México: el camino hacia una política pública para el cannabis – Por Erick Ponce | Especial para NODAL

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Por Erick Ponce (*)

En México desde 1920 se ha prohibido el cultivo, comercialización y consumo del cannabis, 17 años antes que en Estados Unidos. En 1971 el gobierno estadounidense intensificó la “Guerra contra las drogas”, persiguiendo a traficantes y consumidores de sustancias ilícitas en toda la región americana.

México ha tratado de disminuir la venta y consumo del cannabis desde una perspectiva penal. En las últimas décadas esta política ha detonado en una profunda crisis de violencia debido a la violación sistemática de derechos humanos, la criminalización a los consumidores, el combate al narcotráfico y a sus modos de operación cada vez más agresivos.

A partir de nueva evidencia científica ha ido cambiado el paradigma sobre este tipo de políticas públicas. Cambios en sus legislaciones han ocurrido en países como Uruguay, Canadá, Colombia y en algunos estados estadounidenses. México no es la excepción.

En 2015 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) consideró institucional la prohibición del cannabis, otorgando un amparo para su uso lúdico a cuatro activistas. La Corte declaró que se “atenta contra el derecho al libre desarrollo de la personalidad y autodeterminación” el mantener el status quo prohibicionista..

En 2017 se reforman varias disposiciones de la Ley General de Salud para permitir el uso medicinal del cannabis. La Secretaría de Salud aún no ha formulado los reglamentos ni la normativa correspondiente, por lo que en agosto 2019 la SCJN emitió un ordenamiento que obliga a dicha entidad a hacerlo.

La titular de la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, en 2018 presentó la iniciativa “Ley General para la Regulación y Control de Cannabis”. Se han propuesto diversas iniciativas impulsadas por distintos grupos parlamentarios, por lo que se espera que todas sean discutidas y resulten en una ley armónica.
En el mes de agosto se realizaron una serie de foros abiertos que culminaron en una versión preliminar de ley. Este septiembre inician las sesiones generales en la cámara de senadores, de quienes se espera la aprobación del dictamen el 24 de dicho mes. La cámara de diputados tendrá cuatro semanas para llevar a cabo su revisión y resolución. La versión final de esta Ley podría ser decretada por el Senado el 31 de octubre.

¿Qué se espera?

Los cambios de paradigma sobre una política pública del cannabis apuntan a que la regulación de su comercio, transporte, uso lúdico y medicinal suceda en los próximos meses.

El poder judicial ha sentado un precedente por medio de los fallos de la Suprema Corte. El poder ejecutivo expresó su postura en el Programa Nacional de Desarrollo, que plantea abandonar la estrategia de prohibición y penalización; funcionarios como el canciller Marcelo Ebrard y el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, han declarado estar a favor. En el poder legislativo, MORENA, la fracción más numerosa en ambas cámaras, probablemente apoye sin mayor preámbulo la aprobación de la Ley, además hay otros grupos interesados como Movimiento Ciudadano y el PRI.

¿Por qué cannabis y no marihuana?

Cannabis es el nombre científico de la planta que en el mundo occidental se conoce popularmente como mariguana o marihuana. Hablar de cannabis no solamente es más adecuado en términos científicos, sino que se aleja de una serie de estigmas que rodean al mito de “fumar marihuana”, propios de un mercado que durante décadas se ha mantenido en la ilegalidad. A su vez, si bien no hay un acuerdo entre los expertos en el verdadero origen de la palabra marihuana, sabemos que el término contiene una carga peyorativa histórica.
Usar el término de cannabis permite dialogar con el sector público y privado, abarcando diferentes campos como el industrial, tecnológico, medicinal, entre otros.

(*) Director del Instituto del Cannabis (ICAN) [email protected] – twitter @eponc3


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