públicas nacionales. Tenemos 300 por ciento menos de no docentes y un 70 por ciento menos de docentes en función de la cantidad de alumnos que el promedio de las universidades nacionales. Es decir, que a la UNAJ la podríamos identificar como una universidad postergada dentro de un sistema universitario que está sufriendo las consecuencias del ajuste.

– ¿Qué vínculo existe entre la universidad, el hospital y la comunidad del distrito de Florencio Varela? ¿En qué consiste el programa “Universidad en los Barrios”?

En la universidad se respira la comunidad. Tiene un formato y un plan institucional que justifica la universidad en la medida en que se vincule con la comunidad. Estas universidades nuevas tienen el mandato de innovar. Hay innovaciones educativas pero también hay profundas innovaciones en la forma de vincularse. En ese sentido, es moneda corriente en la universidad el vínculo con organizaciones comunitarias y sociales, con los municipios, con entidades intermedias, con las empresas, con el sistema educativo y con el sistema de salud. Esto se ve en actividades que vinculan a la universidad con la comunidad, lo que en otras universidades nacionales es conocido como extensión universitaria. Es común que muchas actividades educativas se realicen en el territorio con los alumnos recorriendo los barrios y vinculándose con organizaciones.

El programa “Universidad en los Barrios” es una de estas expresiones. Se trata de una salida conjunta de los institutos de la universidad –entre ellos el Centro de Política y Territorio-, docentes, estudiantes y no docentes que se articulan con el municipio de Florencio Varela y otras entidades, donde se realizan visitas al barrio acompañados de productores rurales que realizan ferias. En los barrios se despliega una serie de actividades que le dejan numerosos beneficios a la comunidad y que generan un vínculo con la universidad que es indisoluble.

– ¿Qué expectativas tiene en torno a las próximas elecciones? ¿Cree que puede haber un cambio?

La expectativa es que se modifique el rumbo en nuestro país y en la provincia de Buenos Aires. Un territorio como este necesita de políticas activas a nivel nacional y provincial. Es decir, no puede salir solo. Un territorio como Florencio Varela necesita políticas compensatorias, de equidad y de justicia social. Como es con esta universidad y como es el hospital Néstor Kirchner. A su vez necesita un apoyo particular en ayuda social y fundamentalmente para poner en marcha el aparato productivo a nivel local e insertar un modelo de desarrollo local en un modelo de desarrollo nacional y provincial. Si no hay políticas desde el Estado nacional y provincial, es muy difícil que esto se pueda lograr. En ese sentido, que no haya un gobierno que aplique políticas liberales y antipopulares y sí que haya un gobierno distinto, nacional y popular y esto lo expresa la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Fernández a nivel nacional.


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