Gobiernos y promesas – Por Nelva Reyes

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

El 1 de julio inicia su mandato el presidente electo Laurentino Cortizo y lo deja el presidente Juan Carlos Varela.

El presidente Varela se había comprometido con las/los trabajadores, gremios profesionales y técnicos, promotores de derechos humanos, defensa del medio ambiente, organizaciones sociales, cívicas y ciudadanos, por medio de su firma, a que, de ganar las elecciones, ejecutaría y cumpliría los 25 puntos establecidos en el acuerdo – compromiso con el Frente Nacional por la Defensa de la Democracia.

Desde luego, las mismas no se cumplieron, por ejemplo: ‘Agua Potable 24/7 sin privatizar ni tercerizar el Idaan y los acueductos rurales. Revisar, cancelar y revertir las concesiones que afectan el medio ambiente, tales como minería a cielo abierto, explotación hídrica, así como detener la destrucción de los humedales y otras actividades depredadoras del medio ambiente. Además de exigir a aquellas concesiones que estén operando, que lo hagan dentro de las normas internacionales estrictas, so pena de la pérdida de la concesión’. ‘Dotar al sector salud de los recursos suficientes y los sistemas eficientes para brindar servicios de alta calidad y calidez’ El punto 24 señalaba: ‘Nos comprometemos a convocar prioritariamente una Asamblea Constituyente para que redacte un Nuevo Pacto Social’. Hemos indicado algunos de los puntos establecidos en el Acuerdo – Compromiso con que se comprometió el hoy expresidente Varela, los cuales no se cumplieron, además de otros no menos importantes. El expresidente Varela solo miró hacia el sector empresarial no así hacia los sectores sindicales, gremiales y sociales de este país.

Pareciera que la tónica del nuevo presidente es la misma del expresidente Varela, no se reunió ni asistió al Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO), tampoco se hizo presente el 22 de marzo en el conversatorio donde la Central General Autónoma de Trabajadores de Panamá (CGTP) presentó 25 medidas urgentes para la justicia social y la profundización de la democracia en Panamá, tampoco asistió al foro de los gremios magisteriales, agrupados en la Unión Nacional de Educadores de Panamá (UNEP).

Hoy, nos quieren vender una situación crítica de la economía nacional, nunca hubo expresiones de ajustes salariales y mejoras en las condiciones laborales, cuando se dio crecimiento en la economía nacional para beneficio de la población.

Ahora se requiere que los 679 mil trabajadores de la economía informal cuenten con un trabajo digno que les garantice su seguridad social, salario y prestaciones a las cuales todos los trabajadores tienen derecho. Se requiere un aumento general de salarios, estabilidad laboral para todos los trabajadores del sector público, y prohibición de la tercerización laboral y combatir frontalmente la informalidad, de igual manera el derecho que tienen las y los trabajadores a organizarse sin cortapisa, como lo son los contratos tras contratos negándoles de esta forma el derecho a organizarse sindicalmente, caso particular de las mujeres y hombres que laboran en el comercio, en el sector bancario entre otros.

Hay que impulsar una reforma agraria y un nuevo régimen de tenencia de la tierra que acabe con los latifundios y favorezca a los pequeños y medianos propietarios. De igual manera, establecer un verdadero sistema de regulación de precios a los productos de la canasta básica, que proteja al consumidor y a los productores, controlando el margen de ganancia de los intermediarios.

Por un reordenamiento del sector salud desde una perspectiva de salud pública, preventiva con acceso y cobertura universal, calidad, equidad y eficiencia. Además, en el caso de la Caja de Seguro Social, se requiere volver al Sistema Solidario.

A nivel de la Educación se necesita minimizar el porcentaje de las escuelas primarias multigrados, el 70 % de ellas son multigrados, de igual manera estas han sido llevadas a premedia y media y, como si esto fuese poco, a los sectores humildes de este país se les han llevado las escuelas telebásicas, las cuales cuentan con un profesor para 13 asignaturas. Nos preguntamos ¿dónde está la calidad de la educación? Hay discriminación hacia todos los estudiantes que tienen que asistir a un centro educativo multigrado que solo reciben los esenciales mínimos de lo mínimo. Pero también demandamos la eliminación de las escuelas y aulas ranchos.

El sector empresarial se ha aprovechado participando en las licitaciones del Meduca; se las ganan, ponen malos materiales, no cumplen en los tiempos de entrega, como ejemplo tenemos una serie de escuelas que tienen más de cuatro años de haber iniciado su construcción y aún no son entregadas.

En el plano de ambiente, planteamos la necesidad de establecer moratoria nacional a los proyectos de minería a cielo abierto e hidroeléctricas e implementación de política nacional ‘Panamá Verde’.

Aspiramos a un país donde el ser humano sea lo más importante, y no las empresas que vienen a esquilmar nuestros recursos y nuestras vidas.

(*) SECRETARIA GENERAL DE LA CENTRAL GENERAL AUTÓNOMA DE TRABAJADORES DE PANAMÁ (CGTP).

La Estrella de Panamá