Argentina: la Cámara de Diputados aprueba de manera unánime la emergencia alimentaria y da media sanción al proyecto

La emergencia alimentaria tiene media sanción

Por 222 votos positivos, ninguno negativo y una asbtención, los legisladores aprobaron la iniciativa, que se gestó en medio de un convulsionado clima de protesta de los movimientos sociales contra las políticas de Mauricio Macri. El gobierno dio su visto bueno al proyecto, que se negó a aprobar por decreto y bloqueó cada vez que pudo, para evitar dar lugar a discursos de campaña que perjudiquen aún más su imagen, tras la derrota por quince puntos que le propinó Alberto Fernández en las PASO.

Asi, la Cámara aceptó finalmente prorrogar hasta 2022 la Emergencia Alimentaria Nacional, firmada originalmente por Eduardo Duhalde en 2002, e impulsar la creación del Programa de Alimentación y Nutrición Nacional. Ahora resta que sea aprobada en la Cámara de Senadores para su sanción definitiva.

Negri: “Hay dirigentes que hacen de los dolores sociales una coyuntura política”

El último en hablar antes de la votación fue el diputado radical Mario Negri, quien intentó justificar la decisión del gobierno de no aprobar la emergencia alimentaria por decreto bajo el supuesto de que al gobierno “le pareció adecuado que la definición la tome el Congreso”. La declaración contrasta con la actitud que tuvo Macri desde el principio de su gestión, quien rubricó a la fecha más de quinientos decretos, incluido el pacto con el Fondo Monetario Internacional. El diputado adelantó además que el gobierno pedirá “a las provincias y municipios que también ayuden a los vecinos más necesitados”.

“Si hay incertidumbre económica no hay que sumarle incertidumbre política”, resaltó luego el diputado oficialista al asegurar que la alianza gobernante “no va a caer en la tentación de la demagogia cuando hablemos de un tema de esta naturaleza ni con facilismo”. Negri citó a Nelson Mandela desde su banca y también ante las cámaras luego de la media sanción a la iniciativa. “Hay dirigentes que hacen de los dolores sociales una coyuntura política”, lanzó contra la oposición, minimizando nuevamente el reclamo de las organizaciones sociales.

Negri se refirió también a los supuestos “grandes esfuerzos en inversión social” del gobierno. “Aumentamos las raciones a comedores, incorporamos más niños a las asignaciones, hemos mantenido los precios cuidados”, aseguró, a pesar de los ajustes que denuncian merenderos y docentes.

El debate

El comienzo de la discusión estuvo signado por el cruce entre la oposición y el oficialismo sobre la responsabilidad del gobierno de Cambiemos en el aumento de la pobreza. La mayoría de los diputados opositores cuestionaron duramente al diputado radical Toty Flores, quien en su discurso se refirió a la necesidad de “pensar cómo salir de la situación actual”, como si fuera ajeno a la alianza gobernante que propagó y luego minimizó la pobreza en el país.

“La salida es trabajar, trabajar y trabajar”, insistió el legislador oficialista como si se trata de una cuestión de falta de voluntad. “Es necesario llamar a la reflexión, salir de la Argentina del conflicto y la confrontación. La sociedad está harta del conflicto, venir a trabajar y no poder llegar a tiempo”, consideró. “Hubo un diputado que dijo que hay que comenzar a pensar en cómo solucionamos la pobreza y lo dice tras cuatro años de gobierno. Slogan es el hambre cero que prometió Macri, el responsable es (Mauricio) Macri y sí, queremos paz, pero no la paz de los cementerios”, advirtió la diputada Victoria Donda cuando tomó la palabra.

En ese mismo sentido se expresó Nicolás del Caño, pero advirtió que la ley en sí es “un paliativo (…) no resuelve los problemas estructurales” porque “desde las PASO, hace un mes, los especuladores fugaron 100 leyes de emergencia que deberían beneficiar a millones y millones”.

Protesta frente al Congreso

Afuera del Congreso, organizaciones sociales aguardan la aprobación del proyecto, al que se llegó en base a más de diez proyectos presentados por diferentes bloques. La tarde de ayer estuvo marcada por el avance represivo de las fuerzas de seguridad que intentaron evitar que se montara el acampe.

“Estamos esperando una respuesta del Ministerio, necesitamos que se asistan a los comedores, que se entreguen los alimentos que no se están entregando desde el mes pasado, que se actualicen los montos del Salario Social y que no se mantenga congelado el programa que se creó a partir de la ley nacional de emergencia social hace tres años”, explicó la coordinadora nacional de Barrios de Pie, Silvia Saravia.

A través del proyecto se establece un incremento de emergencia como mínimo del 50% de las partidas presupuestarias vigentes del corriente año correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición. Además, faculta a la Jefatura de Gabinete, “a partir del 1 de enero del año 2020 y hasta que dure la emergencia, a actualizar trimestralmente las partidas presupuestarias correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición”.

Página 12


Emergencia alimentaria: claves del proyecto y la evolución de las políticas alimentarias

Luego de semanas de movilizaciones y acampes por parte de organizaciones sociales, el Congreso debatiría esta semana distintos proyectos que proponen declarar la emergencia alimentaria, algo que ya había sido implementado en nuestro país en 2002, durante la Presidencia interina de Eduardo Duhalde (PJ). Cuáles son los principales puntos de los proyectos en discusión y qué pasó con los fondos para políticas alimentarias.

Si bien existen iniciativas de distintos bloques, los partidos de la oposición y los movimientos sociales consensuaron un proyecto que en su artículo 1 dispone la prórroga hasta el 31 de diciembre de 2022 de la emergencia alimentaria nacional.

¿Por qué se trata de una prórroga? Porque durante la crisis de 2002 Duhalde declaró la emergencia alimentaria nacional, que luego fue discontinuada, y ahora la oposición propone reimplementarla hasta 2022. Desde 2016 y hasta el 31 diciembre de 2019 está vigente otra emergencia: la emergencia social, que también permite reasignar partidas en materia alimentaria, pero no es tan específica como la propuesta actual.

En primer lugar, la emergencia es un acto administrativo que agiliza los procesos, ya que le permite al Estado comprar bienes por contratación directa y no por licitación, y da discrecionalidad al Poder Ejecutivo Nacional (PEN) para tomar partidas de un área y asignarlas a otra. Esta es una de las facultades que da la propuesta actual, según confirmó a Chequeado el diputado nacional Daniel Arroyo (Red por Argentina), uno de los firmantes del proyecto.

La propuesta, además, dispone un aumento de como mínimo el 50% de las partidas presupuestarias vigentes para políticas alimentarias en 2019 y faculta al Ejecutivo a reasignar el presupuesto necesario para abordar la emergencia, aunque no puede sacar fondos de los Servicios Sociales (que incluyen seguridad social, los planes sociales, la salud y la educación, entre otras áreas).

Pero también establece cambios a futuro: dispone que a partir del 1° de enero de 2020 los fondos para las políticas alimentarias deben actualizarse trimestralmente para que no pierdan frente a la inflación de alimentos y bebidas.

Políticas alimentarias en alza, comedores a la baja

El dinero total destinado a políticas alimentarias, como la asistencia a comedores escolares y comunitarios, las tarjetas alimentarias o las ayudas al programa PROHUERTA, que depende del Ministerio de Desarrollo Social, se incrementó en los últimos años, casi siempre por encima de la inflación. El principal aumento se dio en el primer año de gobierno: en 2016 el presupuesto general de este área subió un 48% respecto de 2015. Al año siguiente el aumento fue del 42%. En ambos casos la inflación fue menor.

En 2018, sin embargo, los fondos crecieron un 39%, menos que la variación de precios que calcula el INDEC. Para 2019 se había establecido en el presupuesto una suba del 31%, pero a través de reasignaciones se modificaron las partidas y el presupuesto vigente es un 90% superior al que se ejecutó en 2018.

En cuanto a los comedores, los fondos variaron mucho durante la gestión de Cambiemos. El gobierno de Mauricio Macri empezó con una fuerte suba para este sector: en 2016 los fondos ejecutados para comedores escolares crecieron un 65% y para comedores comunitarios, un 85%.

En los años restantes los dos sectores tuvieron variaciones distintas, en algunos años con aumentos por encima de la inflación y en otros, por debajo. En 2019 hay una baja en ambos: de acuerdo con el presupuesto vigente, los fondos para comedores comunitarios crecen sólo un 9,5%, mientras que para los comedores escolares caen nominalmente un 5,4%. Sin embargo, el Banco Central estima que la inflación de 2019 finalizará en torno al 55% anual.

Sergio Britos, director del Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (CEPEA), estima que la mayor parte de los fondos para comedores escolares y comunitarios provienen de fondos provinciales, habiendo mucha heterogeneidad entre las provincias.

“Si bien desde 2013 en promedio, un tercio de la infancia es asistida por alguna ayuda alimentaria directa, en los últimos años dicha cobertura se incrementó de modo significativo revelando especificidades socioeconómicas y regionales”, señala un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). “En el Conurbano Bonaerense se registra la proporción más elevada de niños/as alcanzados por algún tipo de asistencia alimentaria (42,2%); mientras que la menor proporción se registra en la Ciudad de Buenos Aires (24,7%)”, agrega el informe.

Según datos oficiales, la cantidad de comedores comunitarios (en los que se le da de comer a personas con problemas alimentarios) en todo el país se mantuvo estable en estos últimos cuatro años. Los comedores escolares (los que están ubicados en unidades educativas estatales y brindan alimentación a los alumnos), por otro lado, casi se duplicaron entre 2016 y 2017. Pasaron de 11.144 a 20.523 y registraron una leve caída en 2018 y 2019 hasta llegar a 19.036. También se incrementó la cantidad de personas alcanzadas. En 2016 asistían a comedores escolares 1,6 millones de personas y en 2019 se calcula que son 2,7 millones, una suba del 71%.

“En el último período interanual hubo un incremento muy significativo de la pobreza y de la inflación, con lo cual es entendible que se haya incrementado la inseguridad alimentaria y que por primera vez desde el año 2010 las transferencias de ingresos no fueron suficientes”, señaló a Chequeado Ianina Tuñón, coordinadora del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA. Y agregó: “Hubo un incremento de la ayuda alimentaria gratuita que sostuvo los niveles de inseguridad alimentaria en 2016 y 2017, pero en 2018 ya no fue suficiente”.

Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), un 4,6% de personas pasan hambre en la Argentina, según datos del período 2016-2018, bajando levemente con respecto al 4,7% del período 2004-2006. Por otro lado, según datos de la UCA, durante el 2018 un 7,9% de la población sufrió inseguridad alimentaria severa, entendida como la percepción de experiencias de hambre durante los últimos 12 meses por problemas económicos, siendo el mayor valor de la serie de esa institución que comienza en 2010.

Chequeado


¿Por qué hablamos de Emergencia Alimentaria? – Por Fundación Soberanía Alimentaria


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