Venezuela: Gobierno y oposición buscan un acuerdo, que EEUU no parece apoyar – Por Victoria Korn

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Por Victoria Korn*

En el contexto de la tercera ronda de negociaciones que se prepara entre el gobierno bolivariano y sectores de la oposición en la caribeña Barbados, ambas partes acordaron la instalación de una mesa de trabajo permanente para alcanzar una solución a la crisis en Venezuela.

El gobierno y sectores de la oposición venezolana acordaron establecer una mesa de trabajo permanente para intentar resolver la situación política, tras concluir una ronda de diálogo en Barbados e iniciarse de inmediato las consultas internas para poder avanzar en la negociación. Lo que llama la atención es el silencio de EEUU sobre estos avances.

Las respuestas que el gobierno que Maduro dirigió a Bachelet calificó el informe como un “peligroso eslabón para la intervención” en Venezuela y acusó a la diplomática de no haber escuchado a los venezolanos durante su visita al país.

El sábado 13, miles de chavistas caminaron bajo una lluvia intermitente, vestidos con prendas rojas y banderas venezolanas, para protestar contra el informe sobre la situación venezolana, difundido el 5 de julio por Michelle Bachelet, comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. “Bachelet, di la verdad”, fue la consigna que corearon los asistentes, mientras otros mostraron carteles con las frases “Bachelet miente y se vende” o “Venezuela es pueblo de paz”.

Diálogo

El gobierno de Noruega, que auspicia las conversaciones, señaló que “como parte de este proceso, se ha instalado una mesa que trabajará de manera continua y expedita, con el fin de llegar a una solución acordada y en el marco de las posibilidades que ofrece la Constitución” venezolana. No hay fecha prevista para un nuevo encuentro, ya que, por ahora, la labor se centrará en mesa de trabajo sectoriales.

La ministra noruega del exterior, Ine Eriksen Søreide, instó a las partes a tomar la “máxima precaución en sus comentarios y declaraciones respecto al proceso”. Fue una “intensa jornada de trabajo con los seis puntos de trabajo”, informó el presidente Nicolás Maduro, quien instó a la oposición a no dejarse engañar sobre la agenda del diálogo, ya que entre los sectores adversos a su gobierno hay grandes contradicciones.

En respuesta a este avance en el diálogo, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, afirmó que no se adelantarán las elecciones presidenciales, previstas para 2024, con lo que desmintió una versión manipuladora del diario El Nacional que afirmaba que las próximas elecciones presidenciales serían entre febrero y abril del próximo año, como salida elegante al cuestionado presidente Maduro.

“Los flecos que faltan por cortar están referidos a la conformación del Consejo Nacional Electoral, que se renovará completamente”, añadió el diario. “Ya se sentaron los cuatro líderes de los principales partidos políticos de la oposición y están de acuerdo en que sea Guaidó el que se presente como candidato”.

Un intento para levantar la devaluada figura del autoproclamado presidente interino Juan Guaidó, que pretendió presionar la reunión de Barbados con “masivas” manifestaciones, que obviamente no se produjeron. Guidó insistió en que la oposición trabajará en todos los tableros, que incluyen la iniciativa de Oslo y el retorno de Venezuela al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, para lograr una pronta salida (¿militar?) a la crisis.

Cabe recordar que entre 2016 y 2018 ambas partes participaron en algunas iniciativas de diálogo, con el apoyo de varios países, expresidentes y el Vaticano, que no llegaron a ningún acuerdo y terminaron por profundizar los enfrentamientos entre las partes, desde que a punto de firmarse un acuerdo en República Dominicana, los representantes de la oposición se abstuvieron de hacerlo por orden expresa de Washington.

El gobierno estadounidense continúa con sus planes: La embajada virtual en Venezuela aseguró que su misión es conseguir un “cambio positivo” en el país con la salida del presidente constitucional Nicolás Maduro. También indicó que las sanciones “no tienen que ser permanentes”, sino que pueden ajustarse “para aquellos que tomen medidas concretas y significativas para restablecer el orden democrático y constitucional”.

A través de la cuenta en Twitter, @usembassyve, el ente diplomático sirve como órgano de propaganda del autoproclamado Guaidó, mostrando lo que sería su “plan de gobierno” de asumir la Presidencia. Se trata de una cuenta oficial del Departamento de Estado de EEUU, que es administrada desde Washington, según se informa en el perfil del usuario.

Mientras, EEUU sigue con su escalada de sanciones: el Departamento del Tesoro sancionó ayer a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) de Venezuela tras la muerte, por aparentes torturas, del militar Rafael Acosta mientras se encontraba detenido en ese centro por conspirar contra Maduro.

La sanción implica el bloqueo de todos los bienes y activos que la Dgcim tenga directa o indirectamente bajo jurisdicción de Estados Unidos, así como la prohibición de toda transacción legal que involucre a individuos y entidades estadunidenses.

Acercamientos

Delegados del gobierno constitucional de Nicolás Maduro y del sector opositor que lidera el autoproclamado presidente interino Juan Guaidó se reunieron en Barbados desde el lunes pasado, dando continuidad a acercamientos iniciados en mayo en Oslo.

El delegado del gobierno en los diálogos con la oposición en Barbados, Héctor Rodríguez, dijo que tras los primeros encuentros “hemos escuchado las aspiraciones y solicitudes que han hecho las diferentes oposiciones venezolanas” en torno a un posible acuerdo. “Hemos instalado las mesas en forma permanente y se acordó la voluntad de trabajar juntos por la paz del país”, añadió Rodríguez, sin agregar más detalles.

“Este no será un camino sencillo”, dijo Rodríguez, joven gobernador del estado Miranda. Pero, como representante del gobierno, dijo estar convencido la posibilidad de que las partes se lleguen a un acuerdo de paz “para que nos reconozcamos mutuamente. Hay la voluntad para trabajar (…) Buscamos un acuerdo de convivencia”.

“Los venezolanos necesitamos respuestas y resultados. Nuestra delegación hará consultas para avanzar y poner fin al sufrimiento de los venezolanos”, tuiteó el diputado opositor Stalin González.

Las delegaciones participantes fueron las mismas que participaron del diálogo en Oslo el mes de mayo: en representación del Gobierno, los ministros de Comunicación (Jorge Rodríguez) y Relaciones Exteriores (Jorge Arreaza), y el gobernador del estado Miranda, Héctor Rodríguez.

Por la oposición, el diputado Stalin González, el exalcalde del municipio Baruta Gerardo Blyde, el exministro de Transporte y Comunicaciones (1992) Fernando Martínez Mottola y el exrector del Consejo Nacional Electoral, Vicente Díaz.

Mientras, se concretó la visita a Caracas del uruguayo-español Enrique Iglesias en representación de la Unión Europea y el Grupo de Contacto Internacional, quien se reunió con Maduro y con Guaidó (por separado), aunque se desconoce la agenda de alguien visto como defensor de los intereses de las empresas trasnacionales europeas.

Barbados será nuevamente la sede de la próxima reunión, en busca de una solución a la crisis. Pero de estas conversaciones no participa Estados Unidos, aunque su representación suelen ejercerla los delegados de la oposición venezolana, guionados y financiados por Washington.

*Periodista venezolana, asociada al Centro latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)


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