Paraguay | Primeros apuntes sobre el enigmático acuerdo UE-MERCOSUR – Por Carlos Verón De Astrada

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Por Carlos Verón De Astrada(*), especial para NODAL

El anuncio hecho con mucho ruido por parte principalmente del gobierno actual de la Argentina respecto al llamado “Acuerdo de Asociación Estratégica” entre la Unión Europea y el MERCOSUR, rubricado por los negociadores, y que se presenta con lineamientos generales, requiere por parte de nuestro país un estudio y posición, a pesar de la etapa aun primigenia en la que se encuentra para su aplicación. Cabe aclarar por lo que se sabe hasta ahora, que en realidad lo que ocurrió es un acuerdo político de los bloques para acordar, valga la expresión. Pero el camino para su posible ejecución –como se dijo- es aun largo, que para el efecto culminaría con las ratificaciones (o no) de los Poderes Legislativos de los dos bloques. Para eso pasarán varios años y no sabemos ni desde este bloque ni desde el otro, qué destinos políticos se vivirán. Por dar un ejemplo, ya en octubre de este año habrá renovación de miembros del legislativo argentino, Pero si bien es cierto que el proceso es aun largo, bien cabe avanzar en el tratamiento, y ver si en qué puede incidir la oposición en las correcciones, agregados o rechazos que pueda hacer desde el punto de vista de los intereses nacionales..

Desde esos presupuestos, a pesar de que hasta ahora el gobierno nacional no dio conocer a la ciudadanía absolutamente ninguna información, es necesaria una lectura lo más seria posible de los primeros borradores con los que se cuenta de este oscuro y misterioso acuerdo EU-MERCOSUR, y los datos que vayan apareciendo si el proceso evoluciona, desde la perspectiva de nuestra realidad, Realidad que tiene sus singularidades respecto al resto del bloque MERCOSUR. Porque bien vale apuntar que al interior del bloque MERCOSUR, hay realidades muy diferenciadas y desde esas diferencias, marcadas asimetrías.

Tiene muy pocas posibilidades de constituirse en bloque alternativo regional, un proyecto que no supera las asimetrías entre sus Estados componentes.

El MERCOSUR está compuesto por los dos más grandes Estados de Sudamérica y dos pequeños (Uruguay y Paraguay) países de bastante menor desarrollo relativo. Esos dos grandes países (Argentina y Brasil) tienen un desarrollo industrial bastante superior a los dos pequeños que a primera vista, podrían verse afectados por las liberaciones arancelarias.

A la hora de analizar el acuerdo desde la perspectiva de Paraguay, hay que tener en cuenta que es el país más pobre y menos industrializado del MERCOSUR. Significa que es un país de producción predominantemente primaria. Esto se refleja en los principales rubros de exportación en el presente, que son soja y derivados y carne vacuna y otros menores. El único país europeo que importa de Paraguay es Italia, de donde importa USS 86,6 millones, y a donde exporta USS 152,06 millones, siendo éste el de menor peso con relación a los otros países receptores de nuestros productos. Sin embargo, de acuerdo , la UE en su conjunto es el segundo destino comercial del Mercosur en general y de Uruguay en particular (fue en 2018 y 2017 el segundo destino de las exportaciones uruguayas, por montos en torno a los 1.500 millones de dólares, siendo los principales productos la celulosa (49%), la carne bovina (22%) y la madera y subproductos 7%.

Está visto que la preocupación primera en la región del MERCOSUR está dada en el sector industrial de Argentina y Brasil. Principalmente Argentina porque un comprador importante de productos industriales argentino es Brasil. Pero en esos países los sectores que parecen más entusiasmados son los de producción primaria (que es el caso de Paraguay).

Cabe recalcar que el proceso de acuerdo está recién en el primer paso, paso que precede a un proceso que todavía corresponde recorrer. El texto acordado entre los bloques debe ser revisado legalmente y luego firmado por los órganos que dirigen el Mercosur y la UE, y remitido para su ratificación a los parlamentos de los 32 países que integran ambos bloques. O sea, aún falta un largo camino de años para que sea un acuerdo ejecutable. Por otro lado de acuerdo a los borradores trascendidos, el proceso de desgravación arancelaria sería gradual hasta un plazo de 10 años.

Los rubros de desgravación que resaltan son bienes de consumo en general y maquinarias . Por ejemplo automóviles (35%), piezas de autos (14 a 18%) , Equipos industriales (14 a 20%). Respecto a este último rubro no se conoce la especificación, pero se supone que si vienen “equipos industriales”, o sea bienes de capital, tendremos que saber cómo se utilizan. Esto podría implicar transferencia de tecnología. Curiosamente en el capítulo de “metales raros”, aparece “cueros”, un producto tradicional en nuestro país que podría resultar atractivo para el sector.

En la parte de servicios públicos, las empresas europeas podrán participar de licitaciones o concursos en igualdad de condiciones que las empresas locales para la construcción de obras de infraestructura. El arreglo de disputas contempla aun en términos muy generales, la necesidad de organismos paritarios de los bloques, pero sin dar más detalles.

Y finalmente (por ahora), nada impide ni interfiere (sobre todo en esta etapa del proceso) el intercambio y proyectos en curso de los demás países del MERCOSUR con la República Popular China, que bien se puede esperar, se intensificarán con este proceso de acuerdo UE-MERCOSUR. Proyectos a los cuales aún nuestro país no puede adscribirse porque no tiene relaciones diplomáticas con la potencia asiática, pero que tarde o temprano por imperio del reordenamiento del orden mundial, tendrá que hacerlo.

(*) Analista internacional y miembro de la secretaría de relaciones internacionales del Frente Guasú