Paraguay | Primer informe de gestión: Abdo culpa al clima por la economía y evita hablar de corrupción

Marito admitió falencias, culpó al clima y olvidó hablar de corrupción

El presidente Mario Abdo Benítez rindió cuentas de su primer año de gestión ante el Congreso. Olvidó temas centrales, como la corrupción que salpica a su Gobierno, y gran parte de su mensaje se desarrolló sobre las acciones que hará, pero a futuro.

De la mano de su nuevo aliado político Blas Llano, nuevo titular del Congreso, el mandatario cumplió con la disposición constitucional y expuso un extenso informe, que duró más de una hora.

Habló de que está apostando a la institucionalidad, pero eludió los hechos denunciados en el Instituto de Previsión Social, institución donde, según el mandatario, hará mucha inversión, pero no hizo mención al polémico caso de las licitaciones que salpica a su hermano, Benigno López, ministro de Hacienda.

La pobreza en el país, si subió o bajó, en un clima marcado por la crisis económica, tampoco figuró en el informe del mandatario, que fue escuchado por un amplio auditorio, atendiendo que casi todas las bancadas estuvieron presentes, además de invitados especiales.

Cerca de 1.679.000 habitantes de Paraguay se encontraban en situación de pobreza en 2018, lo que representa un 24,2% de la población total del país, de acuerdo con los últimos datos publicados por la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (Dgeec).

Otro punto que preocupa es la indefinición del Ejecutivo para resolver el hasta ahora frustrado proyecto Metrobús. Ya pagaron USD 23 millones a la empresa y no hay ninguna sanción. A grandes rasgos, Abdo mencionó el caso de Detave, en donde se había destapado la corrupción de sus autoridades en el contrabando. Dijo además que están trabajando para depurar la rosca en Aduanas.

Los problemas de inseguridad, que vive diariamente la gente que es asaltada en las calles por motochorros, o en sus casas y negocios; y la falta de resultados de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) en el combate al grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) fueron otros puntos que no formaron parte de la agenda presidencial, en su primer balance de gestión.

Una parte importante de su informe se centró en grandes anuncios de obras que se desarrollarán a futuro, como en el caso de mejoras en el sistema de salud, donde habrá una inversión de USD 250 millones. Defendió el proyecto de gobierno digital del Mitic, donde se realizó un préstamo de USD 130 millones para la interconexión de las instituciones públicas, pero que tiene denuncias por falta de transparencia.

Anunció obras de infraestructura, como la construcción del puente sobre el río Paraguay, pero en la zona de Chaco’i. También que hará en el sistema eléctrico una inversión por valor de USD 258 millones, mientras sigue la queja de la ciudadanía sobre los constantes cortes de energía y sobrefacturaciones.

CULPÓ AL CLIMA. En un intento de justificar el poco avance en materia de obras y la crítica situación económica que golpea a la población, Abdo admitió en su mensaje que tuvo que enfrentar un año especialmente difícil. Refirió que el cambio climático afectó la producción agropecuaria, la construcción y el comercio.

“Las inclemencias del tiempo golpearon a lo largo y a lo ancho del territorio nacional, afectando a miles de familias”, expresó.

Admitió que hay falencias en el sistema de salud, que hay déficit con la falta de insumos y medicamentos.

Recordó que al asumir se comprometió en aumentar la cobertura de salud preventiva. Sin embargo, continúa el clamor por falta de medicamentos y atención, y siguen muriendo por falta de terapia intensiva. “La falta de insumos y medicamentos sigue siendo un problema en nuestro país, lo reconocemos”, significó.

Habló además del equipo que conformará para renegociar el Tratado de Itaipú, y que estará coordinado por RREE.

Hemos tenido que enfrentar un año especialmente difícil. Las inclemencias del tiempo golpearon a lo largo y a lo ancho.

La falta de insumos y medicamentos (en los hospitales) sigue siendo un problema en nuestro país, lo reconocemos.

Este equipo estará coordinado por RREE y será el resultado de un amplio proceso participativo (renegociación). Mario Abdo Benítez, presidente de la República.

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Lágrimas, excusas y promesas en discurso presidencial en el Congreso

Fue la segunda vez que se recuerde que Mario Abdo Benítez llora en público. La primera, fue el 16 de agosto de 2006 en Brasilia, en el funeral del dictador Alfredo Stroessner, el jefe de toda la vida de su papá. En aquel entonces, Abdo Benítez estaba iniciándose en la vida política y no imaginaba seguramente que la suerte y la dinámica colorada lo pondrían en el Palacio de López.

Ayer, casi en el final de su discurso de una hora y quince minutos en el inicio de un nuevo período de sesiones del Congreso, Abdo Benítez volvió a quebrarse; esta vez, cuando hacía referencia a lo que definió como “la industria del secuestro” y el fallo de la CIDH contra los políticos de izquierda refugiados en Brasil, Juan Arrom y Anuncio Martí, que su gobierno considera un “hito histórico” de la diplomacia paraguaya.

“Maria Edith (Bordón) tu fortaleza nos ha inspirado a seguir esta lucha”, dijo entre lágrimas el jefe de Estado, interrumpiendo por unos segundos su alocución para enjugarse los ojos.

El lapsus surtió efecto (¿buscado?) y enseguida se hicieron oír los aplausos del pleno. Fue, por así decirlo, la “nota emotiva” de un informe de gestión que evitó cualquier referencia a dato alguno que pudiera empañar un listado de acciones gubernamentales desconectadas de la dramática realidad socio económica que vive el país, con pobres expectativas de crecimiento, precarización, desempleo, aumento de la pobreza y represión de las protestas sociales.

Abdo Benítez hizo como si estuviera todavía en el programa de su amigo Gemavi y se despachó con un relato pletórico de obras, inversiones y promesas de bienestar y desarrollo futuros.

Hendy la crisis

En materia económica se desmarcó de cualquier responsabilidad culpando de una crisis que se siente cada vez más en los bolsillos de las capas medias y bajas de la población a “la cuestión climática, la situación en Argentina y Brasil, la incertidumbre”.

“Formamos parte de una realidad internacional, el conflicto entre Estados Unidos y China repercutió en los precios de la soja y la carne; el clima hizo bajar la productividad de la soja, de 3,500 kilos a 1.200 kilos”, explicó.

Dijo que su gobierno ha “tomado medidas para minimizar estos efectos negativos, con una inversión global de 1.500 millones de dólares” para el desarrollo de infraestructura pública, apoyo a la producción y el comercio, protección social y transferencias para la agricultura familiar campesina.

Defendió en tal sentido la reforma tributaria recientemente aprobada en el Congreso, que popularmente se conoce como “impuestazo”, argumentando que “nos permitirá medir con mayor exactitud la capacidad contributiva de los distintos sectores de la sociedad”.

Aseguró que su gobierno está empeñado en mejorar la “calidad del gasto público”, con “propuestas a corto, mediano y largo plazo para hacer nuestro gasto más austero y eficiente”, aunque no detalló ninguna de ellas.

Educación y salud

En materia de educación, aseguró que su gobierno está llevando a cabo una “verdadera transformación educativa”.

Destacó la extensión de la jornada escolar para 30.500 estudiantes, la entrega del “100 por ciento de los kits escolares”, y la instalación de aulas prefabricadas en 100 escuelas del país para mitigar “el atraso en infraestructura”.

En lo que hace a Salud, hizo un recuento similar. Reconoció tangencialmente carencias en materia de insumos y medicamentos, pero afirmó que están trabajando en “la incorporación de tecnología para garantizar stock y que los medicamentos lleguen a la gente”.

Aseguró que a fines de 2019 habrá 100 USF en funcionamiento y 94 camas más de Terapia Intensiva en todo el país. “No descansaremos para ir cumpliendo con estas deudas estructurales que tenemos”, prometió.

En la nube

Abdo Benítez le dedicó buena parte de su alocución a la “creación de la red nacional de fibra óptica”, proyecto en que “estamos trabajando para desarrollar una internet de alta velocidad que acorte la brecha digital que tenemos”. “Queremos conectar a los no conectados”, afirmó.

Dijo que disponen de un presupuesto de 130 millones de dólares del BID para “este plan de gobierno digital”.

La descripción sonó a ciencia ficción. Habló de “cables submarinos en el (Océano) Pacífico para conectar con Bolivia y Perú”, y un “tendido de fibra óptica bajo el río Paraguay hasta Las Toninas, en Argentina”.

Logros y anuncios

En materia de logros, mencionó la “lucha frontal” contra el narcotráfico y el crimen organizado, citando los operativos Berilo y Polaris; y el operativo Brillante, llevado a cabo en el Detave, como parte de sus acciones contra la corrupción en el Estado.

Habló de los nuevos puentes acordados con Brasil, y de la nueva ruta Transchaco, que harán que “Paraguay pase de ser un país sin litoral, a ser un conector de dos océanos”.

Anunció la duplicación de las rutas 3 y 7, el inicio de las obras del puente Asunción– Chaco´í en 2020, la modernización del aeropuerto Silvio Pettirossi con 188 millones de dólares de fondos propios de la Dinac, y una inversión de 1.400 millones de dólares en el sistema eléctrico nacional de aquí al final de su mandato.

Sobre el cierre, y después de secarse las lágrimas por los secuestros, el presidente afirmó que desea que lo recuerden “por haber estimulado el cambio de nuestra cultura política”.

Tiempo Central


Primer informe de gestión de Mario Abdo Benítez como presidente de Paraguay