Miles de personas exigen justicia a 46 años del golpe de Pinochet

A 46 años del golpe: la multitudinaria romería para recordar a víctimas de la dictadura

Miles de personas participaron este domingo, en Santiago, en la tradicional marcha en memoria de las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet, cuya figura sigue dividiendo a los chilenos.

Como suele suceder en estas fechas, la ceremonia derivó en incidentes luego que encapuchados se enfrentaran con palos y piedras con carabineros de Fuerzas Especiales, que en gran cantidad resguardaban el avance de la multitud.

Los participantes llegaron hasta el Cementerio General, en Recoleta, tres días antes de que se cumplan 46 años del golpe que el 11 de septiembre de 1973 derrocó a Salvador Allende.

La romería comenzó en plaza Los Héroes, movilizándose por la Alameda hasta calle San Antonio, para seguir hacía el puente Mapocho y la avenida Recoleta.

El acto, convocado por organizaciones sociales y a favor de los derechos humanos, se lleva a cabo cada año el fin de semana previo a la conmemoración del derrocamiento del presidente socialista.

La marcha transcurrió con normalidad al comienzo, y muchos de los asistentes portaban fotos con los rostros de los cientos de detenidos desaparecidos que dejó el régimen de Pinochet.

En otras pancartas se podían leer lemas como “¿Dónde están?”, “Yo no olvido, exijo justicia” y “La impunidad de ayer es la causa de las injusticias de hoy”, así como otros relacionados con la búsqueda de verdad, justicia y exigiendo el fin de los pactos de silencio de los militares que ejecutaron los delitos de lesa humanidad.

Cerca del final, manifestantes encapuchados se enfrentaron con piedras y palos a los agentes de las fuerzas especiales, que repelieron las barricadas, bombas molotov y elementos contundentes -algunos de ellos dirigidos hacia la prensa- con chorros de agua y gas lacrimógeno.

Ambas partes se trenzaron en una batalla campal justo antes del ingreso al cementerio general, donde se erige un recordatorio a las más de 3.000 víctimas –entre muertos y desaparecidos- que dejó la dictadura.

Al interior del cementerio también hubo incidentes y cinco Carabineros resultaron con lesiones debido a enfrentamientos con encapuchados.

Con todo, la policía uniformada cifró en 4.000 los asistentes a la marcha y dijo que detuvo por desórdenes y porte de elementos incendiarios a 23 personas, tres de ellas menores de edad, según precisó el general Enríque Monrás.

Contra el negacionismo

El alcalde de Recoleta, Daniel Jadue (PC), participó en el primer tramo de la movilización y resaltó la importancia de combatir el “negacionismo” de la dictadura.

“Para que no haya olvido y para seguir luchando por verdad y justicia en un país donde estamos acostumbrados a normalizar el olvido y la impunidad y donde tenemos que seguir construyendo un país de verdad honesto y transparente”, sostuvo el jefe comunal.

De las casi 1.200 personas que permanecen desaparecidas en Chile, solo un poco más de un centenar han logrado ser ubicadas. Muchos fueron lanzados al mar o sus cuerpos dinamitados, en el marco de la brutal represión ejercida por la dictadura.

Previamente, el sábado, la diputada del Partido Comunista Carmen Hertz anunció que, luego de 46 años, le fueron devueltos algunos restos de su esposo, detenido y fusilado durante el régimen.

“Hoy nos devolvieron nuevos restos de nuestro esposo y padre Carlos Berger, asesinado por la Caravana de la Muerte. El desierto nos entregó trozos de su espalda y su mandíbula, una vida masacrada, mientras sus asesinados llevan décadas de impunidad y campea el negacionismo”, escribió Hetz, también reconocida por su activismo en favor de los Derechos Humanos, en su cuenta de Twitter.

Biobio


Educación ciudadana en la villa Presidente Pinochet: la antesala al plebiscito por el cambio de nombre

La historia de la villa Presidente Augusto Pinochet es conocida. Una construcción ordenada por el propio dictador en 1988, en la comuna de El Bosque; el gobierno ofreció casas de entre 25 y 30 metros cuadrados a familias vulnerables, que solían vivir en campamentos, todo esto a solo meses del plebiscito nacional que determinaría la continuidad o el cese del régimen.

Pese al resultado final del mismo, la villa mantuvo su nombre por más de treinta años. Para este último fin de semana, la junta de vecinos había anunciado la realización de un plebiscito que proponía acabar con esa suerte de homenaje.

Esta iniciativa ya venía siendo defendida desde hace algún tiempo por la organización Ciudadanos por la Memoria; sin embargo, antes de ir a las urnas, ellos mismos sugirieron a la junta la postergación del plebiscito. La razón: el proceso de educación ciudadana en la villa aún es eso, un tránsito que no ha terminado por convencer a la mayoría de la importancia del cambio.

La integrante de dicha organización, Haydée Oberreuter, conversó con Diario y Radio Universidad de Chile e hizo hincapié en la importancia de que, a partir del nombre, los pobladores recuperen la dignidad que perdieron al ser casi sobornados para votar por el “sí” en 1988.

“Eso fue su baucher de acceso a ese espacio. Vivían en condiciones horrorosas y para poder acceder a soluciones habitacionales tuvieron que anotarse en la lista. Luego, que le hayan puesto el nombre de sombrero fue solo el finiquito del aprovechamiento de esos pobladores. Esta restitución de dignidad, más que en el cambio de nombre, es justamente el hecho de que puedan elegir”, explicó la profesora de historia.

Todo este contexto histórico viene siendo conversado en diversas actividades que los integrantes de Ciudadanos por la Memoria mantienen con los vecinos de la villa. Por esta razón, para el académico de la Universidad de Chile y miembro de dicha organización, Sergio Grez, es preciso resaltar que los habitantes hoy se encuentran en un proceso plebiscitario.

“Tan importante como el plebiscito es el proceso de educación ciudadana. Por lo tanto, más que hablar de un plebiscito ad portas, que ojalá realice durante el 2019, deberíamos entender que nos encontramos en un proceso plebiscitario, lo cual incluye de manera muy destacada diversas actividades de formación ciudadana”, señaló Grez.

Además de conversatorios, en este proceso se tiene considerado visitas a diversos sitios memoriales y proyección de documentales.

Patricio Pérez, que ha participado de estas actividades y que además es presidente de la junta de vecinos, aseguró a Diario y Radio Universidad de Chile que, para este plebiscito apresurado, muchos vecinos no habían sido informados y que el resultado final habría estado marcado por la división.

“Hay mucha gente que ha defendido el tema, no todos están de acuerdo. Dicen que en el 89 Pinochet les dio las casas. Hay mucha gente que vino de campamentos y no tenían donde vivir. Ellos están agradecidos porque tiene casa gracias a Pinochet, pero nosotros les rebatimos diciendo que las casas son un derecho humano y que todos los gobiernos han dado casas. Pinochet no les regaló las casas, el Estado se las dio”, enfatizó el dirigente.

Casas que fueron construidas para una familia de cuatro personas como máximo, espacios sin privacidad entre vecinos, ausencia de medidas se seguridad como cortafuegos y pasajes rebalsados de autos. Según Patricio Pérez, dicha villa fue construida pensando en que sus habitantes siempre serían pobres.

Actualmente, son 728 familias en total, y para cuando se realice el plebiscito, aseguró el dirigente, el reto será lograr la mayor cantidad de participantes posibles.

Diario U Chile


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