Luis Lacalle Pou, candidato a presidente de Uruguay: “Nunca supuse que el Partido Colorado iba a competir para perder”

Luis Lacalle Pou está convencido de que debe atenerse a su plan y no salirse de un camino que, según dice, tiene casi cinco años. El candidato nacionalista se abocará en esta campaña hacia octubre a buscar coincidencias con los demás partidos de la oposición para poder lograr un futuro gobierno de coalición y no cree que el crecimiento del colorado Ernesto Talvi cambie su hoja de ruta. Tan es así que, para el líder blanco, si Talvi lo supera “será porque la gente entendió que era el encargado de llevar adelante una coalición”.
En entrevista con El Observador, el candidato nacionalista dijo se deben respetar los tiempos “de los socios” de una coalición, pero puso como fecha límite el día siguiente a las elecciones de octubre. Lacalle Pou sostuvo también que con Sartori tiró “las cuentas viejas a la basura” y señaló que “está claro de dónde vinieron los ataques” durante la interna.
¿Qué tuvo de diferente esta convención comparada con la de 2014? Más allá de que la fórmula es diferente. 
El candidato es el mismo, pero es otro. Son cinco años de aprendizaje, de preparación. La vez pasada fue un sueño, una llegada a toda velocidad. Ahora hay un trabajo de cinco años de preparación, de estudio y análisis, de convencer gente y todo eso te va haciendo sentirte mucho más responsable.
¿Por qué dejó para el final de su discurso la posibilidad de un futuro gobierno de coalición?
El eje del discurso fue el ejercicio de la autoridad con justicia y con humildad. La autoridad es hacerse cargo. La humildad habla de reconocer la realidad política, a los demás partidos. Yo dije en la campaña hacia la interna que después del 30 de junio me iban a escuchar hablar de los programas de otros partidos. Es lo que empezamos a hacer.
¿Con algún programa se sintió más identificado?
Algunos son más integrales, más abarcativos que otros, pero no hay grandes diferencias. La tarea más difícil la va a tener el que quiera buscar diferencias. De eso estoy convencido porque las coaliciones no deben ser coincidencias filosóficas o ideológicas idénticas. Las coincidencias se encuentran en la práctica y yo fui a los programas de los demás partidos, no a sus cartas orgánicas.
En esta búsqueda de coincidencias, ¿cuándo salen a buscar acuerdos?
Cuando quiera el último y no el primero.
¿Usted es el primero?
No necesariamente. Ya ha expresado algún partido la necesidad de coincidir. Ahora, ¿cuándo nos juntamos? Fecha límite: 28 de octubre. Del 28 de octubre para acá, cuando todos entendamos que hay que sentarse a conversar. Ahora estamos en competencia. Hay socios que todavía no tienen interés en sentarse a conversar y me parece entendible.
¿Cómo mostrar propuestas de otros cuando también son sus competidores?
Yo voy a competir hablando bien de los demás. Parece una contradicción pero no lo es.
¿Por qué no lo es?
Porque yo quiero ser presidente de la República con un gobierno multicolor de fuerte base política y profundo respaldo popular.
Las últimas encuestas muestran que el Partido Colorado no es el de hace cinco años y que Ernesto Talvi viene creciendo. Lo colocan muy cerca del Partido Nacional. ¿Cómo buscar coincidencias en este escenario?
Nunca supuse que el Partido Colorado iba a competir para perder. La preparación para gobernar está en plantear coincidencias aún en una competencia franca.
¿Y si Talvi lo supera?
Será porque la gente entendió que era el encargado de llevar adelante una coalición. Nuestra línea está marcada desde hace cuatro o cinco años y no se puede alterar en una campaña. Es mucho más profundo que una estrategia o una táctica.
De Ernesto Talvi destacó en la convención la necesidad de crear una regla fiscal. Sin embargo,algunas horas después el candidato colorado tuiteó que se alegraba por la coincidencia con la regla fiscal pero que sus banderas iban por otro lado. ¿Cómo interpreta ese mensaje? 
Entiendo la estrategia de Ernesto.
¿Cree que se quiere desmarcar?
Seguramente.
¿No cree que va en contra de sus planes?
No, porque es una estrategia electoral.
¿No le molesta?
No se trata si me molesta o no, sino que tenemos claro que el próximo gobierno que queremos encabezar es con la mayor cantidad de partidos. Y uno de esos partidos es el Colorado. Como nosotros tenemos socios que tenemos que cuidar, primero es respetarlos. Y para eso hay que actuar con mucha paciencia y prudencia.
¿Cree que la búsqueda de Talvi de llegar a un balotaje puede atentar contra la idea de un gobierno de coalición?
En lo que a mí respecta no. Entiendo que es una estrategia y, como tal, hay que respetarla.
¿Cómo va a ir midiendo los tiempos de los demás?
Si ya sabemos que la fecha límite es el 28 de octubre, se va a ir dando naturalmente. Lo que yo voy a hacer es construir puentes con todos los partidos.
En esta metáfora de tender puentes hubo algunos pasajes del FA al PN. ¿Quiere seguir buscando referentes de izquierda?
Tengo vinculación con mucha gente que votó al FA pero tengo conversaciones personales. Veremos eventualmente, si llegamos a un gobierno, si están dispuestos a integrarse.
¿Ahora no es el momento?
Es gente que no está del gobierno. Del gobierno actual, del ámbito económico no podría quedar ninguno. Son todos responsables de haber desperdiciado la bonanza económica. En el ámbito educativo, la gente que servía la expulsaron. Es muy difícil mantener gente del gobierno del FA cuando han fracasado.
¿En qué instancia de la negociación hacia una coalición se tiene que hablar de cargos?
Después de las elecciones de octubre. Primero hay que decir paulatinamente que vamos a tener un gobierno de coalición.
¿Sus reuniones con líderes de agrupaciones fueron para buscar la paz interna?
No busqué paz pero fui a hablar con todos. Creo que cuanto más frontales son las relaciones, más simples y transparentes, aunque no sean del todo buenas. Con algunos participantes de la elección tenía que sacar la libreta de cuentas y chequearlas. Enseguida después, descartarlas.
¿Por ahí fue la reunión con Juan Sartori?
Sí.
¿Qué conversaron?
Tiré las cuentas viejas a la basura.
¿Borrón y cuenta nueva?
Sin perjuicio de cercanías o no, soy candidato de todos en el Partido Nacional, eso lo tengo asumido.
¿En esa reunión se habló de la campaña sucia?
Está claro de dónde vinieron los ataques.
¿De dónde?
Está meridianamente claro. Cuando me vinculo con la gente lo hago de forma bien directa, no me gustan los atajos y me gusta decir todo. De buen modo y cuidando las formalidades, pero hay que hablar de todo.
¿Él reconoció que fue de su sector que vinieron los ataques?
No me corresponde a mí decirlo públicamente. Fue una conversación privada.
Sartori fue el único candidato que contrató a Juan José Rendón, un asesor político conocido como “el rey de la propaganda negra”. ¿La figura de Rendón también estuvo dentro de esa conversación?
Roberto Lafluf (encargado del área de comunicación) dice una frase y la usamos muy seguido cuando una cosa es obvia: “Cerro más playa es Piriápolis”.
¿Qué errores no se puede permitir cometer el partido en estos meses?
Nunca podemos caer en la tentación de dividir para ganar. Ahora me tengo que hacer responsable de todo lo bueno y de lo otro, con lo cual tengo la obligación de marcar una línea. Vos me hablabas de campaña sucia y eso en el Partido Nacional no va a haber.
¿Cómo sabe que no va a haber?
Porque no lo puedo permitir. Estoy seguro porque hay un compromiso al respecto.
¿Qué errores no se puede permitir cometer usted?
Que la propia vorágine de la adrenalina de la campaña nos saque del foco y nos tiente a ganar a cualquier costo.
¿Cree que algo de eso sucedió en 2014?
No, en 2014 no ganamos porque la gente no quería cambiar y la gente no se equivoca.
¿Está convencido de que ahora la gente quiere cambiar?
Lo vengo diciendo hace tiempo: creo que el uruguayo ya decidió un cambio, el gran tema es si termina depositando esa confianza en nosotros. Es un desafío enorme para nosotros.
¿Cuán seguido se visualiza con la banda presidencial?
El peso de la situación lo visualizo muy a menudo. Si no pasa, no pasa y si pasa no me va a agarrar de sorpresa.

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