Thelma Aldana, exfiscala general de Guatemala: “Hay un Estado que funciona bajo un esquema de corrupción, impunidad y criminalidad”

Entrevista a Thelma Aldana, exfiscal general de Guatemala

Por Giovanna Tassi*, especial para NODAL

Desde el exilio, la exfiscal general, concede una entrevista exclusiva a NODAL. Con 23 años en el trabajo judicial Thelma Aldana, asumió la Fiscalía general del Estado nombrada por el presidente Jimmy Morales. Sabía lo difícil del cargo, pero nunca se imaginaría la profundidad de la corrupción, de la criminalidad y de la impunidad que hay en Guatemala.

Con palabras pausadas y un tono entre “la ira y la esperanza” -como escribía en su libro el famoso sociólogo ecuatoriano Agustín Cueva en el cual critica al poder y a las formas de dominación colonial e internas de los países de América Latina- Thelma Aldana deshilvana la historia de la impunidad en Guatemala. Sin pelos en la lengua, hace una descarnada fotografía de la tierra chapina que se encuentra ad portam de un nuevo mandato presidencial con la próxima asunción de Alejandro Gianmattei. También comenta la decisión del presidente saliente, el excomediante Jimmy Morales, de dar por terminados los servicios de la Comisión Internacional Contra la Impunidad-CICIG, el último acto de una presidencia embebida por la corrupción.

Tras 12 años de trabajo de la Comisión Internacional Contra la Impunidad -CICIG, el presidente saliente, Jimmy Morales decide dar por terminado el trabajo realizado por la Comisión y, además, le lanza dardos feroces diciendo que la misma ha atentado contra la seguridad y soberanía nacional y que se ha sobrepasado en sus funciones. ¿Qué opinión le merece esto?

La CICIG sin duda fue un mecanismo exitoso de Naciones Unidas en Guatemala en la lucha contra la corrupción, la impunidad. De verdad nos ha dejado un legado histórico de justicia y de conciencia social. Es tan exitoso el mecanismo que ha provocado en las estructuras criminales de Guatemala reacciones ya que están defendiendo su estatus quo. Se formó un pacto de corruptos, una alianza criminal que inició un gran ataque contra la CICIG, contra Iván Velásquez (comisionado internacional contra la impunidad en Guatemala, n.d.r.), contra mí, contra investigadores, jueces porque logramos debilitarlos con nuestro trabajo en conjunto CICIG y Ministerio Público logramos demostrar que se puede llegar a delincuentes de cuello blanco, a los intocables que hay en Guatemala. Jimmy Morales se cree uno de esos intocables, por ser presidente, puesto que antes el ejercía como comediante. Como se cree intocable, allí está su reacción, puesto que en su momento la CICIG y el Ministerio Público, realizaron investigaciones donde supuestamente aparece involucrado Jimmy Morales y en otro caso, aparecen involucrados su hijo y su hermano. En este último caso, los jueces de primera instancia han resuelto a favor del hermano y el hijo.

Usted dice que la CICIG ha sido un modelo exitoso, sin embargo parece que las mafias que usted señala han ganado la batalla porque el presidente Morales ha dado por terminado el trabajo de la CICIG de manera unilateral y el presidente electo, Gianmattei apoya esta decisión y ha mencionada que creará una instancia parecida a la CICIG, pero guatemalteca, sin ninguna injerencia externa.

Yo no creo que estas mafias hayan ganado porque, insisto, hay un legado histórico, un legado de justicia y de conciencia social, de cultura de legalidad. Ese legado, particularmente, el de conciencia social es sumamente difícil que las mafias lo puedan destruir. Yo creo que el tiempo nos va a ir demostrando como ha madurado el pueblo guatemalteco. Es que en la última elección de presidente nos demostraron que están cansados porque apenas un 38% fue a votar y de ese porcentaje, asumo, que más de la mitad fueron a votar en contra de la candidata Sandra Torres. Así que el presidente Gianmattei, que va a asumir en enero, deberá tener mucha claridad de que empieza un gobierno sin el respaldo popular de un pueblo que ya entendió cómo funciona la corrupción, que ya entendió quiénes son los que nos roban y ese nexo tan grande que hay entre pobreza y corrupción. Entonces, yo me pregunto, ¿quién ganó?

Institucionalmente hablando a usted le han inhabilitado, para que pueda correr para la presidencia de Guatemala, las mismas instituciones que deben garantizar procesos transparentes. Parece que el sistema democrático se puede utilizar para hacer cosas antidemocráticas. El candidato ganador ha puesto sobre la mesa un discurso autoritario que ya lo está poniendo en práctica con el reiterado concepto de la seguridad y el orden. Se habla de lucha contra la corrupción, pero el mismo presidente electo se ha visto envuelto en episodios dudosos y de connivencia con las mismas mafias y aquellos grupos de poder que han ensangrentado la historia de Guatemala.

Hay que tener claridad de algo que hemos dicho pública y reiteradamente, lo ha dicho Juan Velásquez y lo he dicho yo, creo que somos los únicos que nos atrevimos a decirlo: hay un Estado capturado y eso no es culpa de la CICIG. Hay un Estado que funciona con base a una vieja política tradicional diseñada bajo un esquema de corrupción, de impunidad y de criminalidad. Para liberar a ese estado guatemalteco se necesita voluntad política. Y si no viene del presidente o del organismo legislativo, para Guatemala será sumamente difícil. Por eso el 72% de la población, queríamos que siguiera la CICIG, porque sabemos que se dieron pasos fundamentales e importantes, pero estamos conscientes que hace falta mucho más trabajo en Guatemala. Y en este momento nuestra preocupación es el retroceso y que el estado siga cautivo.

¿LA CICIG nunca se ha equivocado durante sus años de trabajo?

A mi juicio no se han cometido errores importantes. Indudablemente cualquier mecanismo, como cualquier persona es susceptible de algún error pero que se pueda argumentar que CICIG ha cometido errores y que por eso se justifican los ataques, es inaceptable. Lo que se hizo fue un gran esfuerzo con una gran inversión en años de trabajo muy profesional y técnico y se generó un traslado de capacidades al Ministerio Público. Y le puedo asegurar que durante los 4 años de trabajo en los cuales yo fui Fiscal General de la República jamás se persiguió a personas de un determinado partido político, nunca hicimos una investigación ni sesgada, ni manipulada. Siempre fuimos objetivos, siempre fuimos transparentes.

Usted ya no vive en Guatemala, esta es una señal de que no hay seguridad y el pueblo no es suficiente para proteger a aquellos que quieren hacer cambios estructurales, como intentó la CICIG por 12 años y que ha sido liquidada en la última rendición de cuentas del presidente Jimmy Morales. ¿Qué futuro le espera a Guatemala?

Los años que vienen van a ser muy difíciles para Guatemala y habrá que esperar en qué momento podrá volver el estado de derecho y la democracia.

Se habla mucho del lawfare, de como los estados usan la justicia para perseguir a los opositores políticos para plantarle pruebas falsas. ¿En Guatemala se viene una época de persecución política en contra d aquellos que han trabajado con la CICIG?

Si vemos como funciona la mafia, sabemos que esto es el momento de venganza de la mafia guatemalteca. Solo bastó que yo entregue el cargo de fiscal y empezaron a presentar denuncias sobre hechos falsos. Hasta este momento llevo más de 20 denuncias y han manipulado el sistema de justicia que se ha levantado en mi contra. Se asustaron al ver que podía ser candidata presidencial y utilizaron el estado cautivo para impedir mi participación. Sin duda es el momento de la venganza.

*Periodista, exdirectora de la Radio Pública de Ecuador.


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