México y el cambio de paradigma migratorio – Por Maximiliano Reyes Zúñiga, especial para NODAL

México y el cambio de paradigma migratorio

Por Maximiliano Reyes Zúñiga*, especial para NODAL

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador inició en una coyuntura internacional difícil. Al norte nos encontrábamos con un gobierno estadounidense que incrementó las medidas restrictivas a la migración, mientras al sur, miles de personas provenientes del Norte de Centroamérica buscaban mejorar sus condiciones de vida migrando a México y Estados Unidos.

El mandato del Presidente de México siempre fue claro: respetar los derechos humanos de las personas migrantes y fomentar el desarrollo de El Salvador, Guatemala, Honduras y México para que la migración fuera una opción y no una necesidad. Como gobierno, emprendimos acciones diplomáticas y de política pública para alcanzar estos objetivos. Una de estas acciones fue mantener un diálogo constante con el gobierno estadounidense, mientras trabajábamos con los países del Cono Norte de Centroamérica y la CEPAL en la construcción del Plan de Desarrollo Integral (PDI).

El 7 de junio de este año, después de la amenaza de Estados Unidos para imponer aranceles a productos mexicanos, se logró un acuerdo con ese país para atender la situación migratoria de manera integral, reiterando la declaración del 18 de diciembre de 2018 en la que ambos países nos comprometimos a fortalecer y a ampliar la cooperación bilateral para fomentar el desarrollo económico y aumentar la inversión en el sur de México y Centroamérica, con el objetivo de crear una zona de prosperidad.

En dicha declaración, Estados Unidos reiteró su beneplácito al Plan de Desarrollo Integral El Salvador, Guatemala, Honduras y México para promover estos objetivos, y ambos países acordamos liderar el trabajo con socios nacionales e internacionales para construir una Centroamérica próspera y segura y así abordar las causas subyacentes de la migración.
Estos compromisos hoy se materializan: Estados Unidos reconoció el pasado 7 de octubre que han satisfecho sus deficiencias en materia migratoria, y que están listos para emprender acciones en favor del desarrollo y bienestar de las comunidades de origen en El Salvador, Guatemala y Honduras. Días previos, el 1 de octubre, entró en funciones la Corporación Financiera para el Desarrollo (DFC por sus siglas en inglés), que permitirá al gobierno de Estados Unidos instrumentar proyectos de cooperación para el desarrollo que antes tenía limitadas y asumiendo su responsabilidad con el desarrollo de la región.

México recibe con beneplácito el anuncio de este cambio de paradigma respecto a la migración forzada, así como las adecuaciones institucionales de la cooperación estadounidense para emprender un renovado espíritu frente a los retos de desarrollo y bienestar en la región.

México continuará promoviendo el diálogo, la cooperación y acciones que permitan atender las causas estructurales de la migración a través del Plan de Desarrollo Integral, con los más de 35 socios internacionales que han mostrado su interés en esta iniciativa, mientras tanto, continuaremos trabajando para una mejor gobernanza de la migración en tránsito por nuestro país, que permita el pleno respeto de los derechos humanos de las personas migrantes.

* Subsecretario de México para América Latina y el Caribe


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