Haití: se cumplen dos meses de protestas que exigen la renuncia del presidente

Haití: dos meses de insurrección popular

Este viernes se cumplirán dos meses de protestas en el país caribeño. La corrupción del gobierno del Presidente Jovenel Moïse, sumada a 70% de desempleo y más de 60% de la población por debajo de la línea de pobreza, son factores de unidad para este pueblo nuestroamericano que cada vez está más cerca de una nueva Constitución. Por ahora, la oposición ya logró un acuerdo de gobierno de transición para cuando Moïse renuncie.

Desde el 15 de septiembre Haití se encuentra en movilizaciones sociales que responden a situaciones concretas como el bajo salario mínimo. Este 31 de octubre, tras la presión popular el Presidente lo aumentó de 420 a 500 gourdes diarios (cerca de 18.000 pesos colombianos). Sin embargo, la inflación estimada actualmente en más del 20%, y según Jean Bonal Fatal, Presidente de la Confederación de Trabajadores de los Sectores Público y Privado (Ctsp), es un salario insuficiente para las necesidades básicas.

Otra de las principales causas que desató el levantamiento popular fue la corrupción que involucra al Presidente Moïse y gran parte de los funcionarios de su gobierno, acusados de malversar fondos por más de 2 mil millones de dólares (7 billones de pesos) provenientes del programa de cooperación internacional Petrocaribe.

Petrocaribe fue una iniciativa del expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, en el año 2005 para ayudar a otros países en el suministro de petróleo a precios bajos y lograr así financiar proyectos de infraestructura social y energética para estas naciones. Sin embargo, en Haití estos beneficios hacia el pueblo fueron utilizados por el Gobierno en particulares. Sobreprecios, subejecuciones, contratos yuxtapuestos, obras fantasmales, liquidación precoz de fondos, evasión fiscal y nepotismo son algunas de las denuncias que involucran a los miembros del Ejecutivo.

Acuerdos en la oposición

Este fin de semana, en Puerto Príncipe, capital de Haití, representantes de partidos políticos y organizaciones sociales de oposición acordaron una serie de medidas en caso de que renuncie el actual mandatario. Organizaciones como Foro Patriótico, Mache Kontre, Pasarelle y la Alternativa Consensual para la Refundación de Haití, así como la oposición institucional, suscribieron en la denominada Mesa de Concertación para un Entendimiento sobre la Transición que se realizará una nueva Constitución, una conferencia nacional soberana, un llamado a elecciones, una reforma judicial y juicios por malversación de fondos públicos, entre otros.

La Mesa acordó que el gobernante de transición será un juez de Casación que estará acompañado por un primer ministro de la oposición. “Tras la partida del Presidente de la República, será sustituido por un juez del Tribunal de Casación. Y el parlamento quedará automáticamente obsoleto”, afirma el texto. La oposición en Haití está unida porque el objetivo es sacar a un gobierno al que califican como “neoliberal, antipopular, ilegítimo y antidemocrático”.

Colombia Informa


Presidente de Haití busca solución concertada a crisis sociopolítica

El presidente haitiano Jovenel Moïse, que en los últimos meses enfrenta intensas protestas antigubernamentales, intensifica sus acciones para encontrar una solución concertada a la crisis.

Sin ofrecer detalles, el Ministerio de Comunicación anunció que el jefe de Estado inició reuniones con sectores de la vida nacional en torno a la crisis sociopolítica y sobre iniciativas que permitan encontrar una solución pacífica al complejo escenario.

La nota añade que, durante los numerosos debates ya celebrados, los actores consultados insistieron en la necesidad de llegar a un acuerdo político para constituir un gobierno de unidad nacional.

El nuevo ejecutivo debe llevar a cabo las reformas necesarias para fortalecer las instituciones del Estado y hacer frente a los desafíos actuales.

Asimismo, precisa que Moïse está decidido a proseguir el diálogo inclusivo para restablecer la paz, y armonía, y crear una sociedad más justa y equitativa.

En los últimos dos meses, se profundizó en Haití la crisis sociopolítica, luego que decenas de miles de ciudadanos marcharan casi a diario por las calles del país, pidiendo la renuncia del mandatario y su sustitución por un gobierno transitorio.

Las protestas que paralizaron el país, con instalación de barricadas en las principales carreteras y arterias, provocaron además el cierre de escuelas, empresas y la administración pública.

Además de la renuncia del mandatario, exigen un cambio de sistema de gobernanza, el fin de la corrupción y el acceso de la mayoría de los ciudadanos a servicios universales como la salud y la educación.

Pese a la presión popular, Moïse se resiste a abandonar su puesto, e insiste en el diálogo sin condiciones como única vía para solucionar la compleja situación.

La oposición, por su parte, logró un acuerdo entre varios partidos y organizaciones hostiles, para guiar el proceso de transición en una eventual dimisión del mandatario, así como conducir las reformas a la Constitución, revisar la maquinaria electoral y celebrar una Conferencia Nacional, entre otros asuntos.

Prensa Latina


Canciller de Haití llama a diálogo para solucionar crisis actual

El canciller haitiano, Bocchit Edmond, llamó al diálogo para resolver la crisis que atraviesa Haití, y señaló que es necesaria la voluntad política de ambas partes.

‘También necesitamos mucho sacrificio al dejar atrás los intereses personales y priorizar los intereses nacionales’, señaló el también ministro de Turismo, y catalogó de aberración que la oposición sea incapaz de dialogar con el presidente Jovenel Moïse. Desde hace dos meses, Haití vive una serie de protestas sociales masivas, resultado de una profundización de la crisis sociopolítica, que pide la renuncia inmediata del mandatario y su sustitución por un gobierno transitorio.

Moïse, que llegó al poder en 2017, tras unos comicios en los que votó solo el 20 por ciento de los electores, ha reiterado que no abandonará su puesto, mientras llama al diálogo y culpa al ‘sistema’ de las profundas desigualdades sociales del país.

Bocchit, por su parte, recordó que la comunidad internacional aboga por un entendimiento inter-haitiano, y subrayó que ‘no podemos resolver nada usando la violencia’, porque no producirá resultados.

Asimismo, insistió en que Moïse apuesta por un gobierno de unidad nacional, e invita a los diversos sectores de la vida política y la sociedad civil a formar parte de él, para sacar al país de la actual recesión.

Desde marzo pasado, Haití carece de un gobierno legítimo, tras la destitución por los diputados del ex primer ministro Jean Henry Céant, a quien acusaron de mala gestión y de sostener discrepancias con el jefe de Estado.

La oposición, por su parte, incrementó su presión en las calles y bloqueó las asambleas de ratificación de los jefes de Gobierno nombrados, Jean Michel Lapin y Fritz William Michel.

Las manifestaciones se intensificaron a mediados de septiembre, con el cierre de escuelas, instituciones públicas y empresas, así como cortes de carreteras en todo el territorio nacional.

En las calles miles de personas piden un cambio del sistema que mantiene los indicadores socioeconómicos más bajos de la región, además de más del 70 por ciento de la población activa desempleada.

Sin embargo, la propuesta de la oposición no convence a todos los actores que señalan que esta ya no los representa por su reciente alianza con el sector privado.

Prensa Latina


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