Perú: más de seis mil partos prematuros son de niñas y adolescentes de 12 a 17 años

Durante la última semana, el número de muertes de neonatos prematuros alarmó a más de una persona. No obstante, entre las explicaciones que exigió el Congreso a la Ministra de Salud y los reclamos por la falta de incubadoras, se esconde una realidad perpetua e ignorada que no despierta la indignación que debería: las niñas y adolescentes obligadas a asumir el rol de madres.

Si la prematuridad es la primera causa de muerte en recién nacidos, la maternidad no deseada se está posicionando como el principal factor que pone en peligro la vida e integridad de las niñas. Según el Ministerio de Salud (Minsa), en 2019, se han registrado 17 mil nacimientos prematuros, de los cuales cerca de siete mil recién nacidos son de niñas y adolescentes cuyas edades van entre 12 a 17 años.

Además de los recién nacidos prematuros, la vida de las niñas también está en constante peligro. Debido a su corta edad, ellas tienen cuatro veces más probabilidades de morir durante la gestación o el parto.

“En esta etapa la niña aún no ha terminado de desarrollarse físicamente. Su normal crecimiento se interrumpe por un embarazo que su cuerpo no está en la capacidad de llevar. Los embarazos en toda mujer presentan un riesgo, pero en las niñas mucho más”, advierte el médico ginecólogo-obstetra, Miguel Gutiérrez, director de la Cooperación Técnica en Salud Pathfinder International.

Una niña embarazada tiene más posibilidades de padecer preeclampsia, un mal que suele desarrollarse durante el embarazo y que incluye síntomas como aumento de la presión arterial. Si la preeclampsia se complica, la niña desarrollará eclampsia, afectando su función cerebral y con riesgo de tener convulsiones o dejarla en coma.

De igual forma, pueden sufrir ruptura de membranas, diabetes gestacional y parto prematuro. Muchas de ellas no tienen el piso pélvico formado, aumentando el peligro de fallecer durante el parto. Todos estos embarazos son de alto riesgo.

La data obtenida por el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM) revela que, durante los últimos 5 años, más de 14 mil niñas tuvieron partos. Esta cifra confirma que el embarazo infantil y adolescente son problemáticas que el Estado no ha logrado contrarrestar en tantos años y que pone en riesgo la vida de las niñas.

Se denomina embarazo infantil a las gestaciones que llevan las niñas menores de 14 años. El Código Penal Peruano especifica que estos embarazos son producto de violación y los registros oficiales lo confirman. Según RENIEC, el año pasado, 1 856 hombres adultos fueron inscritos como padres de recién nacidos que tienen consignadas como madres a niñas entre 7 y 14 años.

La recopilación de estadística y las políticas de atención y prevención, suelen estar enfocadas mayoritariamente en el embarazo en adolescentes (15 a 18 años). A pesar de que se le otorga esta prioridad, la tasa de embarazo adolescente se ha mantenido en el rango de 13% durante los últimos cinco años.

Esta situación no es nueva; sin embargo, parece que el Perú ha aceptado convivir con estas problemáticas mientras las niñas y adolescentes siguen quedando embarazadas a la sombra de una sociedad que no parece entender que son niñas, no madres.

Wayka


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