Paraguay: más de dos mil hectáreas de bosques desaparecieron de Morombí

Imágenes satelitales de la Reserva Morombí muestran la rápida deforestación dentro del área protegida. Casi 3.000 hectáreas de bosques nativos desaparecieron hasta ahora, de los cuales 2.000 se perdieron solo en los últimos dos años.

La imagen satelital de Landsat del 8 de junio de 2010 frente a la misma foto de Sentinel, del 8 de julio de este año, muestra claramente la degradación que han sufrido los tupidos bosques de árboles nativos de la Reserva Natural Morombí, declarada Reserva Natural Privada por Decreto N° 14.910/2001 del Poder Ejecutivo .

De las 25.000 hectáreas de selva que tenía Morombí hace diez años, cerca de 3.000 hectáreas ya fueron deforestadas, de las cuales más de 2.000 hectáreas desaparecieron solo en los últimos dos años, según la Organización Mundial de Conservación (WWF Paraguay).

De acuerdo a un informe de la misma entidad de conservación, solamente en la zona conocida como “León Herido” se deforestaron casi 1.000 hectáreas y se instalaron unos 50 hornos de carbón. Se cree que en este lugar se perdieron alrededor de 1.000.000 de árboles.

De mantenerse el ritmo de degradación de los bosques observado hasta ahora dentro de la Reserva Morombí, esta zona protegida podría desaparecer en unos dos años, arriesgando incluso a la otra reserva natural adyacente del Bosque Mbaracayú, también bajo dominio privado.

Razones de la degradación

La rápida pérdida de bosques en Morombí se da por varias razones, pero ligadas unas con otras, creando una mafia que opera dentro de la reserva, según ha verificado la Fiscalía. En primer lugar la instalación de asentamientos humanos, que según el mismo Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) se encuentran en situación ilegal. Allí los supuestos campesinos sin tierra se dedican a la tala indiscriminada de árboles para la comercialización de rollos de alto valor en el mercado negro.

Otro grupo ha instalado grandes hornos para la producción de carbón a gran escala que también dejan pingües ganancias a los invasores. Finalmente, la cadena termina con el cultivo de marihuana en las áreas deforestadas, dejando incluso mayores ingresos que las dos actividades anteriores. Registros de todo esto tiene el Ministerio Público. Una cuarta actividad ilegal que se observa en Morombí es la cacería furtiva de especies en peligro de extinción.

Fiscalía demora desalojo

Llama poderosamente la atención que la fiscalía adjunta de Alto Paraná, a cargo del fiscal Édgar Moreno, demore en exceso la orden de desalojo para sacar a los invasores de la Reserva Morombí. Se espera que, luego de la visita que llevaron a cabo la semana pasada senadores miembros de la Comisión de Defensa de Recursos Naturales del Congreso, los legisladores tomen las medidas necesarias para impulsar a que el Ministerio Público cumpla con su trabajo.

ABC Color