Ernesto Samper: “el Grupo de Puebla surgió como una reacción a las iniciativas de integración ideológica adelantadas por los gobiernos latinoamericanos de derecha”

Entrevista a Ernesto Samper, expresidente de Colombia y ex secretario de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR)

Por Pedro Brieger, director de NODAL

En julio de este año se reunieron en la ciudad de Puebla, México una serie de líderes progresistas de Latinoamérica y Europa para conformar el “Grupo de Puebla”. El segundo encuentro se realizará en Buenos Aires los días 8, 9 y 10 de noviembre bajo el lema «El cambio es el progresismo» organizado por el CEERI (Centro de Estudios Estratégicos de la Relaciones Internacionales) de Argentina, y la Fundación Progresa de Chile. Entre los participantes convocados hay ocho ex presidentes: José Luis Rodríguez Zapatero (España), Pepe Mujica (Uruguay), Dilma Rousseff (Brasil), Ernesto Samper (Colombia), Rafael Correa (Ecuador), Fernando Lugo (Paraguay) y Leonel Fernández (República Dominicana) y cuatro ex candidatos a la presidencia: Fernando Haddad (ex Ministro de Educación y ex Candidato Presidencial de Brasil), Cuauhtémoc Cárdenas (ex Candidato Presidencial de México y Fundador del PRD), Clara López Obregón (ex Candidata Presidencial de Colombia y ex Ministra del Trabajo); y Marco Enríquez-Ominami (ex Candidato Presidencial de Chile)
Para comprender los objetivos del Grupo NODAL entrevistó al expresidente de Colombia Ernesto Samper, que también fue secretario general de la UNASUR, que hace años trabaja por una integración regional diversa y amplia, y es uno de los impulsores del Grupo de Puebla

¿Por qué surgió la iniciativa del Grupo de Puebla y cuáles son sus objetivos?

El Grupo de Puebla nació como respuesta a una necesidad sentida de empezar a trabajar una Agenda que identificara los espacios comunes, dentro de la región, que identificarían un proyecto  progresista moderno. También podría decirse, con algún énfasis dialéctico, que el Grupo de Puebla surgió como una reacción a las iniciativas de integración ideológica adelantadas por los gobiernos latinoamericanos de derecha que hoy, con los estallidos sociales e incendiarios a que estamos asistiendo, parecen estar comenzando a naufragar.

La iniciativa es novedosa porque no es común que se junten expresidentes, ex cancilleres y personas que han ocupado ministerios de importancia con una agenda regional. ¿En base a qué criterios se sumaron quienes apoyan esta iniciativa?

Creo que fue una feliz coincidencia entre el deseo de encontrarnos que teníamos algunos dirigentes progresistas latinoamericanos y la oportuna convocatoria de los pioneros de la iniciativa como Marco Enriquez Ominami de Chile, Aloizio Mercadante de Brasil y, por supuesto, el anfitrión de la primera reunión que ayudó a bautizar la criatura, el nuevo alcalde de Puebla en México.

¿Por qué una reunión en Buenos Aires y qué expectativa tiene de la misma?

El propósito de la reunión en Buenos Aires, además de encontrarnos con Alberto Fernández, miembro fundador del Grupo de Puebla, para felicitarlo por sus elección como Presidente de la Argentina y celebrar, a partir de su elección y la de Cristina Kirchner, el comienzo de una nueva era social en Latinoamérica, es el de seguir construyendo, entre todos, una  agenda progresista que nos identifique y reúna. De hecho, desde Puebla ya comenzaron a aparecer temas que serían parte de esa agenda: la relación entre democracia y justicia, la importancia de la reindustrialización regional, la construcción de ciudadanía y el desafío de la sostenibilidad ambiental. Estos temas responden a la preocupación de Neruda sobre lo que nos une y lo que nos divide.


VOLVER