La oposición paraguaya denuncia un “pacto de impunidad” tras el rechazo del juicio político a Abdo

En Contexto
Una inesperada crisis institucional se desató en Paraguay tras conocerse un polémico y secreto acuerdo con Brasil sobre la represa hidroeléctrica binacional de Itaipú. El escándalo ya les costó la cabeza a varios funcionarios de alto nivel y generó protestas cotidianas que exigen el juicio político al presidente Mario Abdo Benítez y al vicepresidente Hugo Velázquez, hasta ahora frenado por el pacto sellado con el otro sector del Partido Colorado que encabeza el expresidente Horacio Cartes.

Blanqueo al Gobierno traerá inestabilidad, advierte Efraín Alegre

El presidente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Efraín Alegre cuestionó el pacto “de impunidad” de parte de los colorados para salvar del juicio político tanto al presidente Mario Abdo Benítez como al vicepresidente, Hugo Velázquez. Dijo que a este “Gobierno débil y sin respaldo ciudadano” solo le sobra recostarse en los 43 legisladores. Envió sus felicitaciones a los diputados que votaron por el juicio político y forman parte de su partido.

“Haber blanqueado a Mario Abdo Benítez traerá más inestabilidad, porque es un Gobierno débil sin respaldo ciudadano”, expresó.

Dijo que el “pacto de impunidad” se da sin ninguna convicción y solo por el temor de ir a unas elecciones donde los sondeos marcan que el Partido Colorado caerá.

A renglón seguido apuntó que pese a que el juicio político quedó sin efecto, ni Abdo Benítez ni Velázquez están habilitados a negociar los intereses nacionales en Itaipú. “Ni Abdo ni Velázquez están habilitados a negociar lo que nos corresponde. Por eso seguimos alertas y movilizados”, señaló.

VICTORIA PÍRRICA. Para Alegre, haberse salvado del juicio a Mario Abdo solo le dará tranquilidad momentánea. “Le da tranquilidad en el Congreso pero no tiene el respaldo de la ciudadanía, sino una fuerte repulsa”, significó.

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Comunicado del Frente Guasú

📣 En múltiples rincones del país, se realizaron hoy movilizaciones espontáneas para rechazar el pacto de impunidad y entreguismo entre Abdo Benitez y Horacio Cartes, que consiguió por el momento frenar el juicio político, pero que no detiene la indignación mayoritaria de todo un pueblo, que sigue insistiendo en que este gobierno tiene que irse. 🇵🇾

✅ En estos puntos de concentración compatriotas manifestaron su rechazo a este gobierno entreguista incapaz de seguir conduciendo este país, y cuya continuidad solo significa la extensión de una situación de ingobernabilidad.

✅ Referentes y legisladores del Frente Guasu, llamaron a sostener y reforzar las instancias de organización y articulación entre los distintos sectores en todo el país, para garantizar la defensa de nuestros derechos sobre Itaipú, como también para enfrentar el desgobierno. Agregaron que la única garantía para defender los intereses de todos las y los paraguayos se sostiene sobre la capacidad de unidad y movilización permanente de todos los sectores patrióticos y democráticos.

Frente Guasú


Cartistas salvan por ahora al Presidente y al Vicepresidente

La aplanadora colorada integrada por 43 diputados resolvió en la sesión extraordinaria de ayer archivar el pedido de juicio político al presidente Mario Abdo Benítez, al vicepresidente Hugo Velázquez y al ministro de Hacienda, Benigno López, acusados de mal desempeño en sus funciones.

Las posiciones durante el debate estuvieron claramente definidas entre los colorados, que hacían una férrea defensa al Gobierno, y la oposición, que planteó la acusación por mal desempeño de funciones y la comisión de hechos punibles.

Por 43 votos a favor y 36 en contra y un solitario Tito Ibarrola (Hagamos) que votó en blanco, fue archivado el planteamiento de juicio político. El cartismo rechazó la acusación pese a la promesa de aguardar los informes de la comisión que investiga el acta secreta y de la Fiscalía.

Los colorados en sus alocuciones llenaron de elogios al Gobierno y resaltaron que el daño estaba reparado con la anulación del acta entreguista de Itaipú. Responsabilizaron de la crisis institucional al ahora extitular de la ANDE Pedro Ferreira, quien fue el que denunció el acta secreta y la influencia que ejerció el Vicepresidente para favorecer a la empresa Léros, vinculada a la familia del presidente brasileño, Jair Bolsonaro. También acusaron a los partidos de la oposición, sectores que presentaron el pedido de juicio.

El diputado Basilio “Bachi” Núñez (ANR, cartista) afirmó que no permitirán que ninguno entre por la ventana al gobierno, en alusión al titular del Senado, Blas Llano (PLRA), y cuestionó que en el Senado estén tres senadores mau, en referencia a Rodolfo Friedmann (ANR, Añetete), Mirtha Gusinky (ANR, independiente) y Abel González (PLRA, llanista).

La diputada Celeste Amarilla (PLRA) trató de inexperto y chiquilín al Presidente porque no sabe manejar el timón del país. Asimismo, afirmó que es una farsa que Abdo Benítez no sea juzgado. Añadió que espera que el Partido Colorado no cargue sobre sus hombros un marzo paraguayo cuando se juzgue por segunda vez al gobierno.

El diputado Sebastián Villarejo (PPQ) lamentó que los países de la región hayan intervenido y resaltó que el Paraguay es soberano. Añadió que el Presidente no puede delegar funciones como el manejo de las relaciones internacionales y le pidió no depender de quienes acusó de violar la Constitución.

ABC


Abdo Benítez se compromete al diálogo tras salvarse de juicio político

El presidente de la República, Mario Abdo Benítez, aseguró que la crisis sobre Itaipú y la amenaza de un juicio político le dejaron una “gran enseñanza”. El mandatario se comprometió a buscar el diálogo y entendimiento, luego de que la Cámara de Diputados haya sepultado la intención de destituirlo.

Minutos después de que la Cámara de Diputados rechace el pedido de juicio político para el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, el vice Hugo Velázquez y el ministro de Hacienda, Benigno López, por el polémico acuerdo de Itaipú, el mandatario dio un mensaje conciliador en sus redes sociales.

“Estos días nos dejan una gran enseñanza! Vamos a aumentar nuestras fuerzas para seguir adelante por nuestro país! Con más trabajo, más diálogo y entendimiento entre todos los paraguayos!”, tuiteó Abdo Benítez.

El presidente apeló en reiteradas ocasiones que los diputados traten en la brevedad posible el pedido de juicio político para que esto dé estabilidad al país.

El juicio político quedó sepultado con 43 votos de los diputados colorados contra 36 de la oposición.

Igualmente el jefe del Ejecutivo deberá ceder a varias pretensiones de Honor Colorado, bloque de la ANR liderado por el ex mandatario, Horacio Cartes, con quien el Gobierno mantuvo distancia durante su primer año de gestión.

La participación en las negociaciones del ex presidente de la República, Horacio Cartes, fue clave a fin de que no haya votos para que Abdo Benítez, Velázquez y López sean destituidos.

Un mensaje triunfal en medio de la crisis

Mientras se trataba el juicio político en su contra, el vicepresidente Hugo Velázquez compartió a través de su cuenta de Twitter la prédica del conferencista Daniel Habif.

Hugo Velázquez es sindicado como el responsable de haber intermediado para que el Gobierno elimine del acta bilateral un punto que establecía la posibilidad de que el Paraguay venda excedentes de energía al Brasil, sin intermediarios.

El vicepresidente de la República, en todo momento, se desentendió de la crisis que recae sobre el Gobierno y fue el primero en tocar las puertas de Horacio Cartes para intentar que no corra su destitución.

Pedido de juicio

El pedido de juicio político contra las cabezas del Ejecutivo fue presentado ante la Cámara Baja por los principales partidos de la oposición, tras la crisis desatada con la firma del acuerdo entre Paraguay y Brasil sobre Itaipú, que suponía un sobrecosto de USD 250 millones para la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).

El acuerdo bilateral desató una crisis en el Gobierno de Abdo Benítez, con movilizaciones de por medio y la renuncia de las principales autoridades involucradas, pero fue finalmente anulado con la venia de Brasil.

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Movilización continuó en varias ciudades

Ciudadanos autoconvocados acudieron ayer frente al Congreso para manifestar su repudio al acuerdo colorado que salvó del juicio político al presidente Mario Abdo Benítez, al que la oposición acusó de mal desempeño de funciones por la firma del acta secreta de Itaipú.

Si bien en menor número que la manifestación ciudadana de la semana pasada, unos cuántos ciudadanos fueron ante el Congreso y estuvieron siguiendo el desarrollo de la plenaria en Diputados, en horas en que se trataba la posibilidad de aprobar el libelo acusatorio contra las dos cabezas del Ejecutivo.

Cuando se levantó la sesión y quedó archivado el pedido de juicio político, las personas se retiraron ante la atenta mirada de un fuerte contingente policial que rodeó las inmediaciones del Poder Legislativo.

INTERIOR. En la ciudad de Caaguazú a la altura del km 130 de la Ruta II, cerca de una centena de manifestantes repudiaron enérgicamente el acta secreta firmada entre Paraguay y Brasil. Las personas apostadas en el lugar no se identificaron con ningún signo político y significaron que la suya era una lucha por la soberanía energética, gravemente afectada por las negociaciones de este gobierno “a espaldas de la ciudadanía”. En este punto entre Caaguazú y Coronel Oviedo se dio el cierre de ruta más persistente que duró varias horas.

En Canindeyú, la concentración se realizó en la rotonda de acceso a la ciudad de Yasy Cañy, donde se bloqueó la ruta 10 Las Residentas por más de dos horas en simultáneo al tratamiento del libelo acusatorio en la Cámara de Diputados.

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Universitarios “queman” a Abdo y a Velázquez para exigir sus renuncias

Estudiantes de diversas facultades de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) quemaron esta noche frente al Rectorado dos muñecos: uno, que representa el presidente de la República, Mario Abdo; y otro, al vicepresidente Hugo Velázquez. Se declaran en movilización permanente y exigen la renuncia de ambos por traición a la patria.

Previamente, los universitarios participaron de un conversatorio con referencia al “acuerdo secreto” entreguista de la soberanía energética paraguaya firmado el 24 de mayo de 2019. Posteriormente, en una plenaria, tomaron la decisión de prender fuego a los muñecos, en señal de indignación y protesta, y afirman que no van a parar hasta lograr la renuncia, ya que los supuestos representantes del pueblo, es decir, los diputados colorados, decidieron hoy “sepultaron” el juicio político, afirmó Lía Rodríguez de la Facultad de Ciencias Sociales (Facso).

Los universitarios afirman que, como futuros profesionales, no pueden permitir semejante pacto de impunidad en detrimento de la Patria. Hacen un llamado a la ciudadanía a no ser testigos cómplices del acto imperdonable.

Finalmente, la estudiante comunicó que se declaran en plenaria permanente, para ir analizando qué otras medidas ir tomando, ya que no van a descansar hasta que renuncien los referidos.

“El pacto de impunidad podra salvar momentáneamente a los traidores de la Patria, pero no los salvará del repudio del pueblo”, acotó la joven universitaria.

ABC


Escândalo de Itaipu extrapola o Paraguai e ronda PSL e os Bolsonaro

Em 12 de março, quando Mario Abdo Benítez veio ao Brasil a convite de Jair Bolsonaro, ninguém poderia imaginar que aquela reunião seria a centelha de uma crise que hoje incendeia o Paraguai e pode custar o cargo do presidente direitista antes mesmo de ele completar um ano no poder. Os dois encontraram-se em Brasília. Primeiro a sós e, em seguida, cercados por representantes diplomáticos dos respectivos países. Um dos temas na mesa era justamente a revisão de termos do tratado da Usina Hidrelétrica de Itaipu. À época, segundo a declaração conjunta divulgada pelo Itamaraty no dia seguinte à reunião, os presidente concordaram em manter o “espírito de entendimento construtivo” que marcara até ali a relação entre os dois países. O tempo mostrou, porém, não ter sido bem assim.

Como parte das tratativas iniciadas em março, Abdo Benítez assinou às escuras um acordo que praticamente cede a soberania energética do Paraguai ao Brasil. A utilização da energia do lado de lá da margem segue o roteiro de um acordo firmado nos anos 70 do século passado e atualizado ao longo das décadas. O Tratado de Itaipu estabelece que cada país tem direito a 50% da energia produzida na hidrelétrica. Como os paraguaios utilizam muito menos do que têm por direito, vendem os megawatts livres ao Brasil a preço de custo, acrescido de uma tarifa de compensação. Sob esse roteiro, o País é o comprador prioritário da energia que sobra do lado de lá. Uma forma de compensar as perdas que o Paraguai enfrentou pela inundação de seu território.

O novo acordo secreto estabelecia, porém, que o Brasil pagaria menos pela energia excedente paraguaia, impondo ao país vizinho um prejuízo calculado em 200 milhões de dólares. Quando o acerto por baixo dos panos veio à tona, cinco integrantes do governo vizinho foram obrigados a renunciar, entre eles o ministro das Relações Exteriores e o presidente paraguaio de Itaipu.

O trato foi firmado em 24 de maio, e permaneceu em segredo até a queda de Pedro Ferreira, presidente da Administración Nacional de Electricidad (Ande), a agência estatal paraguaia que administra a energia de Itaipu. O executivo admitiu ter deixado o cargo por não aceitar a pressão de Brasília para assinar um acordo contrário aos interesses do país. Documentos obtidos pela jornalista Mabel Rehnfeldt, do jornal ABC Color, mostram que o Brasil trabalhou ativamente pela aprovação do tratado. Duas semanas depois do encontro entre Abdo e Bolsonaro, houve um convite para iniciar as tratativas. Em abril, o Brasil enviou ao país uma delegação com vários especialistas em energia. Do lado paraguaio, o grupo era composto basicamente de funcionários das embaixadas. O Brasil escolheu as datas, os itens a serem negociados, redigiu a proposta da ata e teria até conseguido a assinatura do contrato regulatório, caso os paraguaios não tivessem “esquecido” a necessidade do aval da Ande para a continuidade da negociação. A mídia do Paraguai relata os fatos com uma franqueza pouco comum em terras brasileiras. O trato é chamado, com todas as letras, de acordo entreguista. Sob o risco crescente de um impeachment, o Paraguai sustou o acerto na quinta-feira 1º de agosto e o Brasil aceitou o recuo prontamente, no dia seguinte, sob o mais profundo silêncio das autoridades. O rompimento das cláusulas, aliado a um acordo com a base oposicionista do Partido Colorado, garantiu a Abdo Benítez uma sobrevida. Não se sabe até quando, pois os protestos populares continuam.

Do lado de cá do Rio Paraná, o refluxo no acordo serve para ofuscar o envolvimento dos Bolsonaro e do PSL, partido do ex-capitão, no episódio. O sobrenome presidencial entrou no escândalo pela voz de um assessor do vice-presidente paraguaio, Hugo Velázquez, um jovem advogado chamado José Rodríguez. Em meio às tratativas, Rodríguez entrou em contato com dirigentes da Ande para pressionar pela retirada de um item específico do acordo. Apresentava seu pleito como um reflexo do desejo da “‘família presidencial’ do país vizinho”. Seu interlocutor era o empresário Alexandre Giordano, lobista apontado como representante de uma empresa brasileira chamada Léros Energia. Ele é o primeiro suplente de Major Olímpio, líder do PSL no Senado e parlamentar mais votado do estado de São Paulo.

O estopim da crise reside no item 6 da ata, que dava à Ande permissão para negociar a eletricidade excedente de Itaipu por conta própria, extinguindo a necessidade de intermediários. Sem essa cláusula, abria-se caminho para um contrato de exclusividade. E o item acabou mesmo revogado. A comercialização da energia paraguaia da Itaipu Binacional no mercado brasileiro de eletricidade é um negócio multimilionário. Chama atenção, portanto, que uma única empresa tenha protagonizado as negociações. Suspeita-se que a Léros quisesse monopolizar a revenda de 300 megawatts de energia excedente do Paraguai. Em proposta formal feita pela empresa à Ande no dia 27 de julho, a Léros ofereceu 31,50 dólares por kilowatts/hora de energia excedente de Itaipu. A comercializadora sugeriu dividir com a estatal paraguaia o lucro obtido em caso de revenda acima de 35 dólares por kilowatt.

A relação entre Giordano e Olímpio é antiga. Os dois conheceram-se na Zona Norte de São Paulo, reduto eleitoral do policial militar convertido em político graças à retórica “bandido bom é bandido morto”. Em maio de 2017, foram clicados lado a lado para uma reportagem do jornal Guarulhos Hoje a respeito da liberação de emendas para a área de saúde na cidade. O empresário filiou-se ao PSL em 6 abril de 2018, quatro dias depois da adesão do Major Olímpio à legenda. Antes, militava nas hostes do PSDB. Até o mês passado, às vésperas de eclodir o escândalo do Paraguai, a sede do diretório paulista do partido funcionava no mesmo prédio em que ficavam sediadas as empresas de Giordano. O empresário cedeu a sala ao partido na época em que o ex-PM assumiu a direção do PSL. Olímpio comandou a seção paulista da legenda até abril deste ano, quando renunciou ao cargo e foi sucedido por Eduardo Bolsonaro.

A relação de Giordano com o poder também não é nova. Em 2008, a empresa Lobel, da qual é sócio, ganhou da prefeitura de Juazeiro do Norte, no Ceará, um terreno de 9.465 metros quadrados para instalar uma indústria de artefatos de joalheria e ourivesaria. O prefeito à época era Raimundo Macedo, filiado ao MDB.

Fontes do PSL descrevem Giordano como “grande financiador” da eleição de Olímpio. “Ele era assíduo na campanha”, descreve um funcionário do partido ouvido sob anonimato. No Tribunal Superior Eleitoral não consta, porém, nenhuma doação oficial do suplente ao titular. O principal doador individual de Olímpio é o empresário João de Favari, dono de uma fábrica de produtos de limpeza localizada na Zona Norte de São Paulo. A CartaCapital, Favari confirmou a proximidade com o senador e seu suplente. Conhece o major há quase duas décadas. A amizade com Giordano é mais recente. “Há uns quatro, cinco anos”, diz. Essa foi a primeira vez que o empresário colaborou com a campanha de Olímpio. Desembolsou 55 mil reais. Apesar de se declarar filiado ao PSDB, o apoio ao ex-major foi sua única doação nas eleições de 2018.

Giordano não atendeu aos pedidos de entrevista. A secretária do empresário informou que ele estava em viagem, mas desconversou diante da pergunta sobre seu paradeiro e se ele estava no país vizinho. Em nota, o suplente confirmou, no entanto, que esteve duas vezes no Paraguai, na condição de empresário, para tratar da comercialização da energia de Itaipu. Mas negou ter se apresentado como suplente de senador ou como político. O Major Olímpio corrobora essa versão. “Ele me disse, e eu acredito, que jamais se intitulou senador em reunião, muito menos disse falar em nome da família Bolsonaro. Até porque isso seria um completo absurdo, muito fácil de ser checado“, afirmou o parlamentar a CartaCapital.

Os depoimentos de executivos envolvidos contrariam essa afirmação. Em entrevista ao canal Telefuturo, Pedro Ferreira, ex-presidente da Ande, disse que o nome da família Bolsonaro foi citado várias vezes durante reuniões com representantes da Léros. O chanceler Luiz Castiglioni afirmou ter certeza de que houve uma “negociação paralela” sobre a venda de energia para a empresa brasileira. Também procurados, a Léros Energia e o executivo Kleber Ferreira, diretor da empresa, não responderam aos pedidos de entrevista.

Não é de hoje que o Paraguai vive subjugado pelos interesses dos vizinhos grandalhões. Quando caiu Fernando Lugo, em 2012, o país passou um ano fora do Mercosul por ferir a “cláusula democrática” do mercado comum. A dependência agrava-se no caso do Brasil, principal parceiro comercial. O Brasil mantém ainda o segundo maior estoque de investimentos diretos naquele país, estimado em cerca de 1 bilhão de dólares. Em 2018, o intercâmbio comercial foi de 4,1 bilhões de dólares, aumento de 8,6% em relação a 2017. Desde que Jair Bolsonaro foi eleito, a relação entre os dois países ganhou contornos mais voluntaristas. Dias antes do resultado das eleições, Bolsonaro procurou Abdo, a quem chama de “Marito”, para manifestar o desejo de afinar as relações entre ambos. Os filhos dos dois se frequentam, como mostram postagens de Eduardo Bolsonaro nas redes sociais. No dia 23 de julho, o ministro Sérgio Moro revogou o status de refugiado de três paraguaios acusados de integrar um movimento armado de esquerda.

Filho de um dos homens mais poderosos do regime militar, Abdo Benítez venceu as eleições pela margem mais estreita em eleições locais desde 1993. Pesquisas apontam uma rejeição atual de quase 80%, e ele só se mantém no cargo porque a ala oposicionista do Partido Colorado, liderado pelo ex-presidente Horacio Cartes, mudou de ideia em relação ao impeachment. “A união forçada de seu partido ao Colorado e o apoio de Horacio Cartes estão salvando seu governo”, explica a jornalista Estela Ruiz Díaz, do jornal Ultima Hora.

Acuado pelas revelações do caso Itaipu, Benítez agora diz que se deixou levar pelos argumentos da chancelaria paraguaia. Mas mensagens vazadas mostram que ele sabia do acordo e pressionava a Ande a agilizar as tratativas. Em conversa com o presidente da agência estatal na semana anterior à reunião com Bolsonaro, Benítez cobrou pressa.

“Temos que mover a economia. Itaipu é uma ferramenta. Não se pode ganhar tudo em uma negociação.” A sensação, segundo a jornalista, é de que o presidente perdeu a moral para negociar a revisão do acordo binacional, que vence em 2023, com um presidente que o livrou de perder o cargo. Ela aposta, porém, que a história vai acabar em pizza. “No Paraguai, a maioria dos casos de corrupção é diluída. Tudo vai depender da decisão política. Com o Partido Colorado unido, não há possibilidade de chegar ao fundo da questão”, completa.

Pouco antes de morrer, o economista paraguaio Gustavo Codas publicou um extenso artigo sobre o caso de Itaipu. Codas, que presidiu o lado paraguaio da empresa e teve papel central na negociação entre Lugo e Lula, explica que aquele acordo era acompanhado de uma cláusula que permitia à Ande vender energia diretamente ao mercado brasileiro. Reivindicação antiga do país, que esperava lucrar com os preços de mercado. As novas regras abriram caminho para as chamadas “piranhas” no mercado energético privado brasileiro, pequenas empresas que batalham para entrar no mercado de revenda e lucrar com a oscilação dos preços. Foi a primeira vez, porém, que as piranhas atuaram diretamente na negociação.

Carta Capital


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